
En una biblioteca escolar de Greystones, al sur de Dublín, un chico de 12 años ofrece una respuesta poco habitual en su generación: no quiere tener celular propio. Para Bodie Mangan Gisler, el teléfono es útil —lo usa ocasionalmente para investigar sobre su colección de monedas—, pero también representa una posible trampa. “Quiero vivir muchos años y mantenerme sano”, dice, consciente de que un dispositivo personal podría volverse adictivo.
Su postura no es aislada. Su amigo Charlie Hess comparte la idea: prefiere esperar hasta los 15 o 16 años antes de tener un smartphone. “Creo que tengo cosas mejores que hacer”, resume.
PUBLICIDAD
En un contexto donde cada vez más chicos acceden a la tecnología desde edades tempranas, estas voces reflejan algo distinto: una decisión acompañada por toda una comunidad.

Según un reportaje de The New York Times, en 2023 esta ciudad costera impulsó una iniciativa colectiva —liderada por familias, escuelas y actores locales— para retrasar el acceso de los niños a los teléfonos inteligentes. El proyecto, conocido como “Se necesita una comunidad entera”, propone un acuerdo voluntario: evitar que los chicos tengan smartphones antes de la secundaria y acompañar esa decisión con talleres, actividades y espacios de encuentro sin pantallas.
PUBLICIDAD
A diferencia de enfoques individuales, el eje está en lo colectivo. “En redes sociales, todo es grupal. Abordarlo de la misma manera es clave”, sostiene Jennifer Whitmore, diputada y madre de cuatro hijos. La lógica es simple: reducir la presión social que sienten los chicos cuando “todos los demás tienen uno”.
La propuesta creció rápidamente, incluso en un país que alberga las sedes europeas de gigantes tecnológicos como Google, Meta o Apple, y donde muchos niños reciben su primer teléfono alrededor de los 9 años. Inspiró además a movimientos similares en otros países, como el británico “Infancia sin teléfonos inteligentes”.
PUBLICIDAD

Detrás de la iniciativa hay una preocupación concreta: el impacto en la salud mental. Tras la pandemia de COVID-19, docentes y directivos empezaron a notar señales alarmantes: chicos con ansiedad, problemas de sueño, dificultades para concentrarse e incluso exposición a contenidos violentos o perturbadores en internet.
“Si no hacemos algo ahora, ¿qué sigue? ¿Teléfonos a los cinco años?”, se preguntó Rachel Harper, directora de una escuela local y una de las impulsoras del proyecto.
La respuesta fue comunitaria. Siete de cada diez familias se sumaron al compromiso de postergar el acceso a smartphones. Comerciantes, docentes, políticos y vecinos también participaron, generando alternativas offline: actividades deportivas, espacios de encuentro y redes de apoyo para chicos y padres.
PUBLICIDAD

Tres años después, nadie en Greystones habla de soluciones mágicas, pero sí de un cambio cultural. La presión social disminuyó, los chicos pasan más tiempo al aire libre y muchos padres dicen sentirse acompañados en una decisión que antes parecía solitaria.
El desafío, sin embargo, sigue vigente. Estudios recientes advierten que una proporción significativa de niños sigue expuesta a contenidos inapropiados en línea. Por eso, muchos coinciden en que estas iniciativas son apenas un primer paso y que también se necesita regulación más estricta para las plataformas digitales.
Mientras tanto, en Greystones, la apuesta continúa: no se trata de rechazar la tecnología, sino de darle tiempo a la infancia antes de que la pantalla lo ocupe todo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La costarricense Rebeca Grynspan sigue sumando apoyos para liderar la ONU y amplía su ventaja en un nuevo sondeo
El Consejo de Seguridad celebró este viernes una nueva ronda de consultas para evaluar a los aspirantes a suceder al portugués António Guterres, cuyo mandato al frente del organismo internacional concluirá a finales de este año
Protestas en Francia: más de 600.000 personas marcharon contra el costo de vida y exigieron aumentos salariales
La convocatoria se produjo después de varias semanas de movilizaciones estudiantiles contra las condiciones educativas y la falta de recursos en las escuelas secundarias. Los reclamos se ampliaron posteriormente a trabajadores que exigieron mejores salarios y medidas para afrontar el aumento de los gastos cotidianos

Vladimir Putin recibió al jefe de seguridad del régimen iraní y buscaron fortalecer los lazos bilaterales
La cita entre el presidente ruso y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional incluyó conversaciones sobre una conexión energética que permitiría enviar combustible al país persa. Moscú y Teherán, dos de los países con más sanciones internacionales, estrecharon sus relaciones desde la invasión rusa a Ucrania en 2022
El canciller de Irán conversó con países del Golfo en un intento por disminuir la tensión en Medio Oriente
Abbas Araghchi mantuvo el jueves conversaciones telefónicas con autoridades de Turquía y otras naciones de su región ante la posibilidad de que Estados Unidos reanude sus operaciones militares de gran escala contra la República Islámica


