La incertidumbre sigue siendo protagonista en la campaña de maíz, a raíz de los problemas económicos y la llegada de un nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre, lo que podría derivar en un impacto negativo en la rentabilidad agrícola de acuerdo a las medidas que se implementen.

En la provincia de Córdoba, con la cosecha de trigo en marcha y gran parte del maíz temprano sembrado, las dudas pasan por saber cuál será el área final de los cultivos de verano, teniendo en cuenta que el 70% del maíz que se siembra en la provincia, es tardío.

Los productores están a la espera de la política agropecuaria que implementará a partir del 10 de diciembre el presidente electo, Alberto Fernández, y si la misma significaría un aumento de las retenciones al cereal y el regreso de políticas de impedir la comercialización, como se aplicó en el gobierno anterior.

En caso que esto suceda, un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba sostiene que el cereal en la provincia registraría una rentabilidad negativa. “Si bien los márgenes brutos serían positivos, permitiendo cubrir los costos variables de producción, se vería una fuerte disminución en los mismos afectando no solamente la intención de siembra con este cultivo sino la aplicación de tecnología”, expresa el informe.

El informe de la bolsa cordobesa elaboró diferentes proyecciones y se determinaron tres escenarios de rentabilidad económica que tendría la producción de maíz, dependiendo de las políticas de comercio exterior que implemente el próximo gobierno.

Primer posible escenario

En el caso que se mantenga la política actual de comercio exterior, con retenciones de$ 4 por cada dólar exportado y sin la implementación de cupos a las exportaciones, el maíz temprano tendría un resultado económico de USD 129 por hectárea, lo que significaría un aumento del 127% al que se consiguió en la anterior campaña. La rentabilidad estaría cercana al 21%, un 11% de aumento.

Para el caso del maíz tardío, si bien el resultado de la actividad terminaría positivo, sería sensiblemente inferior al resultado de la última campaña, donde se obtuvo un margen del 13,5%, como consecuencia de los excelentes rendimientos que tuvo el maíz tardío la campaña pasada, superiores al rendimiento histórico promedio. Así mismo, contrario a lo que se proyecta para el maíz temprano, en tardío la diferencia de precios entre ambas campañas podría ser menor debido a la competencia con el maíz brasilero de segunda o zafrina, ubicándose sólo 6 dólares por encima del precio de julio de este año.

De esta manera, se espera una rentabilidad del 5,1% para el cultivo tardío, lo que representa una caída de 8,4 puntos porcentuales en comparación a la campaña pasada.

Segundo escenario

Otro de los posibles escenarios analizados, es de un aumento de las retenciones, que serían del 20% para el maíz y 35% para la soja, pero sin la aplicación de cupos a la exportación, y con precios internos del cereal de USD 121 por tonelada.

En este caso, habría una reducción del margen bruto a USD 361 la tonelada por hectárea. Además, una baja del costo de arrendamiento no alcanzaría para compensar los menores ingresos y los niveles de rentabilidad se ubicarían un 16% por debajo al escenario anterior. En el maíz tardío, el precio interno bajaría a USD 119, lo que derivaría en una rentabilidad negativa del 12,6% sobre el capital invertido.

A partir de esto, desde la bolsa cordobesa expresaron: “Con retenciones del 20% el productor de maíz temprano promedio se encontraría en problemas en 11 de los departamentos provinciales, siendo la zona núcleo la única con renta positiva. La reducción es más notable para el maíz tardío, donde la totalidad de los departamentos tendrían rentabilidad negativa”.

Tercer escenario

Y por último, el informe plantea un tercer escenario con aumento de retenciones y la implementación de cupos a través de los Registros de Operaciones de Exportaciones (ROE), esto afectaría aún más a los precios de los granos.

“Bajo estas condiciones el maíz sería económicamente inviable, tanto el maíz temprano como maíz tardío tendrían una rentabilidad negativa del -9,1 por ciento y -27,5 por ciento, respectivamente, lo que equivale a un resultado económico negativo de -52,5 dólares y -160,5 dólares por hectárea”, refleja el informe, y agrega: “En maíz temprano, solo el departamento de Marcos Juárez se encontraría con valores positivos, a diferencia del escenario anterior donde toda la zona núcleo obtenía ganancias”.