Murió la artista Sophia Vari, esposa de Fernando Botero

Pintora, escultora, joyera y collagista, la artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas con el cáncer

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La artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas al cáncer. Colprensa.
La artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas al cáncer. Colprensa.

El 5 de mayo de 2023 murió Sophia Vari, la esposa del maestro Fernando Botero. La artista griega falleció por complicaciones asociadas al cáncer. Pintora, escultora, joyera y collagista, Vari estudió bellas artes en L’École des Beaux Arts de París en los cincuenta. Su escultura se podría clasificar como clásica moderna. Allá conoció a Botero en a finales de los setenta y desde entonces fueron una dupla inseparable.

La artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas al cáncer. Colprensa.
La artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas al cáncer. Colprensa.

Sobre su obra, Vari dijo en vida: “En realidad yo fui siempre una escultora que pintaba y no una pintora que hacía escultura. Yo traté de aprender muy bien a dibujar, recorría mucho los museos, miraba muchos libros”. Su trabajo ha sido expuesto en París, Mónaco, Atenas, Madrid, Ginebra, Pietrasanta, Cartagena, Medellín y Bogotá.

La enciclopedia del Banco de la República describe su trabajo así: “su obra ha sido reconocida en la tendencia de la moderna escultura clásica, con líneas de abstracción y una faceta de multiculturalidad en donde ha plasmado diferentes culturas alrededor del mundo, especialmente la cultura griega”.

La artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas al cáncer. Colprensa.
La artista griega falleció a los 83 años por complicaciones asociadas al cáncer. Colprensa.

El arte, el destino que escogió Sophia Vari

Sophia Vari nació en 1940 en Vari, Grecia. Desde los 17 años, cuentan, se interesó por el arte; comenzó con una pintura muy clásica pese a que en Grecia el peso y relevancia se la llevaba la escultura. “Yo fui siempre una escultora que pintaba y no una pintora que hacía escultura”, le dijo a El Colombiano. Aún así se empeñó en aprender dibujo y pintura; “Traté, verdaderamente, de tener una riqueza del conocimiento de todo lo que se llama el gran arte”.

La vida la llevó a París, en donde accedió a talleres y comenzó a hacer esculturas. “Hubo un momento, después de que empecé con la escultura igualmente figurativa y clásica, en que tuve mucho respeto por lo que se ha hecho a lo largo del tiempo y empecé con la abstracción convencida de que da la libertad que no da la figuración”.

Sin embargo la figuración la limitaba: “Para mí y mis convicciones del arte, la composición de los volúmenes y el espacio, la armonía entre ellos, me hizo sentir esclava de la figuración porque no me permitía esa composición, esa melodía que yo quería con los volúmenes”.

Vari y Botero

Cuando Sophia Vari conoció a Fernando Botero, en París, no conocía mucho la obra del maestro antioqueño: “Conocí primero al hombre antes que al gran maestro”, dijo, según la citan en El Espectador. La artista griega, nacionalizada colombiana, contó como fue su primer encuentro con Botero:

Cuando se conocieron los dos estaban casados. Vari contó que “aunque mi matrimonio era fatal, uno de esos matrimonios de conveniencia, no estaba dentro de mi esquema mental sostener una relación fuera de él. Además, el éxito de Fernando, su éxito con las mujeres me daba miedo. Yo creía que la relación era importante pero imposible”.

Divorciados, en 1978 se casaron. Desde entonces la vida de Fernando y Sophia se repartía entre París, Italia, Colombia y Nueva York. Sus veranos eran en Pietrassanta, en Italia, donde Botero tiene su taller de escultura, un pequeño pueblito de la Toscana, en donde este verano no verán a Botero acompañado de Sophia.