
A pocos meses de que el calendario electoral entre en su fase más estricta, la Contraloría General decidió ampliar el lente sobre los compromisos contractuales que distintas entidades estatales dejaron listos antes de que comenzaran las restricciones de la Ley de Garantías Electorales. El monitoreo, que abarca desde septiembre hasta el 7 de noviembre, busca identificar variaciones inusuales y anticipar posibles riesgos frente al uso de recursos públicos en vísperas de las elecciones legislativas y presidenciales de 2026.
El análisis, liderado por la Contraloría Delegada de Gestión Pública e Instituciones Financieras junto a la Diari, no solo revisa la modalidad y el objeto de los contratos, también el comportamiento agregado de los montos comprometidos. La prioridad del organismo es detectar desviaciones tempranas y garantizar que las decisiones administrativas se mantengan dentro de los parámetros establecidos por la Ley 996 de 2005.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook

En este escenario de vigilancia reforzada, un hallazgo llamó especialmente la atención, la concentración de la contratación interadministrativa en un lapso muy corto, justo antes de que entraran en vigor las limitaciones electorales. El dato surge del Modelo Analítico de Seguimiento Preventivo, presentado el 10 de noviembre, que tomó como base la información reportada en el Secop.
Según los registros analizados, entre el 1 y el 7 de noviembre se comprometieron $9 billones. La cifra ya sería significativa por sí sola, pero adquiere mayor peso al compararse con los niveles habituales del año. Lo más llamativo ocurrió el 7 de noviembre, cuando se firmaron $6,1 billones, es decir, el 68% de toda la contratación de esa semana. Para dimensionar el salto, ese solo día movió recursos por un valor 2,9 veces superior al promedio mensual reportado entre enero y agosto de 2025, cuando la contratación rondaba los $2,1 billones. En perspectiva histórica, se trata de un incremento del 190% frente a los patrones previamente observados.
Ante este comportamiento, la Contraloría catalogó la situación como una “concentración contractual atípica”. Para el organismo, este tipo de picos puede revelar fallas en la planeación pública o acelerar la firma de convenios aprovechando los últimos días previos al cierre preelectoral. La alerta no implica, de entrada, la existencia de irregularidades, pero sí enciende la necesidad de examinar con mayor precisión quién contrata, con qué propósito y bajo qué condiciones.

Entre las entidades con mayores compromisos durante esa semana, el Departamento de Prosperidad Social (DPS) figura en primer plano puesto que, comprometió $770.000 millones, equivalentes al 8,5% de todo el valor contratado entre el 1 y el 7 de noviembre. La Contraloría informó que en este caso continúa un análisis territorial para determinar cómo se distribuyeron los convenios y si existen patrones particulares por región.
Además del DPS, el organismo de control mantiene la mirada sobre actividades que tradicionalmente aumentan en momentos electorales, logística de eventos, suministros, servicios operativos y otros rubros que pueden convertirse en canales sensibles de uso indebido de recursos. La vigilancia en estas áreas, según la entidad, es clave para evitar que la dinámica política interfiera en la contratación del Estado.

La alerta emitida no cierra el capítulo. Por el contrario, la Contraloría anunció que continuará con un seguimiento detallado durante todo el periodo electoral. Su objetivo es garantizar transparencia, prevenir riesgos y bloquear cualquier posibilidad de que la contratación pública termine funcionando como herramienta de presión, beneficio o ventaja en campaña.
En síntesis, el hallazgo de principios de noviembre no solo refleja un comportamiento inusual, sino que abre una ventana para examinar con mayor rigor cómo se toman las decisiones en el Estado cuando el país está a las puertas de unas elecciones. La Contraloría insiste en que este tipo de análisis preventivo es fundamental para mantener la confianza ciudadana en el manejo de los recursos públicos y en la solidez institucional durante los meses que vienen.
Más Noticias
Estas son las lujosas propiedades del exmagistrado Carlos Alberto Vargas condenado por corrupción: siete predios y cinco vehículos de alta gama
Las investigaciones avanzan sobre la red de intermediarios y el origen de lujosos patrimonios incautados en Cundinamarca, Tolima y Huila

Revelan la millonaria deuda del Gobierno Petro con la red hospitalaria de Bogotá: amenaza la continuidad del servicio
La facturación sin radicar asciende a $46.500.000.000 en solo tres Entidades Promotoras de Salud (EPS) bajo intervención estatal

A la cárcel interventor de Nueva EPS en Medellín por incumplimiento de una tutela que ordenaba procedimiento para paciente cardíaco
La sanción surgió tras comprobarse que, pese a la notificación y a los requerimientos formales realizados por el juzgado, la Nueva EPS no autorizó ni gestionó el procedimiento de explante del marcapasos ni la remisión a una institución especializada en electrofisiología

Este fue el error de la portera Luisa Agudelo que le costó la derrota a la selección Colombia en el Sudamericano Sub-20 Femenino ante Brasil
Las dirigidas por Carlos Paniagua cayeron en su segundo duelo en el hexagonal final que se juega en Paraguay, y complican sus opciones de clasificar al Mundial
Piden moción de censura contra el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo en el Congreso: “Por su actitud displicente”
Así lo señaló la representante a la Cámara, Jennifer Pedraza, que le confirmó a Infobae Colombia que ya cuenta con el respaldo de otros nueve congresistas. Si la solicitud es aceptada, Jaramillo será citado a debate de control político



