Francia aprobó este martes una ley que prohíbe a los menores de 15 años acceder a las redes sociales, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea en adoptar una medida de este alcance.
Ambas cámaras legislativas —el Senado y la Asamblea Nacional— respaldaron la iniciativa en una votación final celebrada tras una ronda de negociaciones el lunes. La medida forma parte de la agenda del presidente Emmanuel Macron para su segundo mandato y se enmarca en una tendencia global de regulación del acceso de niños y adolescentes a plataformas digitales.
Australia fue el primer país del mundo en implementar una restricción de este tipo en diciembre, extendida a jóvenes de hasta 16 años en plataformas como Facebook, Snapchat, TikTok y YouTube. “Francia abre el camino al convertirse en el primer país de Europa en adoptar una mayoría digital”, afirmó Anne Le Hénanff, secretaria de Estado de Inteligencia Artificial, ante el Senado.
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La nueva legislación establece que a partir del 1 de septiembre los menores de 15 años no podrán abrir cuentas en redes sociales, con un plazo adicional de cuatro meses para que las plataformas cierren las ya existentes e implementen un sistema de verificación de edad validado por el regulador francés de protección de datos. Macron busca que la norma esté vigente al inicio del próximo año escolar, aunque una revisión constitucional podría retrasar su entrada en vigor.
La ley extiende su alcance a los teléfonos móviles en escuelas secundarias y deja fuera de su marco a las enciclopedias en línea y los directorios educativos o científicos.
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El organismo de vigilancia sanitaria de Francia registró que 1 de cada 2 adolescentes pasa entre 2 y 5 horas diarias frente a un teléfono inteligente. Según un informe publicado en diciembre, el 90% de los niños de entre 12 y 17 años accede a internet a diario desde estos dispositivos, y el 58% los emplea específicamente para redes sociales.
El documento identificó efectos adversos asociados a ese uso: baja autoestima y exposición a contenido vinculado con autolesión, consumo de drogas y suicidio. Varias familias francesas han presentado demandas contra TikTok alegando que material difundido en esa plataforma estuvo relacionado con el suicidio de adolescentes.
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Defensores de los derechos de la infancia y padres celebraron la aprobación. Gaëlle Berbonde, una mujer de 52 años residente en la región de París, relató que su hija comenzó a autolesionarse, desarrolló anorexia y depresión tras recibir su primer dispositivo móvil en séptimo grado. “Lo único que podemos hacer es proteger a nuestros hijos, igual que los protegemos de beber alcohol”, declaró.
Legisladores del partido La Francia Insumisa rechazaron la iniciativa al cuestionar su constitucionalidad, al señalar que en la práctica pondría fin al anonimato en internet y que resultaría inviable de ejecutar. Ines Legendre, asesora jurídica del grupo de protección en línea e-Enfance, planteó interrogantes sobre la implementación: “¿Cómo identificamos las cuentas existentes? ¿Cómo las suspendemos?”
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Las empresas tecnológicas se oponen a las restricciones generales y sostienen que ya disponen de mecanismos propios para resguardar a los usuarios más jóvenes, aunque se han comprometido a acatar las prohibiciones cuando los gobiernos las establezcan formalmente. La Comisión Europea, que avanza en su propio marco regulatorio para el entorno digital, tendrá voz en la determinación de si la legislación francesa se ajusta al derecho comunitario vigente.
(Con información de AP y Reuters)
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