(Action Hunger)
(Action Hunger)

Todo se remonta a las innumerables horas que Huzaifah Khaled gastó en trenes y estaciones de tren, yendo y viniendo entre su casa en Nottingham (Inglaterra) y las clases de la Universidad de Cambridge, a unos 144 kilómetros de distancia.

"En el Reino Unido, las estaciones de trenes son casi imanes para las personas sin hogar", dijo Khaled. "Cuando esperaba al tren, o caminando hacia y desde la estación… entré en contacto con muchos de ellos", agrega.

Habló con ellos, les compró café y, con el tiempo, desarrolló relaciones.

"En esencia, desarrollé una comprensión muy profunda sobre sus necesidades", comenta Khaled, que recientemente obtuvo su doctorado en derecho. Se le ocurrió que, para las personas sin hogar, incluso las necesidades básicas son difíciles de poseer, y las horas limitadas para los servicios de entrega de alimentos en refugios significaba que la gente tenía que programar sus visitas, lo que dificultaba tener un trabajo estable o ver a la familia regularmente.

"Me di cuenta de que tenía que haber una manera más efectiva de satisfacer al menos las necesidades básicas para ellos", subraya.

Así es como llegó a la idea de una máquina expendedora para personas sin hogar: una parada en boxes las 24 horas, los 7 días de la semana, donde las personas pueden acceder a alimentos, ropa y otros suministros básicos gratuitos.

La primera máquina expendedora lanzada hace unos semanas en un centro comercial de Nottingham, repleta de suministros como agua, fruta fresca, barritas energéticas, papas fritas y sándwiches, así como también calcetines, pasta de dientes, cepillos de dientes e incluso libros. La máquina fue instalada por Action Hunger, una organización benéfica dirigida por Khaled.

La iniciativa ha estado cerca de dos años en fabricación. A principios de 2016, había jugado con la idea de instalar frigoríficos en ciudades de todo el Reino Unido. Pero las neveras planteaban problemas para llevar un registro de los suministros, por lo que cambió de marcha y centró su atención en las máquinas expendedoras. Dedicó los fines de semana y las tardes al proyecto, mientras trabajaba en su doctorado.

"Me acerqué a más de 50 fabricantes en Inglaterra y Europa, la mayoría ignoró mi propuesta, unos pocos declinaron educadamente, y justo antes de que estuviera a punto de darme por vencido e intentar recaudar fondos para comprar una máquina, N & W Global Vending respondió a mi carta y me invitó a presentarles la idea", sostiene. "Ellos subieron a bordo casi inmediatamente después", añade.

N & W Global Vending, una de las compañías expendedoras más grandes del mundo, le dio a Khaled una máquina de USD 13,000 gratis. Mientras tanto, Khaled se acercó a Friary, un centro de día que sirve a las personas sin hogar en el área de Notthingham. Ahora, como organización socia de Action Hunger, el convenio entrega tarjetas a sus clientes, que están programadas para permitir que se entreguen hasta tres artículos por día. Los usuarios tienen que aparecer en la hermandad una vez a la semana para seguir recibiendo acceso a las tarjetas.

Khlaed remarca que la idea es que los usuarios no se vuelvan dependientes de las máquinas y estén trabajando para un plan a largo plazo para salir de las calles. Él quiere que las máquinas expendedoras de bajo costo de Action Hunger, que se reabastecen diariamente por voluntarios, complementen otros servicios existentes, y cree que el compromiso continúo con los servicios de apoyo locales es clave para terminar con el ciclo de la falta de vivienda.

Khaled espera expandir rápidamente el servicio en todo el país, así como en Europa y Estados Unidos. En pocas semanas se instalará una máquina en la ciudad de Nueva York, seguida de San Francisco, Seattle y Los Ángeles. Action Hunger se ha asociado con Rescuing Leftover Cuisine, una organización sin fines de lucro de rescate de alimentos con sede en la ciudad de Nueva York, y también está en conversaciones con Tyson Foods.

(Shutterstock)
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En poco tiempo, Khaled y su equipo controlarán qué productos tienen mayor demanda y cuáles no son tan codiciados. A largo plazo, quieren reducir los datos de las tarjetas para averiguar si dar acceso a las necesidades básicas gratuitas contribuye a ayudar a la gente a salir de la calle.

"La falta de vivienda se ha vuelto algo tan aceptado en nuestra sociedad que a menudo ni siquiera miramos a esta gente", asegura Khaled. Él espera que las máquinas expendedoras de Action Hunger representen un paso hacia una solución sostenible a largo plazo para las personas sin hogar. Aún así, él hubiera deseado que la falta de vivienda nunca se hubiera convertido en un asunto aparentemente tan difícil de resolver.

"En un mundo ideal, nunca habría necesitado comenzar esta caridad", lamenta.