(Waldo Swiegers)
(Waldo Swiegers)

El escenario apocalíptico de los grifos secos de Ciudad del Cabo se ha evitado este año, después de que sus 4 millones de residentes redujeran su consumo de agua y se cortara el suministro a los agricultores, pero la crisis que enfrenta la segunda ciudad sudafricana está lejos de haber terminado.

Las seis represas principales de la ciudad ahora están llenas, en un 21 por ciento de media, casi 2 puntos porcentuales menos que hace un año. Si las lluvias de invierno decepcionan y una sequía de tres años no se rompe, la amenaza del llamado "Día Cero" –cuando los grifos se sequen- volverá a crecer a principios de 2019.

Estas son algunas de las opciones que se consideran para abordar el déficit de agua:

Disminuir la demanda aún más.

Los aranceles más altos, las restricciones de uso y una campaña publicitaria contundente ya han reducido el consumo a 519 millones de litros al día (hace tres años era de 1.200 millones de litros). Eso es aún más alto que el objetivo de la ciudad de 450 millones de litros. Más aumentos de precios están a la vista, y la ciudad también tiene la intención de instalar más dispositivos que restrinjan el flujo de agua a los hogares que exceden sus cuotas diarias de 50 litros por persona. Si bien esas medidas pueden ayudar a frenar la demanda, muchos hogares y empresas tienen un alcance limitado para ahorrar más.

Construir más plantas de desalinización.

Tres plantas desalinizadoras temporales de pequeña escala que producirán un total de 16 millones de litros de agua al día están casi terminadas. Si bien la ciudad hasta ahora se ha mantenido al margen de las grandes plantas debido a los altos costos, las preocupaciones ambientales y el riesgo de que no sean necesarias si hay precipitaciones adecuadas, ahora se está evaluando la posibilidad de construir una instalación que podría proporcionar hasta 150 millones de litros de agua al día desde 2021. También se está considerando otra planta de 20 millones de litros que podría estar en funcionamiento a partir de 2020.

Reciclar el agua.

La ciudad pretende construir una planta temporal de reciclaje de aguas residuales que produciría 10 millones de litros de agua al día a partir de finales de este año y está considerando la construcción de una instalación permanente que podría procesar hasta 90 millones de litros diarios a partir de 2020. El costo estimado de fabricar agua potable es de aproximadamente USD 0.61 por cada 1.000 litros, un poco más de la mitad del costo de la desalinización efectiva, ya que las plantas consumen menos electricidad y no requieren grandes obras marinas, según el informe Water Outlook 2018 de la ciudad.

Usar más agua subterránea.

Aproximadamente 12 millones de litros de agua se extraen diariamente de un acuífero subterráneo y existen planes para perforar en otras zonas para aumentar el rendimiento hasta 150 millones de litros. Es más barato y rápido extraer agua del suelo que purificarla o desalinizarla, y también es la forma más respetuosa con el medio ambiente para reforzar el suministro, siempre que la extracción se mantenga en niveles sostenibles, según explican fuentes de la ciudad.

Traer icebergs desde la Antártida

El experto en salvamento Nick Sloane ha propuesto utilizar remolcadores y un petrolero para guiar un iceberg situado a más de 1.850 kilómetros desde las aguas de la Antártida hasta la bahía de Saldanha, al norte de Ciudad del Cabo, donde podría ser encallado. Un solo iceberg podría proporcionar aproximadamente 130 millones de litros de agua al día durante un año y el costo de moverlo sería aproximadamente la mitad del de la desalinización. La ciudad ha dicho que no considerará la propuesta porque es demasiado arriesgada y costosa, según News24, un sitio web con sede en Ciudad del Cabo.