Miembros del Estado Mayor Central nunca fueron parte de las extintas FARC, señaló el senador Julián Gallo

El congresista de Comunes, conocido también por su nombre de guerra Carlos Antonio Lozada, aseguró que los jefes subversivos de ese grupo armado ni siquiera conformaron los mandos medios de la antigua guerrilla

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'Iván Mordisco', dado por abatido por la fuerza pública, apareció en una grabación con propuesta de paz para el presidente Gustavo Petro. Foto: Captura de pantalla
Los jefes insurgentes del Estado Mayor Central ni siquiera estuvieron en los mandos medios, aseguró el senador Julián Gallo. (Captura de pantalla)

El domingo 16 de abril se conoció de un multitudinario evento en la clandestinidad en el que los miembros del grupo armado ilegal Estado Mayor Central anunciaron que dentro de un mes se instalaría oficialmente una mesa de diálogo con el gobierno Nacional para lograr el cese de la violencia, anuncio que provocó múltiples reacciones entre las que estuvo la del senador Julián Gallo, más conocido como ‘Carlos Antonio Lozada‘, quien negó que esa estructura criminal tuviera origen en las extintas FARC.

El ahora congresista y dirigente del Partido Comunes, que surgió tras el acuerdo de paz, publicó un video en su cuenta oficial de Twitter, donde si bien celebró que se concrete este acercamiento, fue enfático en señalar que ellos no son una disidencia de la extinta guerrilla.

“El autodenominado Estado Mayor central está integrado por gente que no hizo parte en ningún momento de la historia de la insurgencia de las FARC-EP ni de su Estado Mayor. Ni siquiera llegaron a ser parte de los estados mayores de bloque. La opinión pública debe tener claro que ellos han decidido llamarse de esa manera, pero ninguno de ellos hizo parte de las direcciones nacionales o de los bloques”, señaló.

Esta sería la primera vez en que los militantes de Comunes son explícitos en deslindarse de una de las llamadas disidencias, que por lo demás han llegado a amenazar de muerte a los firmantes del acuerdo de paz, como ocurrió con el Espacio Territorial de Capacitación y Reintegración (ETCR) Mariana Páez, en Mesetas (Meta), que tuvo como consecuencia el desplazamiento forzado de 200 familias de excombatientes.

De hecho, el mismo ‘Lozada’ le solicitó a la delegación del Gobierno que uno de los requerimientos del Estado a ese grupo armado sea el de garantizar el respeto a la vida e integridad de quienes se acogieron al proceso de paz.

“Es urgente y prioritario que el gobierno Nacional exija a estos grupos que cesen la violencia contra los firmantes de la paz y contra las comunidades y los líderes sociales. Exigimos a la vez que estos grupos públicamente se comprometan a suspender las amenazas los desplazamientos y los asesinatos de quienes firmamos la paz”, agregó.

Sin embargo, el senador de Comunes reiteró que apoyan la política de Paz Total que está implementando el presidente de la República, Gustavo Francisco Petro, pero que no debe ir en detrimento del proceso con su extinta guerrilla.

“Saludamos el inicio de conversaciones entre el gobierno Nacional y las mal llamadas disidencias, aclarando además, que cualquier conversación y acuerdo que se haga con estas organizaciones no puede ser en detrimento de lo ya acordado entre las FARC-EP y el Estado colombiano (...) La paz total debe verificarse sobre lo que ya se construyó en los acuerdos de la Habana”, aseveró.

El congresista del Partido Comunes les exigió que dejen amenazar a los excombatientes de la extinta guerrilla.

El Estado Mayor Central anunció el domingo que se instalará oficialmente la mesa de diálogo de paz con el Gobierno de Colombia el próximo 16 de mayo, tras un evento en Casa Roja, en el departamento del Caquetá, al que asistieron organizaciones campesinas, indígenas y afro, y en el que los cabecillas de ese grupo armado afirmaron su voluntad de paz en Colombia.

“Anunciamos ante el mundo que nuestros delegados a la mesa de diálogo con el Estado colombiano, en cabeza del Gobierno Nacional, ya están listos para el 16 de mayo del presente año”, informó una vocera del grupo armado, quien trasladó a los asistentes que ese grupo armado espera contar “con el impostergable acompañamiento y participación directa (del pueblo) como el verdadero poder soberano para la construcción”.

Los invitó a “ser parte imprescindible de este escenario de dialogo (...) siendo el pueblo y los territorios los más perjudicados en esta guerra impuesta por las élites contra la inmensa mayoría”.