
Los trabajadores en Colombia afrontan el inicio de cada año con expectativas sobre las prestaciones sociales, en especial sobre el pago de intereses de cesantías, cuyo plazo máximo es el 31 de enero. Según la Ley 50 de 1990 (Código Sustantivo del Trabajo), los empleadores deben pagar un interés anual del 12% sobre el total acumulado de estos fondos, los cuales sirven de respaldo a empleados en situaciones de desempleo.
La metodología de cálculo de estos intereses implica la multiplicación del total de las cesantías por los días efectivamente trabajados, si no se completó el año de servicio, y por el porcentaje anual correspondiente.
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Exactamente, la fórmula para calcular los intereses a las cesantías es cesantías x días trabajados x 0,12 entre 360. Es decir, que si un trabajador gana un salario mínimo ($1.160.000 sin auxilio de transporte) debe tomar esa suma y si trabajó un año completo multiplicarla por 365 y luego por 0,12 y dividirla entre 360. Esto da $141,133. Así las cosas, el pago total al 31 de enero para alguien que gana el salario mínimo debe ser de $1.301.133.
Este mecanismo garantiza que los trabajadores reciban un beneficio económico proporcional al tiempo laborado, y en caso de no alcanzar un año completo en la empresa, el cálculo se ajusta a un promedio diario.
Sanciones
No solo el pago de intereses tiene una fecha límite en enero, sino que también las propias cesantías deben ser consignadas a los respectivos fondos de pensión antes del 14 de febrero. El incumplimiento de estos plazos por los empleadores acarrea sanciones, incluyendo el pago de un día de salario por cada día de retardo en el pago. Por tanto, las fechas del 31 de enero y el 14 de febrero son cruciales para los empleados que esperan estas transacciones.

Las cesantías pueden ser retiradas por los trabajadores bajo ciertas condiciones estipuladas en el Decreto 1072 de 2015 (Decreto Único Reglamentario del Sector Trabajo).
Entre estas se incluyen la terminación del contrato de trabajo, prestar servicio militar, inversión en educación o acciones, el pago de impuestos y la adquisición de vivienda, ofreciendo así múltiples opciones para que los empleados puedan gestionar estos fondos conforme a sus necesidades.
Cesantías en los últimos años
Durante 2021, los colombianos afiliados a Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia utilizaron sus cesantías en un monto de $7 billones. La Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía (Asofondos) indicó que la cifra es un 13,2% mayor frente a lo observado en 2020 y el principal uso que se le dio a esos recursos fue por la terminación del contrato.
Entretanto, para 2022 el valor total de los fondos de cesantías alcanzó los $15,9 billones, levemente inferior al monto registrado en 2021, cuando la cifra fue $16,2 billones.

En cuanto al uso que los trabajadores dieron a este ahorro, de acuerdo con el último reporte de Asofondos, los afiliados a las cuatro administradoras utilizaron un valor total que ascendió a $7,9 billones, lo cual significa que los retiros en 2022 repuntaron 12,7% con respecto a 2021.
“Estos recursos han sido aliados de los colombianos al momento de quedar sin empleo, ayudándolos a solventar sus gastos mientras lograban reincorporarse. Igualmente, fueron un apoyo en la consecución de vivienda, o en su educación, o la de los suyos”, explicó el presidente de Asofondos, Santiago Montenegro.
¿En qué se utilizó el ahorro en 2022?
Cumpliendo con su propósito esencial, la protección del trabajador al momento de quedar cesante, este uso fue el rubro más grande dentro de los retiros registrados en el último año. De ahí que por concepto de terminación de contrato los trabajadores retiraron más de $2,9 billones, esto es 36,8% de los retiros totales. Con respecto a 2021, un año de recuperación económica por cuenta del covid-19, los retiros por esta causal aumentaron en 19,5%.

El estudio de Asofondos revela además que en 2022 las cesantías siguieron contribuyendo al logro de las metas en vivienda y educación. Es así como los trabajadores afiliados retiraron de sus fondos de cesantías $2,12 billones para compra de vivienda y $2,07 billones para mejora o liberación de deuda de vivienda, lo cual implica que aproximadamente un 53% dentro de los retiros totales.
Respecto a 2021, el uso de por compra de vivienda tuvo una disminución de 1,1% ($2,14 billones), mientras los retiros por concepto de mejora de vivienda crecieron 27% ($1,6 billones).
Con respecto a otro uso importante, como lo es la educación, los trabajadores retiraron $0,58 billones de pesos, representando el 7,4% de los retiros. “Esto implica un aumento de 8,5% en el valor de los retiros respecto al año inmediatamente anterior”, precisó Santiago Montenegro.
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