
Luciano Marín Arango, más conocido como alias Iván Márquez, murió el jueves 6 de julio de 2023, a los 68 años de edad, y según versiones extraoficiales, debido a las heridas del ataque que sufrió en territorio venezolano desde junio de 2022.
Márquez, exmiembro del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), será recordado como el hombre que no cumplió el acuerdo de paz del que fue negociador con el gobierno de Juan Manuel Santos; con el que este grupo armado ilegal firmó la paz en septiembre de 2016.
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¿Quién era Iván Márquez?
Marín Arango, sus apellidos de pila, nació el 16 de junio de 1955 en Florencia (Caquetá) y desde muy joven mostró su espíritu insurgente. Luego de cursar sus estudios secundarios en la Normal Nacional, una institución educativa que preparaba profesionales de la docencia, se unió al movimiento Juventud Comunista Colombiana (JUCO), en 1977.
Luego ejerció como profesor de biología en el colegio Corazón Inmaculado de María de El Doncello (Caquetá), en el que estuvo durante tres años. Mientras que en 1985 se unió al partido Unión Patriótica; el ala política de las FARC, que enarboló las banderas de la izquierda colombiana.
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Su primer paso en el Congreso y su ascenso en las Farc
Representante a la Cámara en 1986, por la UP, la labor de Márquez en el legislativo pasó desapercibida, pues al año siguiente (1987) tuvo que irse a la clandestinidad, ante los múltiples asesinatos de miembros de su partido; que según su jefe, alias Jacobo Arenas, fue una violación al cese al fuego acordado con el Gobierno.
Desde entonces hizo parte del Bloque Sur de las Farc y escaló posiciones en el grupo armado ilegal, hasta 1990: en el que tras la muerte Arenas, ingresó al secretario de la guerrilla, como uno de los hombres de confianza de Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, que asumió el mando de la estructura criminal.
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Fracaso en los procesos de paz
En la mesa de negociación que se estableció en el gobierno del presidente Andrés Pastrana Arango (1998-2002), Luciano Marín integró la delegación de la organización armada; en medio de los diálogos que sufrieron varias etapas, sin que se llegara a un avance significativo, por más de que se declaró una zona de despeje en los departamentos de Caquetá y Meta.
A su vez, con la llegada de Álvaro Uribe Vélez al poder, intentó establecer un acuerdo humanitario para el despeje de los municipios de Florida y Pradera (Valle del Cauca) y avanzar en una intención de paz, a través de un intercambio entre policías y militares por subversivos encarcelados; sin embargo, y pese a las gestiones con el entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez, no logró su cometido.
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El 1 de marzo 2008, con el ataque al campamento de Luis Édgar Devia Silva, alias Raúl Reyes, en frontera con Ecuador, lo que produjo su muerte, la posibilidad de un acuerdo de paz con el gobierno Uribe distanció aún más; a lo que se sumaron las informaciones del Ejecutivo, que en 2010, lo señalaron de tener un campamento en Venezuela.
Firmó la paz con el Estado
A su vez, el 4 de noviembre de 2011, con la caída de Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, los caminos para Márquez y los demás miembros del secretariado se redujeron. Por lo que decidieron aceptar la propuesta de paz del mandato del presidente Juan Manuel Santos, con el que se empezó un nuevo proceso de paz en Cuba; el cual se firmó en 2016, luego de cuatro años de intensas negociaciones.
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Durante los diálogos, alias Iván Márquez fue uno de los encargados, junto a Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias Jesús Santrich, de trazar la hoja de ruta de las Farc hacia la desmovilización; aunque en el proceso se destacó por algunas afirmaciones polémicas que le valieron las críticas del país, en especial por el reclutamiento de menores y las fuentes de financiación ilegal, como el comercio de estupefacientes.

La traición al acuerdo de paz y la Segunda Marquetalia
Con la paz firmada, Márquez pasó a conformar el consejo político nacional del naciente partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) y fue uno de los cinco integrantes escogidos por esa agrupación para llegar al Senado.
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No obstante, a tres meses de convertirse en congresista y tomar juramento a su cargo, anunció en abril de 2018 que, luego de la captura de Santrich, acusado del delito de narcotráfico, no se posesionaría como congresista; pues consideró este hecho un “entrampamiento” de los organismos judiciales.
Desde entonces poco se supo de su día a día, hasta que el 20 de mayo de 2019, en una carta publicada en sus redes sociales, señaló que el haber firmado el acuerdo de paz fue uno de los grandes errores de la guerrilla de las Farc.
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Tres meses después, el 29 de agosto del 2019, reapareció; esta vez en armas, con el anuncio que retornaba a la lucha subversiva y con ello confirmó el inicio de lo que hoy se conoce como las disidencias de la Segunda Marquetalia; junto a Santrich, Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa, y Henry Castellanos Garzón, alias Romaña.

Pero los asesinatos de sus dos aliados dejaron a Márquez solo, sin financiación ni el respaldo armado y cada vez más acorralado. El 29 de junio de 2022 se reportó desde Venezuela que el líder insurgente había sido atacado de gravedad.
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Fueron esas heridas las que, de acuerdo con informaciones extraoficiales, las que produjeron su muerte; pues ya había perdido un brazo y tuvo delicadas heridas en su cráneo de las que no se pudo salvar, pese a que habría sido atendido en un hospital de Caracas (Venezuela), y posteriormente trasladado a una casa de seguridad.
Delitos de los que se le acusa
Sobre Marín pesaban cerca de 73 órdenes de captura, para que respondiera por los delitos de secuestro, reclutamiento ilícito, homicidio y desplazamiento; en un extenso listado de crímenes, en su gran mayoría de lesa humanidad, que le valieron la circular roja de Interpol.
En el prontuario criminal se destaca el ataque a la base militar de El Billar (Caquetá), en marzo de 1998; la toma de la estación de policía de Mitú (Vaupes), en noviembre de 1998; el homicidio del monseñor Isaías Duarte Cancino, en marzo de 2002 en Cali (Valle del Cauca).
Y, además, el secuestro de 12 diputados del Valle del Cauca y el posterior asesinato de 11 de ellos, en abril de 2022; como también los homicidios del gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria y su asesor, Gilberto Echeverry Correa; al igual que la masacre de Bojayá (Chocó) en mayo de 2002, con más de 100 muertos y el atentado del Club El Nogal, en febrero de 2003; entre otros hechos.
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