
El menor de 15 años de edad responsable por el atentado contra Miguel Uribe Turbay durante un mitin político realizado el 7 de junio en el barrio Modelia, en Bogotá, fue trasladado en la mañana del lunes 6 de octubre a Pasto, luego de la decisión judicial.
El joven ahora cumplirá una sanción de siete años de privación de la libertad en un centro especializado bajo la custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, en la capital de Nariño, según información revelada por Noticias RCN.
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El procedimiento de traslado fue autorizado después de conocerse el fallo del juez de infancia y adolescencia, quien sancionó al adolescente por homicidio en grado de tentativa y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
La Fiscalía General de la Nación explicó que el traslado responde a la necesidad de garantizar condiciones de seguridad apropiadas para el cumplimiento de la condena, así como a la especialidad del centro en el que permanecerá el sancionado.

Traslado de alias El Costeño y alias El Viejo
En medio de la investigación, se conoció la reubicación de dos de los implicados en el asesinato del precandidato presidencial y senador Miguel Uribe Turbay a centros de máxima seguridad.
Según se confirmó el 18 de septiembre de 2025, Elder José Arteaga, apodado “el Costeño”, fue trasladado a la cárcel de El Girón, mientras que William Fernando González Cruz, alias “el Viejo”, fue enviado a La Dorada.
La medida busca reducir riesgos de fuga y garantizar el aislamiento de ambos detenidos ante la gravedad de los cargos que enfrentan.
La Fiscalía General de la Nación señaló que Elder José Arteaga Hernández, conocido en Caquetá como “el Negro”, fue quien ideó y coordinó el homicidio de Uribe Turbay.

Arteaga cuenta con al menos 24 antecedentes judiciales, entre ellos un caso ocurrido en febrero de 2024, cuando resultó detenido con varias armas en un vehículo. Durante ese procedimiento, Arteaga logró evadir a las autoridades al lanzarse a un río y huir del lugar, detalló la institución en los reportes anexos al expediente.
A lo largo de su carrera delictiva, Arteaga pasó de cometer delitos asociados al microtráfico para convertirse en un reconocido jefe de sicarios vinculado a al menos 40 asesinatos, aseguraron las autoridades. Según información publicada por El Tiempo, también mantenía conexiones con disidencias de las Farc mediante la compra de sustancias ilícitas.
Estos estupefacientes llegaban posteriormente a la localidad de Engativá en Bogotá, donde eran distribuidos, ampliando su influencia en redes criminales de la capital. Además, de acuerdo con este medio, el detenido no ocultaba sus relaciones con cabecillas de las disidencias de ese grupo armado.

Por otro lado, William Fernando González Cruz quedó identificado como el cuarto arrestado por el atentado y, aunque no figura en las imágenes de las cámaras de videovigilancia de la zona del crimen, la investigación lo posiciona como el responsable de recoger a “el Costeño” y Katerine Andrea Martínez minutos después del homicidio.
Esta acción, según la versión de la Fiscalía, habría sido fundamental para facilitar la huida de los principales ejecutores del atentado, reforzando los indicios de una estructura criminal organizada operando en Bogotá.
Fiscalía radicó acusación contra otro de los implicados en el magnicidio de Miguel Uribe
Un escrito de acusación formal presentado el sábado 4 de octubre de 2025 por la Fiscalía ubicó a Carlos Eduardo Mora González como figura central en la logística detrás del crimen ocurrido el 7 de junio en el barrio Modelia, Bogotá.
Según el documento oficial, Mora González habría sido responsable tanto de identificar el lugar exacto donde se perpetró el homicidio como de suministrar un vehículo clave que permitió la ejecución del atentado.

La acusación, sustentada en elementos materiales probatorios reunidos por la Fiscalía, apunta a que Mora González puso a disposición un automóvil utilizado en dos momentos decisivos: para el reconocimiento previo del escenario del crimen y para el desplazamiento de otros involucrados en la operación.
Además, el texto imputa a Mora González el haber entregado el arma de fuego al menor que disparó contra la víctima, señalando así su participación activa y necesaria en la planificación y desarrollo del delito.
El expediente establece que la función cumplida por Mora González reviste especial gravedad, en tanto se considera determinante tanto en la fase de preparación como en la ejecución de los hechos que derivaron en el homicidio. Por esta razón, la Fiscalía le atribuye la comisión de los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado.
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