El presidente y la primera dama de EE. UU. exigen a la ABC que despida a Jimmy Kimmel por un chiste

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La broma dirigida a Melania Trump se grabó dos días antes de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en la que un hombre armado intentó asaltar la gala de la prensa.

El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump exigieron el lunes, en sendas publicaciones en las redes sociales, que la cadena ABC retirara de sus emisiones al comediante Jimmy Kimmel por un segmento relacionado con la cena de corresponsales de la Casa Blanca, emitido dos días antes de que esta tuviera lugar.

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Kimmel, quien tiene un largo historial de enfrentamientos con el presidente, se había imaginado a sí mismo como presentador de la cena. "Por supuesto, nuestra primera dama, Melania, está aquí", dijo el jueves por la noche. Luego, fingiendo dirigirse a ella, la llamó "tan hermosa" y añadió: "Señora Trump, tiene un brillo como el de una futura viuda". Hizo bromas sobre la edad y la salud de Donald Trump.

Esto ocurrió antes de que un hombre armado traspasara el perímetro de seguridad del Washington Hilton mientras el presidente y la primera dama se encontraban dentro el sábado.

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En su publicación en las redes sociales del lunes por la tarde, Donald Trump describió la broma del comediante como "realmente impactante" y "algo totalmente inaceptable". Terminó su mensaje "Jimmy Kimmel debería ser despedido inmediatamente por Disney y ABC".

La primera dama había publicado sobre Kimmel unas horas antes.

"Su monólogo sobre mi familia no es comedia", escribió Melania Trump. "Sus palabras son corrosivas y agravan la enfermedad política de Estados Unidos". Calificó a Kimmel de "cobarde" que "no debería tener la oportunidad de entrar en nuestros hogares cada noche para propagar el odio". Dijo que "se esconde detrás de ABC porque sabe que la cadena seguirá encubriéndolo para protegerlo".

"Ya basta", escribió. "Es hora de que la ABC adopte una postura".

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también citó el comentario de Kimmel en su sesión informativa del lunes por la tarde. "Este tipo de retórica sobre el presidente, la primera dama y sus partidarios es totalmente desquiciada", dijo. "Es increíble que el pueblo estadounidense la consuma noche tras noche tras noche".

Los representantes de Kimmel y de ABC no respondieron a las solicitudes de comentarios.

El reclamo de la Casa Blanca del lunes fue el ejemplo más reciente de un presidente que ha hecho comentarios incendiarios sobre cuestiones de vida o muerte, definiendo así el tipo de discurso que considera aceptable en Estados Unidos. Recientemente, se regodeó con la muerte de Robert S. Mueller III --"¡Bien, me alegro de que haya muerto!"-- y aprovechó el asesinato del director de Hollywood Rob Reiner y su esposa, a manos de su propio hijo, para sugerir que el "síndrome de enajenación de Trump" podría haber sido el responsable.

La controversia sobre un chiste contado acerca de una cena destinada a honrar la primera enmienda seguramente reavivará una lucha sobre la censura entre Trump y Kimmel que estalló el otoño pasado. En septiembre, la cadena ABC retiró temporalmente del aire el programa nocturno de Kimmel tras un revuelo conservador por la forma en que describió la política del hombre acusado de disparar al activista de derecha Charlie Kirk.

La cadena no explicó inicialmente su decisión, pero esta se produjo tras la presión política del gobierno de Trump. En aquel momento, Trump calificó la decisión de "Gran Noticia para Estados Unidos" y más tarde dijo que las cadenas cuyos presentadores lo critican deberían perder su derecho a emitir.

Kimmel no tardó en volver al aire, y desde entonces ha asumido con gusto su papel de bête noire, o pesadilla, de la familia Trump.

En su aparición del jueves, Kimmel también imitó a Jeffrey Epstein presentando a Melania Trump a su futuro esposo. Esa frase en particular probablemente enfureció a la primera dama; a principios de mes, sorprendió a la Casa Blanca al convocar una comparecencia sorpresa ante la prensa para desmentir los rumores de que Epstein, el financiero fallecido, había sido quien le presentó a Donald Trump. El presidente dijo más tarde que a su esposa le parecía "muy insultante" que se difundiera esa historia.

Pero fue la referencia a la "viuda" de Kimmel lo que el presidente y su secretario de prensa citaron el lunes.

Tras el tiroteo del sábado, Donald Trump dijo que toda la experiencia del Hilton de Washington había sido "bastante traumática" para su esposa. Se zambulló debajo de una mesa y parecía afligida mientras permanecía en la sala de prensa de la Casa Blanca junto a los principales miembros del gobierno durante la rueda de prensa nocturna del presidente.

El domingo, el presidente apareció en el programa 60 Minutes y habló de lo que sintió cuando él y su esposa "se tiraron al suelo".

"Bueno, mi pensamiento fue: 'Sabes, ya he pasado por esto antes un par de veces', y ella no, hasta este punto", dijo. "Lo entendió. Sabía lo que estaba pasando. Escuchó".

Shawn McCreesh es un reportero del Times para la Casa Blanca que cubre el gobierno de Trump.

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