Trump levantó la prohibición para volar a Líbano que Reagan impuso hace cuatro décadas

El anuncio, hecho tras reunirse con el presidente libanés Joseph Aoun, es el gesto simbólico más concreto de Washington hacia Beirut desde la firma del acuerdo para retirar tropas israelíes del sur del país

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ARCHIVO - Un avión Airbus A380 aterriza en el Aeropuerto Internacional Rafik Hariri en Beirut, Líbano, 29 de marzo de 2023. El gobierno libanés canceló un contrato para la construcción de una nueva terminal en el aeropuerto principal del país ante críticas de que no se realizó una licitación pública para el proyecto de 122 millones de dólares, informó el ministro interino de Transportes el jueves 30 de marzo de 2023. (AP Foto/Bilal Hussein, File)
ARCHIVO - Un avión Airbus A380 aterriza en el Aeropuerto Internacional Rafik Hariri en Beirut, Líbano, 29 de marzo de 2023. El gobierno libanés canceló un contrato para la construcción de una nueva terminal en el aeropuerto principal del país ante críticas de que no se realizó una licitación pública para el proyecto de 122 millones de dólares, informó el ministro interino de Transportes el jueves 30 de marzo de 2023. (AP Foto/Bilal Hussein, File)

Donald Trump ordenó este martes a su administración autorizar los vuelos directos entre Estados Unidos y el Líbano, poniendo fin a una restricción impuesta por la administración de Ronald Reagan hace cuatro décadas. El anuncio se produjo en el Despacho Oval, tras una reunión con el presidente libanés, Joseph Aoun, el primer mandatario libanés en visitar la Casa Blanca desde 2009.

La decisión revierte una prohibición que data de junio de 1985, cuando terroristas de Hezbollah secuestraron el vuelo 847 de Trans World Airlines mientras cubría la ruta de Atenas a Roma. Durante el episodio, que se prolongó 17 días, los secuestradores obligaron al avión a aterrizar en el aeropuerto de Beirut. Allí asesinaron al buzo de la Marina estadounidense Robert Stethem, de 23 años, y retuvieron a decenas de pasajeros como rehenes. La administración Reagan respondió con restricciones que clausuraron de facto el tráfico aéreo directo entre ambos países.

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Desde entonces, los ciudadanos estadounidenses que viajan al Líbano deben hacer escala en aeropuertos de terceros países, entre ellos Estambul, Doha o Dubái. La medida anunciada este martes abre la vía legal para que aerolíneas estadounidenses soliciten rutas directas a Beirut, aunque el inicio efectivo de los vuelos dependerá de trámites regulatorios que pueden extenderse por meses.

Los secuestradores del avión de Trans World Airlines (TWA) en Beirut, Líbano, saludan a los fotógrafos desde la aeronave, 29 de junio de 1985. REUTERS/Frederic Neema
Los secuestradores del avión de Trans World Airlines (TWA) en Beirut, Líbano, saludan a los fotógrafos desde la aeronave, 29 de junio de 1985. REUTERS/Frederic Neema

La decisión de Trump no está exenta de contradicciones. La semana pasada, la embajada estadounidense en Beirut emitió una recomendación formal instando a los ciudadanos de ese país a evitar viajar al Líbano, en razón de las hostilidades que Israel mantiene en territorio libanés. El Departamento de Estado clasifica al Líbano con un nivel 4 —el más alto— en su escala de alertas de viaje, lo que equivale a una recomendación de no viajar.

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El gesto se enmarca en la visita de Aoun a Washington, la primera desde que asumió la presidencia en enero de 2025, tras dos años de vacío institucional. Aoun, ex comandante del Ejército libanés de origen maronita, llegó a la capital estadounidense acompañado de la primera dama, Nehmat Aoun, e impulsó ante Trump un conjunto de peticiones que incluyen mayor apoyo financiero y logístico a las Fuerzas Armadas libanesas, así como inversiones en energía, comunicaciones e infraestructura.

El contexto diplomático que rodea la visita es el del proceso de paz entre el Líbano e Israel, dos países que no mantienen relaciones diplomáticas y que estuvieron en conflicto abierto durante gran parte de 2024. El pasado 26 de junio, representantes de ambos países firmaron en Washington el llamado Marco Trilateral, un acuerdo patrocinado por Estados Unidos que establece zonas piloto en el sur del Líbano donde las fuerzas israelíes deberán ceder el control al Ejército libanés de forma progresiva. La semana anterior a la cumbre, delegaciones de ambos países habían concluido en Roma su sexta ronda de negociaciones directas con mediación estadounidense.

El presidente estadounidense Donald Trump se reúne con el presidente libanés Joseph Aoun en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, EEUU, el 21 de julio de 2026
REUTERS/Evelyn Hockstein
El presidente estadounidense Donald Trump se reúne con el presidente libanés Joseph Aoun en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, EEUU, el 21 de julio de 2026 REUTERS/Evelyn Hockstein

Hezbollah, el grupo terrorista chií respaldado por Irán que controla amplias zonas del sur del país, rechaza las negociaciones y se opone al marco acordado. Israel, por su parte, mantiene operaciones militares en territorio libanés a pesar de la tregua pactada, alegando que actúa contra la amenaza que representa la organización.

Trump recibió a Aoun en el Despacho Oval con un tono de respaldo abierto. “Ha sido un lugar, un país, tratado muy mal y vamos a conseguir que sean tratados como corresponde”, dijo el presidente estadounidense. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el anuncio de los vuelos y señaló que la medida representa una oportunidad para mejorar la conectividad entre ambos países y apoyar la economía libanesa, según informó la cadena universitaria UDG TV.

La reapertura del espacio aéreo es, por ahora, un compromiso político sin plazo concreto de implementación. Su valor real dependerá de si las aerolíneas estadounidenses deciden operar esas rutas en un país con la máxima alerta de viaje activa, de si la situación de seguridad en el sur del Líbano evoluciona favorablemente y de si el proceso negociador con Israel avanza hacia un acuerdo de mayor alcance. La visita de Aoun a Washington es también una apuesta de Beirut por anclar su estabilidad futura en el respaldo de Estados Unidos en un momento en que el equilibrio regional sigue siendo frágil.

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