
Mientras la guerra en Ucrania se prolonga y las gestiones diplomáticas para alcanzar un alto el fuego no logran avances, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una ofensiva contra dos actores clave del tablero energético global: China e India. En una serie de declaraciones recientes, el mandatario estadounidense pidió a ambas potencias asiáticas que dejen de comprar petróleo ruso, señalándolas como responsables indirectas de sostener financieramente la invasión del Kremlin.
La estrategia de Trump apunta a golpear a Vladimir Putin en su principal fuente de ingresos. Pero el petróleo ruso, más barato que el crudo de referencia internacional, representa una ventaja económica para las refinerías chinas e indias, que lo compran con descuento, lo procesan y lo reexportan como productos refinados, incluso a mercados europeos. Pese a las advertencias de Washington, ni Beijing ni Nueva Delhi parecen dispuestas a ceder. El equilibrio energético y los intereses geopolíticos pesan más que la presión internacional.
PUBLICIDAD
Una nueva geografía del petróleo
Desde que la Unión Europea sancionó el petróleo ruso transportado por vía marítima en enero de 2023, los principales clientes del crudo del Kremlin pasaron a ser China, India y Turquía. El volumen de comercio energético entre Moscú y estos países creció de forma exponencial. Según cifras del Instituto de Economía de Kiev, China importó petróleo, gas y carbón rusos por un valor de 219.500 millones de dólares, seguida por India con 133.400 millones y Turquía con 90.300 millones.
El caso indio es el más ilustrativo. En enero de 2022, antes de la invasión, compraba apenas 68.000 barriles diarios de crudo ruso. Cinco meses después, esa cifra se disparó a más de 1,1 millones, alcanzando un récord de 2,15 millones de barriles diarios en mayo de 2023. Moscú llegó a representar cerca del 40% de las importaciones indias de crudo, desplazando a proveedores tradicionales como Irak o Arabia Saudita.
PUBLICIDAD

El combustible ruso no solo alimenta la demanda interna de la India, sino que también es procesado en sus refinerías para reexportarlo como diésel o gasolina a países que prohíben la compra directa de crudo ruso, aprovechando así una grieta legal en las sanciones occidentales.
La respuesta de India y China: autonomía estratégica
Frente a la presión de Washington, los gobiernos de India y China han defendido su derecho a decidir en función de sus propios intereses energéticos. El Ministerio de Asuntos Exteriores indio sostuvo que la relación con Moscú es “estable y probada en el tiempo” y que las decisiones sobre importaciones de energía responden a criterios de disponibilidad y precios. El vocero Randhir Jaiswal fue enfático: la postura de la India no será determinada por terceros países.
PUBLICIDAD
Trump, por su parte, ha vinculado las compras energéticas con las relaciones bilaterales. Anunció un arancel del 25% a productos indios, como textiles, acero y farmacéuticos, como represalia por la negativa de Nueva Delhi a aislar a Rusia. “India y Rusia pueden hundir sus economías juntas”, advirtió. La Casa Blanca justifica las medidas en un supuesto desequilibrio comercial, pero el vínculo con la política energética es explícito.

Pese al cruce, la India sigue avanzando en su política de “multialineamiento”: mantiene los lazos energéticos con Rusia, al tiempo que firma tratados comerciales con Reino Unido y refuerza su cooperación en defensa con Estados Unidos y Francia. El distanciamiento progresivo del armamento ruso es parte de una estrategia más amplia de diversificación.
PUBLICIDAD
China, por su parte, ha adoptado una postura aún más firme. En el marco de negociaciones comerciales en Estocolmo, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino afirmó que garantizará su seguridad energética según sus propios intereses. “La coerción y la presión no lograrán nada”, respondió Beijing ante la amenaza estadounidense de imponer aranceles del 100%. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconoció que los chinos “se toman su soberanía muy en serio”, aunque dijo confiar en que todavía hay margen para alcanzar un acuerdo comercial.
Un negocio que financia la guerra
Más allá de las sanciones y amenazas, los ingresos petroleros de Rusia siguen siendo cuantiosos. En junio, el país recaudó 12.600 millones de dólares por exportaciones de crudo. El Instituto de Kiev estima que los ingresos por hidrocarburos superarán los 153.000 millones este año, reforzando las finanzas del Kremlin y alimentando tanto su gasto militar como su estabilidad económica interna. El petróleo es la columna vertebral del presupuesto ruso, sostiene el rublo y permite importar tecnología, bienes de consumo y componentes militares.
PUBLICIDAD

Aunque el G7 impuso un tope al precio del petróleo ruso, Moscú lo ha sorteado mediante una flota paralela de buques no registrados en Occidente y aseguradoras con base en países fuera del régimen de sanciones. La llamada “flota fantasma” le permite vender por encima del límite impuesto, dificultando los controles y ampliando su alcance global.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Israel abatió al jefe del brazo armado del grupo terrorista Hamas en Gaza
Las Fuerzas de Defensa informaron que eliminaron a Ezedin Al Hadad en un ataque de precisión este viernes

Vladimir Putin viajará a China días después de la visita de Donald Trump
El presidente ruso estará en el gigante asiático los días 19 y 20 de mayo. Se reunirá con el líder Xi Jinping con el objetivo de “fortalecer aún más la relación global y la cooperación estratégica”, informó el Kremlin

Rolf Mützenich, dirigente del SPD alemán: “América Latina es imprescindible para configurar un nuevo orden mundial”
El ex jefe del bloque del SPD en el Bundestag y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores visitó Buenos Aires invitado por la Fundación Friedrich Ebert. En diálogo con Infobae, analizó el avance de la extrema derecha, los errores de la socialdemocracia en los noventa, la guerra en Ucrania, el rearme europeo y la guerra contra Irán

Zelensky anunció nuevos “formatos de respuesta” de Ucrania tras los últimos ataques mortales de Rusia sobre Kiev
El presidente ucraniano ordenó a las Fuerzas de Defensa y Seguridad preparar un plan específico de contraataque y reforzar la defensa en Chernígov y Kiev ante el riesgo de nuevos bombardeos rusos contra infraestructura civil

Marco Rubio pronosticó una caída “drástica” del precio del petróleo cuando el régimen iraní reabra Ormuz
El jefe de la diplomacia estadounidense también advirtió que si Teherán obtiene un arma nuclear y continúa con el bloqueo sobre la vía marítima podría llegar a ser un problema “permanente”


