
Una acción conjunta entre el Ejército Nacional de Colombia y las Fuerzas Armadas del Ecuador permitió frustrar un ataque terrorista que iba a ser ejecutado en la vereda San Juan, municipio de Cumbal, en el departamento de Nariño.
El hecho, ocurrido el miércoles 8 de octubre, deja al descubierto la persistente amenaza de los grupos armados ilegales en el suroccidente del país, pese a los avances en los procesos de diálogo y desmovilización en curso.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
De acuerdo con el reporte oficial, tropas del Gaula Militar de la Vigésima Tercera Brigada interceptaron a un grupo armado que se preparaba para realizar una acción violenta en la zona rural fronteriza.
Durante el enfrentamiento, un integrante del grupo disidente Comuneros del Sur fue dado de baja, y se logró la incautación de un lanzagranadas, un arma corta, veinte granadas, munición de diferentes calibres, una motocicleta y equipos de comunicación.
“Gracias a la rápida reacción de las tropas se logra la neutralización de un integrante de esta estructura criminal y la incautación de un armamento”, indicó el Ejército Nacional en un comunicado, al tiempo que destacó la colaboración con el Ejército del Ecuador, que brindó apoyo logístico y de inteligencia en la zona limítrofe. Los elementos decomisados fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Cooperación binacional ante la amenaza fronteriza
El Ejército del Ecuador ha intensificado en los últimos meses su presencia en la frontera norte, en respuesta a la expansión de estructuras armadas colombianas hacia su territorio. La reciente operación en Cumbal evidenció un nivel de coordinación sin precedentes entre ambos países en materia de inteligencia y vigilancia militar.
Fuentes de seguridad colombianas señalaron que el área donde se desarrolló la operación —un corredor entre los municipios de Cumbal y San Pedro de Huaca— es una ruta estratégica para el tráfico de armas y drogas, y uno de los principales puntos de movilidad de los Comuneros del Sur hacia Ecuador.

“La articulación con las autoridades ecuatorianas ha sido fundamental para evitar que estos grupos utilicen la frontera como refugio o corredor logístico”, dijo un oficial del Ejército colombiano bajo reserva de identidad.
Un ataque que revive las dudas sobre el proceso de paz
El hecho se produce en medio del proceso de diálogo entre el Gobierno Nacional y Comuneros del Sur, una disidencia armada surgida en mayo de 2024 tras su ruptura con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). La estructura, con cerca de 237 integrantes según datos de la Fuerza Pública, mantiene presencia en la cordillera nariñense, especialmente en el sector de Los Abades, y tiene influencia sobre diez municipios del departamento.

Aunque el grupo firmó en abril de 2025 un acuerdo de entrega de armamento, que incluyó la destrucción de más de 500 artefactos explosivos, los recientes hechos muestran que persisten fracciones activas que no han acatado plenamente los compromisos pactados en la Mesa para la Co-construcción de Paz Territorial en Nariño.
Esa mesa, instalada en junio de 2024, ha logrado avances significativos, como acuerdos sobre desminado humanitario, búsqueda de personas desaparecidas, cese al fuego —aún no formalizado— y un piloto de sustitución de cultivos ilícitos en 5.000 hectáreas. Sin embargo, el cumplimiento de estos compromisos enfrenta importantes obstáculos logísticos, económicos y de seguridad.
Retos y tensiones en la implementación
Entre los principales retos está el diseño del Programa de Reintegración para la Paz y la Transformación Territorial, a cargo de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), que debe responder a la vocación rural y la diversidad étnica del grupo.
Además, los expertos advierten que la falta de un marco jurídico definido para el tránsito de los excombatientes a la legalidad —como ha ocurrido con otras estructuras en regiones como el Catatumbo— podría afectar la concentración del grupo en la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) establecida en el resguardo indígena Gran Mallama.

La situación de seguridad también se ha vuelto un obstáculo creciente. Comuneros del Sur mantiene tensiones con el Frente Franco Benavides del Estado Mayor Central (EMC) y con la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, lo que ha derivado en enfrentamientos por el control territorial y de rutas de narcotráfico.
Más Noticias
La Alcaldía de Bogotá planea ampliar la ciclovía en 2026: este sería el nuevo tramo
El segmento estaría ubicado en una importante vía de la ciudad para terminar de conectar y brindar servicios complementarios a los habitantes del sector

Justicia de Estados Unidos absolvió a la multinacional Drummond Co. de acusaciones sobre nexos con paramilitares en Colombia
La decisión judicial declaró como infundados los señalamientos contra la empresa y determinó que las denuncias respondieron a intereses económicos de los acusadores, quienes deberán pagar una compensación por daños a la reputación de la compañía

Así fue el contundente posicionamiento entre Beba de la Cruz y Yuli Ruiz en ‘La casa de los famosos Colombia 3’
La exparticipante del ‘Desafío XX’ no dudó en exponer una a una las inconformidades que tiene con la cantante de música popular y la manera en la que ha conseguido aceptación dentro de la competencia

Paloma Valencia, Vicky Dávila y Juan Manuel Galán lideran intención de voto en la Gran Consulta por Colombia, según encuesta de Gad3
La firma difundió el domingo 18 de enero de 2026 los resultados de su más reciente encuesta de intención de voto para las elecciones presidenciales de Colombia

Este es el historial del primer coronel acusado por ‘falsos positivos’ en Antioquia: el juicio adversarial comienza el martes 20 de enero
Las acusaciones implican a David Herley Guzmán Ramírez en hechos ocurridos entre 2004 y 2005, investigados por la JEP, donde testigos y documentos vinculan a varios exmilitares y a miembros de grupos paramilitares en crímenes de lesa humanidad



