
Debido a los desmanes que se presentaron en el Atanasio Girardot el 16 de abril, previo al duelo por liga entre Atlético Nacional y América de Cali, los integrantes de la barra Los del Sur, Andrés Felipe Muñoz, Andrés Felipe Ospina, Raúl Martínez y Ramiro Gutiérrez, afrontan un proceso judicial por estos actos.
Por estos acontecimientos que pusieron en riesgo la vida de los asistentes al estadio, la Fiscalía General de la Nación solicitó medida de aseguramiento contra Andrés Felipe Muñoz, líder de la barra simpatizante de Atlético Nacional.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Google News.
No obstante, el juzgado 40 penales municipal con función de control de garantías de Medellín, desestimó esta medida, ya que el implicado no tiene antecedentes. Así mismo, el juez que lleva caso, dictaminó que no hay pruebas suficientes que indiquen que hay riesgo de fuga del involucrado en el proceso judicial.
Al igual que Muñoz, los demás miembros de la barra que están implicados en el caso, no serán privados de la libertad, aunque seguirán vinculados al proceso penal.
Una de las medidas en contra de los líderes de la barra es que no podrán asistir a los partidos de Atlético Nacional, tampoco deberán establecer contacto alguno con otros integrantes del grupo y no podrán hacer uso de las redes sociales para temas relacionados con la barra Los del Sur.
Frente a este panorama, la Fiscalía no se quedará de brazos cruzados y apelará para que se aplique la medida de aseguramiento contra Andrés Felipe Muñoz, ya que considera que las pruebas que presentaron son suficientes para que el líder de Los del Sur este privado de su libertad.
El juez que está al frente de caso expuso durante la audiencia una de las pruebas que dejó en evidencia los mensajes que los implicados se enviaron entre sí antes de los altercados del 16 de abril.
Los disturbios en el Atanasio Girardot, que dejaron 89 personas lesionadas y daños materiales en el escenario deportivo por más de 672 millones de pesos, se dieron por la inconformidad de la barra Los del Sur con las directivas del club, que decidió quitarle los beneficios económicos que gozaban por varios años.
Los hechos violentos que empañaron el fútbol colombiano dio tela para cortar, dado que fue un rifirrafe de parte y parte. De hecho, esta situación provocó que Atlético Nacional tuviera que jugar la primera jornada de la fase de grupos de la Conmebol Libertadores en Barranquilla, ya que la Alcaldía de Medellín, en cabeza de Daniel Quintero, no le prestaron el estadio al conjunto Verdolaga.
Lo cierto es que el dinero que Atlético Nacional le suministraba hasta hace poco a la barra denominada Los del Sur, no era una cifra menor, Revista Semana reveló que la suma real que el conjunto antioqueño le entregó a los aficionados, asciende a los 1.200 millones de pesos.
El mismo portal detalló que dicho dinero está representado en entradas para los partidos del equipo, como también para la creación de tifos y salidas del club, celebraciones, logística, refrigerio y cuidado de las hinchadas visitantes, este último punto generó todo tipo de reacciones entre los usuarios en las redes sociales.
Más Noticias
Juez ordenó la liberación de Javier Arias ‘Stunt’, reconocido ‘influencer’ de lujo que llevó una Cybertruck al Urabá
Las autoridades continúan investigando si el empresario digital mantendría nexos con organizaciones criminales

Resultados Lotería de Cundinamarca lunes 16 de marzo de 2026: números ganadores del premio mayor de $6.000 millones
Esta popular sorteo ofrece a sus apostadores la oportunidad de ganar uno de los más de 50 premios principales

Sporting Lisboa vs. Bodø Glimt EN VIVO: octavos de final de la Champions League con Luis Javier Suárez en acción
El equipo del goleador de la selección Colombia enfrentará la necesidad de remontar un marcador adverso de 3-0 en el estadio José Alvalade, ante el club que ha sido la revelación en la presente edición del torneo de clubes más importante del mundo
Quién es el padre Cirilo: lo nombraron como mediador entre Los Costeños y Los Pepes en Barranquilla
El neerlandés Cyrillus Swinne tenía como destino original Perú, pero un Carnaval de Barranquilla cambió su rumbo y, desde entonces, ha dedicado más de la mitad de su vida a la labor social en la capital del Atlántico



