El Gobierno paquistaní estima que unas 200 personas han muerto en los combates de las últimas 48 horas con la guerrilla separatista del Ejército de Liberación de Baluchistán (ELB) en esta provincia del suroeste del país, repartidos entre 145 milicianos muertos y 17 efectivos de seguridad paquistaníes y otros 18 civiles fallecidos, mientras que la milicia ha asegurado por contra que la cifra de policías y militares muertos roza, en realidad, los 85.
El ELB lanzó en la madrugada del jueves al viernes la llamada Operación Herof (Tormenta negra) contra posiciones de las fuerzas de seguridad paquistaníes con una ola de ataques prácticamente simultáneos en la capital provincial, Quetta, y otras 15 poblaciones de Baluchistán.
Su líder, Bashir Zeb Baloch, anunció el comienzo del llamado “día del sacrificio” y llamó a la movilización del pueblo baluche para culminar décadas de reivindicaciones soberanas en una de las provincias más pobres y marginadas del país. El balance presentado por el grupo armado este domingo y recogido por medios indios habla de más de 80 efectivos de seguridad paquistaníes muertos durante sus asaltos.
El Gobierno paquistaní, por contra, denuncia que el ELB no es más que una extensión de una ofensiva encubierta declarada por India a la que acusa de ayudar tanto a este grupo como a los llamados “talibán paquistaníes”, algunos de los cuales, según las autoridades, han participado en estos combates.
En rueda de prensa este domingo desde Quetta, el ministro principal de Baluchistán, Sarfraz Bugti, ha denunciado este domingo tras proporcionar el balance de víctimas que las reivindicaciones identitarias del ELB no son más que una excusa. “No dejan de cantar ‘baluche, baluche’ mientras usan a sus mujeres y a sus niños como combustible de guerra”, ha indicado. “Un terrorista no es más que un terrorista”, ha añadido el ministro en declaraciones recogidas por los medios paquistaníes.
Por contra, el comunicado del ELB, firmado por su portavoz, Jeeyand Baloch, cifra en 84 los efectivos de seguridad muertos en los ataques del grupo. Según su versión, decenas más han resultado heridos y 18 han sido capturados en un asalto que, asegura, se ha saldado con el control de 30 propiedades del Gobierno, entre ellas cárceles y puestos de control.
“El Ejército de Liberación de Baluchistán ha dejado claro en repetidas ocasiones en su política que si la policía o las fuerzas locales no se resisten a los combatientes por la libertad, no sufrirán daño alguno”, ha indicado antes de justificar que “dondequiera que la policía ha sido atacada y asesinada, la razón ha sido que la policía ha apoyado al ocupante Ejército paquistaní e intentado obstruir el paso a los combatientes”.
“Cualquiera, incluso un baluche, que colabore con el ocupante y obstruya a los combatientes correrá la misma suerte que el enemigo y será tratado como tal”, avisan. “El Ejército paquistaní ha fracasado por completo en varios lugares, incluyendo las zonas urbanas centrales de Quetta, mientras que los combatientes siguen presentes y mantienen sus posiciones”, concluye el comunicado.
(con información de EP)
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