La desinformación rusa tiene a las vacunas y al gobierno de Joe Biden en la mira

El año pasado, el Departamento de Estado comenzó a advertir que Rusia estaba utilizando sitios web extremistas para alimentar dudas sobre la vacunación

Una trabajadora de la salud administra una vacuna contra el COVID-19 en Moscú, el 6 de julio de 2021. 
(Sergey Ponomarev/The New York Times).
Una trabajadora de la salud administra una vacuna contra el COVID-19 en Moscú, el 6 de julio de 2021. (Sergey Ponomarev/The New York Times).

La caricatura publicada en el foro de debate en línea de extrema derecha mostraba a agentes de la policía vistiendo logotipos de la campaña de Biden-Harris en sus chalecos antibalas y derribando una puerta con una enorme jeringa. Una leyenda decía, en parte: “En los Estados Unidos de Biden”.

La caricatura parece ser un ejemplo de la estrategia más reciente de la desinformación vinculada con Rusia: una campaña que se aprovecha del escepticismo y los temores en torno a la vacunación contra el COVID-19 para no solo socavar el esfuerzo por inmunizar a la población sino también tratar de vincular falsamente al gobierno de Biden-Harris con la idea de inoculaciones forzadas. La imagen fue una de varias detectadas por Graphika, una compañía que rastrea campañas de desinformación.

Según el Centro de Participación Global del Departamento de Estado, tanto Rusia como China han trabajado para promover sus propias vacunas a través de mensajes que socavan los programas de vacunación estadounidenses y europeos. Pero además de mensajes explícitos para promover sus propias vacunas, Moscú también ha difundido teorías conspirativas. El año pasado, el Departamento de Estado comenzó a advertir que Rusia estaba utilizando sitios web extremistas para alimentar dudas sobre la vacunación.

Es difícil cuantificar la cantidad de desinformación que está siendo producida en todo momento por los rusos u otras potencias adversarias, afirmaron varios funcionarios gubernamentales y expertos externos. Pero el aumento de la variante delta del coronavirus —y las cambiantes recomendaciones científicas sobre cómo defendernos contra una cepa más infecciosa y la necesidad de dosis de refuerzo o el uso de cubrebocas— ha creado una atmósfera ideal para que la desinformación se propague con mayor facilidad, dijeron los expertos.

“La desinformación prospera en un vacío de información”, dijo Lisa Kaplan, directora ejecutiva de Alethea Group, que ayuda a las empresas a protegerse contra la información falsa. “Es ahí cuando la desinformación puede realmente afianzarse. Y sabiendo cómo suelen actuar los rusos en esas situaciones, no me sorprendería que estuvieran tratando de sacarle provecho”.

La finalidad de varios grupos rusos sigue siendo agudizar las tensiones en las sociedades occidentales, un objetivo clave de la política exterior de Moscú, según funcionarios estadounidenses informados sobre las estrategias de desinformación.

La desinformación rusa y china ha tratado de magnificar los potenciales efectos secundarios de las vacunas Pfizer y Moderna, pues ha sugerido que la tecnología de ARNm en la que se basan esas vacunas no ha sido probada o es peligrosa, según afirmaron esta semana funcionarios del Departamento de Estado.

Pfizer y Moderna, con tecnología ARNm (Reuters)
Pfizer y Moderna, con tecnología ARNm (Reuters)

En las últimas semanas, la naturaleza de la desinformación rusa también ha comenzado a cambiar, comentaron algunos funcionarios y expertos externos. Publicaciones recientes que difunden información falsa han sugerido que el gobierno de Biden está decidido a exigir que los estadounidenses reciban vacunas que están fallando contra el coronavirus.

Esta campaña llega luego de que el presidente Joe Biden le hiciera una advertencia al presidente Vladímir Putin de Rusia el mes pasado para que controlara los ataques de secuestro de datos (o “ransomware”) provenientes de Rusia y dirigidos contra infraestructura crítica estadounidense. Aunque los ataques de secuestro de datos son independientes de las campañas de desinformación, la advertencia fue el esfuerzo más reciente de las autoridades de Estados Unidos para presionar a Rusia a fin de que controle incursiones digitales destructivas.

Graphika ha rastreado desinformación que probablemente esté siendo difundida por un grupo afiliado a personas que solían trabajar con la Agencia de Investigación de Internet, ubicada en San Petersburgo, la cual propagó información falsa durante las elecciones de 2016. El grupo ha publicado caricaturas en patriots.win, un foro político de extrema derecha.

Las mismas personas involucradas en un medio de comunicación falso vinculado a veteranos de la Agencia de Investigación de Internet parecen haber difundido una serie reciente de caricaturas en contra de la vacunación, afirmó Jack Stubbs, director de investigación de Graphika.

Si bien el grupo promueve las narrativas estratégicas de Moscú, no está claro qué vínculos precisos, de haberlos, tiene con el gobierno ruso.

En otra caricatura que parece ser obra de la organización, un grupo de personas que, según sugiere la leyenda, podrían ser legisladores demócratas de Texas, se acerca a la vicepresidenta Kamala Harris de una manera amenazante.

“Solo estamos buscando algo de democracia”, dice alguien del grupo.

“¡Cof! ¡No te preocupes! Nos vacunamos con la Pfizer”, dice otro.

“Al demonio con tus vacunas Pfizer”, responde la caricatura de Harris, “no me quiero enfermar”.

El título de la caricatura en el foro virtual de extrema derecha sugería que los demócratas de Texas le habían contagiado el virus a Harris a pesar de que ya había recibido la vacuna. Los texanos habían ido a Washington el mes pasado para intentar bloquear una legislación electoral que, según ellos, excluiría a los grupos minoritarios. Mientras estaba en la capital, el grupo se reunió con Harris, y varios dieron positivo por el coronavirus. Sin embargo, no existe evidencia de que la vicepresidenta se haya enfermado.

Su uso de foros de extrema derecha, incluyendo patriots.win, ya había sido reportado previamente por Graphika y Reuters.

Gran parte de los esfuerzos de desinformación se publican en sitios web con poca o ninguna moderación. Patriots.win, que se anuncia a sí mismo como un foro de apoyo a Donald Trump, comenzó en Reddit hasta que fue expulsado de allí. Desde patriots.win, parte del material atribuido a las campañas extranjeras de desinformación ha migrado a sitios más grandes con audiencias de derecha como Gab y Parler.

Los moderadores de patriots.win respondieron a una solicitud de comentarios con un insulto homofóbico y sugirieron, quizás en broma, que varias organizaciones chinas estaban publicando material, pero lo estaban canalizando a través de Rusia para engañar a los periodistas.

Medir el impacto de las estrategias de desinformación es difícil, dadas las profundas divisiones sobre la vacunación que ya existen en Estados Unidos y Europa; explotar las divisiones entre los estadounidenses es una táctica típica rusa. Incluso en los foros de debate de extrema derecha, algunos usuarios han señalado que las caricaturas son de origen ruso, pero eso no ha detenido las publicaciones.

© The New York Times

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