Por qué los primeros perros de EEUU desaparecieron tras la llegada de los europeos

Un dueño posa junto a su perro, un Malamute de Alaska, durante una exhibición en Nueva York (Bloomberg / David Williams)
Un dueño posa junto a su perro, un Malamute de Alaska, durante una exhibición en Nueva York (Bloomberg / David Williams)

Durante miles de años, los perros vivieron junto a los primeros estadounidenses. Esta asociación humano-canina ha sido obtenida a través de los huesos: los restos de perros más antiguos encontrados en América del Norte fueron enterrados hace casi 10.000 años en lo que hoy es Illinois. Hace 7.000 años, otros huesos muestran que "tenemos muchos perros por todas partes", dijo Angela Perri, arqueóloga de la Universidad de Durham en Inglaterra.

Pero luego, en algún momento después del siglo XV, estos perros antiguos desaparecieron. Los colonos europeos, y los caninos que trajeron con ellos, prácticamente borraron de la Tierra la firma genética de los primeros perros, de acuerdo con el estudio más grande sobre ADN de perros antiguos y modernos en América del Norte y Siberia.

"Este documento deja muy claro que el perro americano antiguo parece haber desaparecido casi por completo, aunque nadie parece tener buenas explicaciones de por qué", comenta Elinor Karlsson, profesor de la Universidad de Massachusetts que estudia genética canina y no participó en la investigación, que fue publicada en Science. "Es casi como una gran parte de la historia que se ha perdido".

Los investigadores analizaron material genético de 71 perros "pre-contacto" (antes de la llegada de europeos), cuyos restos abarcaron 9.000 años, y lo compararon con el ADN de 145 perros modernos. Solo cinco de las muestras modernas contenían incluso un indicio de perro antiguo: como máximo el 4 por ciento.

El estudio también "dio como bastante buena" cualquier idea de que los perros pre-contacto descendieron de los lobos norteamericanos, según señaló Perri, autora principal del estudio. En cambio, el análisis confirmó que los perros estaban más estrechamente relacionados con una antigua población de Siberia oriental. Vinieron con humanos que emigraron de Asia, probablemente varios miles de años después de que las primeras personas llegaran hace más de 15.000 años.

Esos perros permanecieron aislados hasta hace unos 1.000 años cuando los habitantes de Thule llevaron perros del Ártico (que más tarde dieron origen a razas como el malamute de Alaska). Unos cientos de años más tarde, los europeos llegaron con sus perros domesticados. Una tercera introducción se produjo en el siglo XIX, cuando los huskies siberianos se importaron como perros de trineo durante la fiebre del oro de Alaska.

"Básicamente todos los perros, fuera de los europeos, provienen de la misma población de origen de Siberia, solo que en diferentes momentos", argumentó Perri.

Pero fue la oleada europea de inmigrantes lo que detonó la ruina de los perros estadounidenses. El estudio explica que los documentos históricos sugieren varias posibilidades para la desaparición. Los colonos podrían haber matado a los perros nativos porque los vieron como plagas o para evitar que contaminaran las líneas de sangre de sus propios perros, que se usaron para arrear, cazar y proteger. También se podrían haber convertido en la comida de los colonos.

Pero Perri dijo que la enfermedad es el sospechoso más probable, y Karlsson estuvo de acuerdo en eso.

"Si hubiera millones y millones de perros en todo este continente, y un pequeño número de perros europeos entraron, habría habido suficiente tiempo para que hicieran lo que hacen los perros, que es aparearse entre sí y dejar atrás su ADN", remarcó Karlsson. "Al mismo tiempo había una gran cosa que estaba matando a todos los humanos en ese momento: una enfermedad infecciosa. Esa parece ser una explicación mucho más probable para mí".

La casi ausencia de ADN del perro antes del contacto con los perros de hoy en día muestra que las razas, a menudo, promocionadas como las más antiguas de América, como los chihuahuas, son en realidad de origen euroasiático. Perri dijo que las personas empeñadas en adquirir una raza estadounidense antigua deberían recurrir a los malamutes o perros esquimales, cuyos genes probablemente se remontan a más de 1.000 años.

"Todavía tenemos algo de los Neandertales", añadió ella. "Pero los perros modernos no tienen ese antiguo ADN de perro estadounidenses".

Mientras realizaban el análisis, los investigadores descubrieron que los genes de un perro pre-contacto tienen un cáncer canino de transmisión sexual. Las células cancerosas, que aún se propagan de perro a perro hoy en día, son células mutadas que se originaron con un perro antiguo hace 8.225 años.

Karlsson apuntó que aún es posible que la firma genética de los antiguos perros estadounidenses se encuentre en los perros modernos, sin mencionar otras sorpresas.

"Es un buen conjunto de datos, pero el ADN antiguo es un campo en crecimiento. La gente va a desenterrar y secuenciar huesos en todo el continente americano", indicó Karlsson. "Hay muchas posibilidades de que descubramos que hay más complejidades en eso".

Perri no descartó eso. Esa excavación, gran parte de la cual tuvo lugar en el área donde los humanos cruzaron por primera vez a las Américas, también podría arrojar pruebas de la presencia de perros hace más 10.000 años.

Algunos restos antiguos desenterrados hace tiempo e identificados como lobos o coyotes, en realidad, podrían ser de perros o híbridos, pero un análisis de ADN llevará a averiguarlo.

"Estamos esperando recibir una llamada para encontrar algún tipo de perro", apuntó Perri sobre las excavaciones en curso. Si eso sucede, agregó, los investigadores pueden "avanzar mucho más atrás en el tiempo".