A 45 años de Montreal, la sesión del COI en Tokio trae recuerdos de unos Juegos especiales

En la 138 Sesión del COI estuvieron 10 competidores de los Juegos Olimpicos de Montreal, aquellos en los que la rumana Nadia Comaneci brilló

Miguel Hernandez con Nadia Comaneci (Miguel Hernandez)
Miguel Hernandez con Nadia Comaneci (Miguel Hernandez)

Este 21 de julio Nadia Comaneci seguía deslumbrando al mundo en el concurso completo individual, dos dias después de su primera puntuación perfecta de “10” de la historia olímpica.

Fue una semana de siete “dieces”, hace justo 45 años, para la rumana de 14 años frente a las estrellas soviéticas Nelli Kim, Lyudmila Turischeva y Olga Korbut.

Este y otros momentos memorables de los XXI Juegos Olimpicos de Montreal quizás son recuerdos lejanos o inexistentes para la mayoría del centenar de miembros del Comité Olimpico Internacional que concurrieron por dos dias, en persona o a la distancia, a su 138 Sesión en un conocido hotel de Tokio.

Sin embargo para una decena de ellos podrؙía parecerle que fue ayer.

Pal Schmitt, Anita L. DeFrantz, la Princesa Ana de Inglaterra, Denis Oswald, Thomas Bach, Valery Borzov, Guy Drut, Bernard Rajzman, Tricia Smith, Jacques Rogge, compitieron en esos juegos canadienses.

Por supuesto que el actual decano de los miembros del COI, el ex nadador olimpico en 1960, Richard Pound, mantiene fresca la memoria de todo lo ocurrido aquel verano cuando se desempeñaba como secretario general del Comité Olimpico Canadiense.

De ese pequeño grupo, dos fueron campeones olimpicos: el francés Drut en los 110 con vallas y el alemán Bach, presidente del COI desde 2013, en la esgrima.

Un día después de la ceremonia inaugural de los Juegos Olimpicos de Tokio, Bach quizá recuerde – no puedo asegurarlo con la agenda de preocupaciones que carga junto a los organizadores – que este sábado 24 de julio harán 45 años de su medalla de oro en el florete por equipos.

Junto a Harald Hein, Erk Sens-Gorius, Klaus Reichert y Mathias Behr, Bach compartió el triunfo 9-6 en la final sobre Italia. Cuatro años después se le frustró la ilusión de un nuevo podio por el boicot a los Juegos de Moscú.

Thomas Bach fue uno de los 10 competidores en Montreal 76 en la 138ª Sesión del COI. (IOC/Greg Martin)
Thomas Bach fue uno de los 10 competidores en Montreal 76 en la 138ª Sesión del COI. (IOC/Greg Martin)

Montreal había sido el escenario del primer boicot oficial a unos Juegos Olimpicos, que también cumple el aniversario 45, protagonizado por 24 paises africanos que solicitaban la exclusión de Nueva Zelanda porque su selección nacional de rugby había jugado contra la de Sudáfrica, país excluido por el COI a causa de su política de segregación racial.

Las delegaciones de Camerún, Egipto, Marruecos y Túnez compitieron en los primeros dias de los Juegos para después integrarse al resto de los CONs africanos.

Cuba estuvo a punto de unírseles. Lo supe cuando llegué a Montreal una semana antes de los Juegos. Fueron mis primeros Juegos Olimpicos como periodista deportivo.

El entonces jefe de prensa del Instituto Cubano de Deportes, que habia llegado con antelación, nos dio la bienvenida en el aeropuerto internacional canadiense.

Nunca olvidé sus palabras: “estén atentos porque es posible que tengamos que regresar a La Habana en solidaridad con los paises africanos”.

Así que nos dirigimos a nuestro alojamiento en un inmueble de Young Men’s Christian Association, en espera de lo peor…Por suerte, la decisión del gobierno cubano, especificamente de Fidel Castro, de renunciar a la cita olimpica nunca se produjo (lo que desafortunadamente ocurrió después con Los Angeles 84 y Seúl 88).

Si Cuba se hubiera sumado al boicot africano, yo no hubiera tenido la satisfacción de haber escrito desde el Estadio Olimpico, con su olor a cemento fresco, de la hazaña de las dos medallas de oro de Alberto Juantorena en los 400 y 800 metros planos.

Ni desde la Arena Maurice Richard haber reseñado el segundo título olimpico de Teófilo Stevenson entre los superpesados del boxeo luego de haber dejado en el camino, entre otros, al estadounidense John Tate con un un nocaut en el primer asalto.

Ni haber entrevistado en el Complejo Olimpico al cubano Héctor Rodriguez convertido en el primer campeón olímpico de judo de América.

Después de Montreal-76 vinieron los boicots a Moscú y Los Angeles y un intento fallido a Seúl que se redujo a siete ausencias encabezadas por Corea del Norte a las que se sumó Cuba.

La familia olímpica confía en no enfrentarse nuevamente a ese fantasma.

La historia olimpica ha demostrado que han sido los atletas las principales víctimas de los boicots. Entre ellas se cuentan varias figuras que este miércoles clausuraron otra “cumbre”olimpica en Tokio aferradas en salvar unos complicados Juegos Olimpicos pensando en los atletas.