Uribe cuestiona al Gobierno por el salario mínimo y afirma: “La remuneración no se impone por decreto”

En un conversatorio virtual, Álvaro Uribe, Paloma Valencia y Andrés Felipe Arias expusieron posturas sobre el aumento del salario mínimo, señalaron riesgos para el empleo formal y la productividad y cuestionaron la política económica del Gobierno

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 - crédito Reuters
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En una actividad virtual organizada por el Centro Democrático, varios de sus principales dirigentes analizaron el reciente incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno nacional y expusieron sus argumentos frente a los posibles efectos económicos y laborales de esa decisión.

El encuentro se realizó el 1 de enero de 2026 y contó con la participación del expresidente Álvaro Uribe, la senadora y candidata Paloma Valencia, el exministro Andrés Felipe Arias, así como los aspirantes al Congreso Daniel Briceño y Julia Correa, según informó Semana.

Durante su intervención inicial, Álvaro Uribe planteó que el partido no se opone a que los trabajadores reciban mejores ingresos, pero insistió en que el debate debe considerar el contexto económico general.

 - crédito Paloma Valencia/Facebook
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Esta semana dejamos muy claro que este partido no se opone a la remuneración, siempre la apoya. Pero la remuneración necesita un contexto que no puede ser el derroche, la corrupción y el desestímulo a los empleadores, porque entonces no habrá quien garantice la remuneración a los trabajadores”, afirmó el exmandatario.

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Uribe también se refirió al tamaño y funcionamiento del Estado, al que calificó como un aparato con altos niveles de gasto, y señaló que su colectividad promueve lo que denominó una economía fraterna. En ese sentido, indicó que el Centro Democrático se distancia de enfoques basados en la confrontación social y reiteró que su postura busca equilibrio entre ingresos laborales y sostenibilidad empresarial.

El conversatorio fue moderado por Daniel Briceño, concejal de Bogotá y cabeza de lista a la Cámara, junto con Julia Correa, candidata al Senado. Ambos facilitaron la discusión entre los panelistas y orientaron las intervenciones hacia el impacto del salario mínimo en distintos sectores productivos y regiones del país.

En su turno, Paloma Valencia expresó que el debate no puede limitarse únicamente al porcentaje de incremento decretado. “Este partido quiere que los colombianos ganen bien. Lo que pasa es que eso no se decreta por decreto”, señaló. La senadora agregó que, a su juicio, la discusión debe incluir variables como la informalidad laboral y la situación económica general. También manifestó que el análisis no debería concentrarse solo en quienes devengan el salario mínimo, sino en un segmento más amplio de la población ocupada.

 REUTERS/Nathalia Angarita
REUTERS/Nathalia Angarita

Valencia sostuvo que, según sus cifras, el 57 % de los trabajadores se encuentra por debajo del salario mínimo y en condiciones de informalidad, lo que, en su opinión, exige medidas adicionales para ampliar el empleo formal. En su intervención también hizo referencia a temas como seguridad, costos de servicios y desempeño fiscal, los cuales vinculó al contexto en el que se decretó el aumento salarial.

El exministro Andrés Felipe Arias centró su exposición en los aspectos técnicos del salario mínimo y su relación con la productividad. Arias, quien ha retomado presencia en el debate público a través de redes sociales, afirmó que el salario no puede analizarse de manera aislada de otras variables macroeconómicas. “El salario es un resultado de la productividad marginal del trabajador. De nada sirve fijar un salario altísimo, si esa persona no aporta ese valor en productividad”, explicó durante el encuentro.

Arias indicó que, de acuerdo con datos que presentó, la productividad ha mostrado una tendencia a la baja, lo que, en su criterio, genera tensiones cuando se adoptan incrementos salariales elevados. También se refirió al comportamiento del tipo de cambio y a los costos que enfrentan las empresas, elementos que, según dijo, influyen en la capacidad de sostener empleos formales.

EFE/Giorgio Viera/Archivo
EFE/Giorgio Viera/Archivo

El exministro advirtió que aumentos significativos del salario mínimo podrían traducirse en ajustes dentro del mercado laboral. Señaló que algunas empresas podrían reducir jornadas, renegociar condiciones o, en determinados casos, cerrar operaciones. “Muchas empresas no van a poder soportar esto”, afirmó, al describir escenarios de presión financiera en distintos sectores.

Durante su intervención, Arias mencionó ejemplos de actividades económicas que, según alertas previas de gremios, podrían verse afectadas. Entre ellas citó el sector floricultor y áreas de la agricultura, especialmente en regiones apartadas, donde los costos laborales representan una proporción relevante de la estructura productiva.

A lo largo del conversatorio, los participantes coincidieron en que el salario mínimo debe analizarse dentro de un marco más amplio que incluya empleo, productividad, informalidad y sostenibilidad empresarial.