En impresionante persecución asesinaron a narco al sur de Medellín: la DEA lo pidió en extradición por enviar coca en submarinos

La víctima fue identificada como José Stiven Berrio Zorrilla, de 38 años, que estuvo preso junto a 22 personas más que integraban una red de envío de droga vía marítima al país norteamericano

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El hombre fue interceptado por
El hombre fue interceptado por sicarios y baleado en plena vía pública - crédito redes sociales / Facebook

Sobre el mediodía del martes 13 de febrero se presentó un hecho de sicariato en Envigado, al sur de Medellín, donde hombres armados acabaron con la vida del caleño José Stiven Berrío Zorrilla, de 38 años, que estuvo preso en Estados Unidos por integrar una red de narcos que enviaban conca en submarinos.

El crimen se dio en medio de una persecución como sacada de película, en la que dos carros particulares rodearon y adelantaron el vehículo en el que se movilizaba la víctima junto a su pareja, metros más adelante lo cerraron y lo obligaron a chocar para que finalmente llegaran sicarios motorizados y acabaran con su vida con tiros de gracia.

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Tras perpetrar el asesinato los sicarios huyeron del lugar y la novia de Berrío Zorrilla lo trasladó en otro vehículo hasta un centro médico, a donde llegó sin signos vitales.

Hasta el lugar de los hechos llegó la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá para recopilar el material probatorio con el fin de dar con los autores del hecho, que se presume son enemigos de la vida delictiva de Berrío, pues familiares habían reportado amenazas contra su vida días anteriores al crimen.

Un prodigio al servicio del crimen

La captura de José Stiven Berrío Zorrilla se dio en 2011, luego de que las autoridades descubrieran una red de narcotraficantes al servicio de criminales del Clan Mahecha, una familia de narcos que se dedica a la exportación de coca desde los 80, y el cartel mexicano de Sinaloa.

Para revelar el entramado criminal del Clan Mahecha fueron necesarios trece meses de inteligencia policial colombiana y ecuatoriana, luego de que fuera incautado un submarino avaluado en más de $4.000 millones y equipado con tecnología de punta en la población de San Lorenzo, del vecino país, desde donde pretendían enviar un cargamento de droga a Estados Unidos.

El sumergible tenía capacidad para
El sumergible tenía capacidad para mover diez toneladas mensuales de coca. Imagen de referencia - crédito Armada de Colombia

En medio de las investigaciones, las autoridades se percataron de que los sofisticados submarinos eran construidos por un grupo de prodigiosos ingenieros mecánicos, eléctricos e industriales, en el que estaba José Stiven Berrío Zorrilla quienes, junto a un especialista en fibra de vidrio, eran los artífices de las embarcaciones que se podían sumergir hasta 15 metros en el mar para evitar ser detectados por la Armada de Colombia y de los otros países por los que navegaban.

De acuerdo con el informe de la Policía, el grupo de ingenieros construyó varias embarcaciones de distintas características que le permitían a los narcos traficar con droga a través de diferentes metodologías.

Luego de descubrir el imperio criminal, la DEA pidió en extradición a los 18 integrantes de la red narcotraficante y a otras cuatro personas, entre las que estaban los integrantes del Clan Mahecha, Mauner Mahecha Marcelo, Luis Alexander Mahecha Marcelo y Octavio Amézquita Marcelo, así como los ingenieros mecánicos Marco Antonio López Loaiza y Jesús Ernesto García; el ingeniero eléctrico, Víctor Mario Palacio; el ingeniero industrial José Berrío Zorrilla, y el especialista en manejar fibra de vidrio, Roberto Valencia Pinto.

La coca producida era enviada
La coca producida era enviada a Ecuador y de ahí a Estados Unidos - crédito Ejército

De acuerdo con un expediente de extradición de la Corte Suprema de Justicia, a José Berrío Zorrilla lo procesaron por: “Concierto para fabricar y distribuir una sustancia controlada con el conocimiento de que dicha sustancia controlada sería ilegalmente importada a los Estados Unidos”.

El Colombiano pudo conocer que el hombre de 38 años habría cumplido su condena en Estados Unidos, regresó a Colombia recientemente y se habría radicado en el área metropolitana de Medellín con su pareja para alejarse de los negocios turbios de Cali que lo hicieron ir preso; sin embargo, hasta Envigado lo persiguieron los sicarios y lo acribillaron. La Policía tiene indicios de que las amenazas y el crimen pudo haber sido ordenado por criminales del clan Mahecha.