
Un palacio renacentista a orillas del Gran Canal de Venecia, célebre tanto por su esplendor arquitectónico como por los infortunios ligados a sus propietarios, salió oficialmente a la venta hace unos años.
El Palazzo Dario, construido en el siglo XV por encargo de Giovanni Dario, funcionario veneciano y secretario del Senado tras su éxito diplomático con el Imperio Otomano, está disponible después de casi seis siglos en los que se entrelazan arte, historia y leyendas, según informó Smithsonian Magazine.
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Dario, diplomático y comerciante, utilizó las recompensas obtenidas por sus logros con el Imperio Otomano para encargar la remodelación de un antiguo palacio gótico al escultor y arquitecto Pietro Lombardo. La fachada del edificio, que se mantiene intacta desde entonces, lleva la inscripción “VRBIS GENIO JOANNES DARIVS”, en homenaje al “genio de la ciudad Giovanni Dario”.
El edificio se destaca por sus acabados originales y su estructura de cuatro plantas. La planta baja, accesible tanto desde la calle como desde el canal, sobresale por sus columnas, una chimenea de mármol y una escalera del mismo material.
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Los pisos superiores presentan fuentes, tejidos venecianos y lámparas antiguas, mientras que el último nivel alberga dormitorios y una terraza con vistas privilegiadas de la ciudad. Aunque el interior fue renovado en el siglo XIX, la fachada histórica permanece prácticamente inalterada.

Inspiración para artistas y escenario de leyendas
La trascendencia del Palazzo Dario va mucho más allá de la arquitectura. En 1853, el escritor y crítico de arte británico John Ruskin lo incluyó en su libro The Stones of Venice, destacando su singularidad. El autor estadounidense Henry James elogió sus “lajas de mármol y círculos esculpidos” en su obra Italian Hours de 1909.
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El pintor impresionista francés Claude Monet pintó la fachada del palacio en repetidas ocasiones durante su estancia de 1908, convencido de que la belleza veneciana era “intraducible”, pero igualmente determinado a retratarla desde la ventana del cercano Palazzo Barbaro.
Más allá de su reconocimiento artístico, el Palazzo Dario ha alimentado una leyenda de mala fortuna. Cuando Dario falleció, la propiedad pasó a su hija Marietta, cuyo esposo, Vincenzo, fue asesinado. Marietta murió por suicidio y su hijo también perdió la vida de forma violenta.
Durante los siglos siguientes, sucesivos propietarios sufrieron ruina financiera, escándalos o muertes prematuras, consolidando la reputación de la residencia como la “maldición de Venecia”. En el siglo XX, Kit Lambert, mánager de la banda The Who, adquirió la mansión, aunque prefería alojarse en un hotel cercano para evitar los muchos fantasmas que afirmaba habitaban la casa, según relató Smithsonian Magazine.
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Una joya enigmática en el mercado actual
Actualmente, el Palazzo Dario continúa despertando fascinación en el mundo del arte y el mercado inmobiliario. La mansión, de aproximadamente 1.000 metros cuadrados, fue puesta a la venta en 2024 con un valor estimado de USD 21 millones.
El agente inmobiliario Arnaldo Fusello afirmó al London Times que “su reputación no supone ningún obstáculo”, aunque la falta de interesados sugiere lo contrario. Por su parte, Marta Brunellini, agente inmobiliaria, explicó que las dimensiones del inmueble y la historia que lo acompaña dificultan la venta, según detalló Smithsonian Magazine.
Las dimensiones, el legado de tragedias y la singularidad artística convierten al Palazzo Dario en una joya enigmática, siempre a la espera de alguien dispuesto a enfrentarse a su historia.
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