Alemania expulsó a un diplomático ruso por espionaje tras el arresto de una mujer germano-ucraniana

El Ministerio de Exteriores alemán declaró persona non grata a un agregado militar adjunto de la embajada rusa en Berlín, acusado de dirigir una red de espionaje enfocada en ayuda militar a Ucrania. La medida endurece la confrontación entre ambos países en medio de acusaciones de sabotaje y ciberataques.

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La embajada rusa en Berlín
La embajada rusa en Berlín el 27 de marzo del 2018 (AP foto/Markus Schreiber)

Alemania escaló su respuesta al espionaje ruso con la expulsión de un diplomático moscovita tras el arresto de una mujer de doble nacionalidad alemana y ucraniana acusada de recopilar información clasificada sobre armamento destinado a Ucrania. El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó el jueves al embajador ruso para notificarle la expulsión de un funcionario de la embajada identificado como el principal contacto de la detenida. Berlín calificó los hechos como un “acto hostil” incompatible con el estatus diplomático.

La mujer arrestada el miércoles, identificada parcialmente como Ilona W., de 56 años, permanece bajo custodia judicial después de comparecer ante un juez. La Fiscalía Federal alemana la acusa de operar como agente para servicios de inteligencia extranjeros desde noviembre de 2023, facilitando información sensible sobre envíos de drones, pruebas de tecnología no tripulada y ubicaciones de fábricas de armamento alemanas.

Según el ministerio de Defensa, dos ex funcionarios militares alemanes están siendo investigados por presuntamente haber suministrado datos confidenciales a la acusada. Uno es un oficial retirado y el otro un alto funcionario civil que trabajó hasta 2018 en el servicio técnico del ejército, responsable de evaluar tecnología de drones para la oficina de adquisiciones. Los fiscales investigan si ambos conocían que la información sería transferida a inteligencia rusa.

Los fiscales alemanes sostienen que Ilona W. aprovechó su red de contactos personales en círculos políticos y empresariales para recabar inteligencia sobre participantes en eventos de alto perfil y sobre la industria de defensa. La investigación reveló que también ayudó a su contacto en la embajada rusa a utilizar identidades falsas para asistir a encuentros políticos en Berlín y establecer conexiones útiles para Moscú.

Un dron MQ9 Predator en
Un dron MQ9 Predator en el Berlin Air Show ILA en Berlín, Alemania, el 30 de mayo de 2016 (AP Foto/Michael Sohn, Archivo)

La revista alemana Der Spiegel identificó al diplomático expulsado como Andrei M., un coronel del servicio de inteligencia militar ruso GRU que operaba con cobertura diplomática como agregado militar adjunto. Las autoridades alemanas le concedieron 72 horas para abandonar el país.

El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, declaró durante una visita a Etiopía que Berlín no tolerará actividades de inteligencia en territorio alemán, especialmente bajo el disfraz de inmunidad diplomática. Wadephul, quien asumió el cargo en mayo de 2025, subrayó que Alemania vigila con atención las acciones de Rusia y que las actividades agresivas del Kremlin tienen consecuencias.

La embajada rusa en Berlín rechazó las acusaciones, calificándolas de “provocación ridícula y apresuradamente fabricada”, y advirtió que las acciones hostiles de Berlín no quedarán sin respuesta. Moscú ha negado sistemáticamente las acusaciones europeas de espionaje y sabotaje, acusando a Occidente de intentar socavar y destruir Rusia.

El caso se inscribe en un deterioro sostenido de las relaciones entre Alemania y Rusia desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Alemania es el segundo mayor proveedor de ayuda militar a Kiev después de Estados Unidos, y se ha convertido en centro logístico clave para las fuerzas de la OTAN en Europa.

Berlín acusa a Moscú de una escalada en operaciones híbridas: espionaje, sabotaje, ataques cibernéticos y campañas de desinformación. En diciembre de 2025, el gobierno alemán atribuyó al GRU un ciberataque contra el control de tráfico aéreo en agosto de 2024 y acusó al Kremlin de intentar interferir en las elecciones federales de febrero de 2025 mediante la difusión de deepfakes y contenido manipulado contra políticos críticos con Rusia.

La bandera nacional de Rusia
La bandera nacional de Rusia ondea en la embajada rusa, mientras continúa la invasión rusa de Ucrania, en Berlín, Alemania, el 5 de abril de 2022 (REUTERS/Lisi Niesner)

La fiscalía informó que el miércoles también fueron arrestados dos hombres, un ciudadano ruso y uno alemán, acusados de canalizar más de 14.000 euros en efectivo y equipo a milicias prorrusas que operan en el este de Ucrania. Los tres sospechosos comparecieron ante el Tribunal Federal de Justicia, que decidió sobre las órdenes de detención preventiva.

Ilona W. era conocida en círculos políticos y empresariales como miembro de una organización berlinesa dedicada a promover el entendimiento internacional, según fuentes citadas por AFP. Una fuente familiarizada con su trayectoria indicó que su influencia era limitada, pero que fue introducida en círculos relacionados con el Petersburger Dialog, un foro germano-ruso de discusión fundado en 2001 por el entonces canciller Gerhard Schröder y el presidente ruso Vladimir Putin.

El Petersburger Dialog funcionó durante años como plataforma para debates sobre economía, cultura y educación entre ambas sociedades civiles. Sin embargo, el foro perdió relevancia progresivamente tras el deterioro de las relaciones bilaterales y la creciente represión contra la sociedad civil en Rusia. En noviembre de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, la asamblea del diálogo decidió su disolución, argumentando que un intercambio de esa naturaleza ya no era posible. La liquidación formal del foro se completó en abril de 2023.

Gobiernos de toda Europa se mantienen en alerta máxima ante el incremento de actividades de inteligencia rusas. Países como Polonia, Dinamarca, Bélgica y Suecia han reportado incidentes que incluyen vuelos de drones sobre aeropuertos, interferencia en sistemas de navegación aérea y sabotajes en infraestructuras. Berlín ha respondido con sanciones específicas, prohibiciones de viaje y restricciones al movimiento de diplomáticos rusos dentro del espacio Schengen a partir de enero de 2026.