Cómo será la vacuna española contra el COVID-19

Se está desarrollando en el CSIC, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y son 3. En una charla con Infobae, Rosa Menéndez, presidenta de la entidad cuenta cómo son

Cómo será la vacuna española contra el COVID-19 (Shutterstock)
Cómo será la vacuna española contra el COVID-19 (Shutterstock)

Una convencida de la importancia de la ciencia y de la investigación para afrontar situaciones como la pandemia del COVID-19 es Rosa Menéndez, la primera mujer que preside el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), lo hace desde noviembre de 2017. Está doctorada en Química, vinculada profesionalmente al CSIC desde 1988.

Como científica, ha publicado más de 200 artículos en revistas y tiene 10 patentes. Su actividad ha estado relacionada fundamentalmente con el estudio de materiales de carbono para aplicaciones en el campo de la energía y la salud, concentrándose en los últimos tiempos al desarrollo de nuevos materiales basados en grafeno. Asegura que “la ciencia está siendo valorada en el sentido de la obtención de la igualdad de accesibilidad”.

A tres años de su nombramiento se propuso acercar la ciencia a la sociedad. “La pandemia ha contribuido de una forma inesperada y no deseada a que la sociedad comprenda su importancia” -explica-. “Hemos fomentado la colaboración entre grupos de investigación de distintas disciplinas, persiguiendo un objetivo común dirigido a la resolución de un problema concreto y en consecuencia directamente aplicable a la sociedad”, completa.

Hasta el momento, España tuvo más de  3.121.687 y 66 mil muertos 
(Shutterstock)
Hasta el momento, España tuvo más de 3.121.687 y 66 mil muertos (Shutterstock)

Esta pandemia ha demostrado que ciencia y política están autodeterminadas. Tras una situación como la vivida entendimos que las soluciones para mitigar el impacto de un virus desconocido pasa indiscutiblemente por potenciar la investigación y el desarrollo del conocimiento de una manera continuada. Gestionar una pandemia de estas características y sus consecuencias, que son muchas y afectan a todos los ámbitos de la vida, requiere meter en la ecuación cuestiones económicas, sociales y políticas. También es ciencia evaluar el impacto social de las decisiones y diseñar las formas más adecuadas de implementarlas para la población.

-¿Considera que el coronavirus se convirtió en una bisagra antes y después para la financiación de la ciencia?

-Espero que así sea. En estos momentos la sociedad es consciente del papel que desempeña la ciencia en el progreso de un país. Precisa, para desarrollarse, una inversión continuada, no puntual. En ciencia no cabe la improvisación.

-¿Qué pueden hacer los científicos frente a la infodemia?

-Fuimos conscientes de la necesidad de información para combatir la ansiedad. El papel de la ciencia es comunicar con rigor científico, basándose en los datos conocidos y la experiencia científica obtenida hasta ese momento. España no dispone de estructuras establecidas y permanentes para este menester, por lo que los científicos individualmente son los únicos portavoces.

"El papel de la ciencia es comunicar con rigor científico, basándose en los datos conocidos y la experiencia científica obtenida hasta ese momento", dice Rosa Menéndez
"El papel de la ciencia es comunicar con rigor científico, basándose en los datos conocidos y la experiencia científica obtenida hasta ese momento", dice Rosa Menéndez

-¿Cree que sería necesario trabajar en materia de salud mental a partir de la pandemia?

- Hace falta tener datos contrastados para conocer bien la situación, o situaciones, analizar las variables que intervienen y diseñar modelos que palíen las consecuencias de la pandemia. Esto es aplicable a todos los sectores de la sociedad.

-¿Cuál es su mirada de la mujer en la ciencia?

-La Comisión de Mujeres y Ciencia del CSIC se creó en 2002. Aunque se ha mejorado mucho, y actualmente el techo de cristal en el CSIC es más favorable que el de la Universidad o el de la media europea, aún se deben mejorar algunos aspectos. Los resultados de una encuesta que hemos hecho han puesto de manifiesto que, en tiempos de pandemia, ha habido mayor sobrecarga para las mujeres en tareas familiares y domésticas, que además han asumido trabajos más penosos. Aun así la participación de científicos y científicas en la Plataforma de Salud Global está equiparada.

-Los proyectos de vacunas en los que trabajan están a cargo de una mujer.

-Sí, la coordinadora es Margarita del Val, y un gran número de nuestros proyectos en curso en dicha plataforma están liderados por mujeres. Quizás la medida más importante que debemos abordar es el futuro del teletrabajo, y su implicación en la conciliación familiar, desde una perspectiva positiva, que necesita análisis, reflexión, acuerdo con los representantes de los trabajadores y normativa. Alrededor del 49% de la plantilla del CSIC es femenina, y de ella el 40% de los científicos son mujeres. Sin embargo, en los niveles más altos la representación cae al 27%.

Rosa Menéndez, presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España (Foto: JOAN COSTA)
Rosa Menéndez, presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España (Foto: JOAN COSTA)

-¿Podemos esperar una vacuna española?

-Estoy convencida de que así será. En el CSIC, estamos desarrollando tres diferentes, con otras tantas aproximaciones distintas. Todas ellas progresan satisfactoriamente y se está trabajando en paralelo con el sector privado para su producción. La vacuna CSIC-BIOFABRI desarrollada por el grupo de Mariano Esteban y Juan García Arriaza del CNB-CSIC, en colaboración con la empresa española Biofabri del grupo Zendal, es la que se encuentra más avanzada en su desarrollo y esperamos que puedan comenzar la fase clínica en unas semanas, tras los excelentes resultados que se están obteniendo en el laboratorio. Mostró un 100% de eficiencia preliminar, tras ser probada en animales, y está por tanto lista para seguir avanzando hacia las pruebas clínicas

-¿Y las otras?

- La vacuna basada en replicones no infectivos, desarrollada por el grupo de Luis Enjuanes e Isabel Sola, también en el CNB-CSIC, así como la tercera vacuna del grupo de Vicente Larraga del CIBMS-CSIC, se encuentran en fase preclínica. Los resultados que se están obteniendo son muy esperanzadores. Aunque aún es pronto para aventurar una fecha en la que estas vacunas estén disponibles para toda la población, tenemos grandes esperanzas puestas en ellas y se está trabajando sin descanso para que sea lo antes posible con las máximas garantías.

-Habiendo algunas ya aprobadas, ¿se deben seguir probando otros desarrollos?

- La existencia de unas no debe interferir para el desarrollo de otras. No se debe ver como una carrera en la que hay un ganador. Todas pueden jugar un papel importante a la hora de inmunizar a toda la población, imposible ahora mismo de realizarse con las opciones existentes.

-¿Qué enseñanzas cree que ha dejado este tiempo en materia científica?

-Nos ha dejado a todos muchas enseñanzas, en todos los ámbitos de la vida, como nuestra gran vulnerabilidad. Si tuviera que destacar alguna sería el tremendo progreso que somos capaces de realizar, en un tiempo récord, cuando se fomenta la colaboración multidisciplinaria y se dispone de los recursos suficientes. Es muy importante ser conscientes de nuestro potencial, que en un año se hayan podido dar respuestas y soluciones a un virus desconocido como este.

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