La bibliotecaria Michelle Lee junto a uno de los bolsos que la biblioteca de Nueva York en su nueva programa (Cortesía: The New York Public Library)
La bibliotecaria Michelle Lee junto a uno de los bolsos que la biblioteca de Nueva York en su nueva programa (Cortesía: The New York Public Library)

La mayoría de las bibliotecas de todo el país ofrecen mucho más que libros: tienen computadoras e impresoras, y algunas incluso cuentan con telescopios y microscopios para que los usuarios puedan utilizarlos. Varias también prestan muñecas American Girl, lo que permite que los más pequeños puedan disfrutar de los juguetes más codiciados durante algunas semanas.

Desde el mes pasado, una sucursal de la biblioteca de Nueva York comenzó a experimentar con nuevas ofertas: corbatas, pajaritas, carteras y maletines destinados a personas con recursos limitados que van a entrevistas de trabajo, pruebas o cualquier otro tipo de evento para el que necesiten vestirse bien.

"Pueden usarlo para un espectáculo escolar o para un baile de promoción", explicaba la bibliotecaria Michelle Lee, a quien se le ocurrió la idea para la sucursal de Riverside de la Biblioteca Pública de Nueva York. "No importa lo grande que seas, podrías usar cualquier cosa de estas".

El concepto llegó a ella en 2016, cuando Lee estaba impartiendo clases gratuitas en la biblioteca sobre búsqueda de empleo y elaboración de hojas de vida. Ella le dijo a los estudiantes de secundaria que asistieron: "Quieres parecer profesional. No deberías llevar una mochila a una entrevista de trabajo".

Su reacción la sorprendió.

"Para muchos de ellos fue revelador, porque nunca pensaron en eso", afirmó Lee. "Uno de los estudiantes dijo que no tenía nada de eso. Los otros chicos decían: 'No tengo cosas buenas'".

Se dio cuenta de que los estudiantes necesitaban más que una clase de currículums.

"Me hizo pensar en si la biblioteca podría ayudar", añadió.

Sentía que ya tenía la atención de los adolescentes porque muchos de ellos usan la biblioteca como un lugar frecuentado después de la escuela, muchas veces para hacer la tarea en las computadoras, para tomar prestado computadoras portátiles o para leer cómics. También es un lugar de reunión para los niños más pequeños y sus cuidadores después de la escuela: Lee estima que hay alrededor de 200 jóvenes en esa instalación un día normal.

"No hay muchos lugares en la ciudad donde los niños puedan reunirse en un interior y estar libres", aseguró.

Algunos de los bolsos, maletas y corbatas que se prestan en la librería de Riverside (Cortesía: The New York Public Library)
Algunos de los bolsos, maletas y corbatas que se prestan en la librería de Riverside (Cortesía: The New York Public Library)

Así que redactó una propuesta para los corbatas y bolsos y la envió al Proyecto de Innovación de la biblioteca, un programa que permite a los empleados del centro sugerir ideas y soluciones a los problemas que encuentran, con un presupuesto de aproximadamente USD 3.000 o menos cada uno. Después de un período de presentación, el personal votó el proyecto de Lee como ganador.

Con fondos de la Fundación Charles H. Revson, que patrocina el Proyecto de Innovación, Lee compró 12 bolsos y carteras nuevas de Amazon, con un precio de USD 40 a USD 120. Otros productos fueron donados por un empleado de Bloomingdale's.

En agosto colocó códigos de barras en ellos, los dobló y los exhibió. Ahora planea comenzar a anunciarse en las escuelas secundarias y universidades locales ahora que el curso académico ha comenzado.

Lee afirmó que cree que el programa de préstamos será útil porque muchos adolescentes y adultos usan la biblioteca para trabajar en currículums o solicitar empleos. La biblioteca ya refiere a los clientes que necesitan ropa de negocios a organizaciones que prestan ropa. Ella pensó que prestar esos productos llenaría una necesidad.

Los usuarios de la biblioteca con menos de USD 15 en multas son elegibles para tomar prestados esos productos durante un período de tres semanas. Si devuelven un artículo con demora, se aplica una multa diaria de USD 0.25 hasta los USD 12. Después de eso, el artículo se considera perdido y el prestatario tiene que reemplazarlo.

Hasta ahora, han tenido algunos clientes.

Panarat Imcharoen, de 45 años, oriundo de Tailandia, ingresó en la sucursal de Riverside a finales de agosto para tomar una clase de inglés. Una tarde, agarró un bolso grande y negro de Kenneth Cole y lo pidió prestado para su hermana, Nongyao Imcharoen, de 50 años, que está buscando trabajo y quiere mudarse a Nueva York.

"Me sorprendió. No sabía que se podían tomar prestados maletas y bolsos de hombres y mujeres. Es una buena idea si alguien lo necesita, agregó.

Su hermana, que vive en Florida, ha venido a Nueva York en busca de trabajo, pero no ha tenido suerte. Ella dijo que su hermana estaba frustrada con todas las cosas que tenía que llevar mientras cruzaba la ciudad en busca de trabajo: zapatos cómodos, una bolsa, bolígrafos y solicitudes de empleo. Ella no tenía dinero para comprar un bolso más grande.

Así que Panarat estaba emocionada de dar a su hermana un bonito y nuevo bolso en el que pudiera meter todas sus cosas, incluso sus zapatos. Al menos, por unas semanas.

"Puedes poner muchas cosas allí. Ella usaba un bolso que no era muy profesional, y este se ve bien", apostilló.