
El nuevo gobierno de Francia, liderado por el primer ministro conservador Michel Barnier, superó este martes su primera moción de censura impulsada por la izquierda, gracias al rechazo de la extrema derecha a apoyarla.
La moción de censura, presentada por la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP), recabó 197 votos a favor en la Asamblea Nacional (cámara baja), lejos de la mayoría absoluta de 289 necesaria para tumbar el nuevo gobierno del presidente Emmanuel Macron.
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Esta alianza de socialistas, ecologistas, comunistas y La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) ganó las últimas elecciones legislativas que Macron adelantó por sorpresa en junio a raíz de la victoria de la extrema derecha en los comicios al Parlamento Europeo.
Pero el mandatario decidió designar en septiembre como primer ministro a Barnier, al frente de un gobierno apoyado por su alianza de centroderecha y por el partido conservador Los Republicanos (LR), al considerar que los 193 diputados del NFP no garantizaban la estabilidad.
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El líder socialista, Olivier Faure, encargado de defender en la tribuna la moción de censura, denunció un “atraco electoral” y dijo esperar que la iniciativa permitiría comprobar “quién se opone al gobierno y quién no”, en referencia a un apoyo implícito de la extrema derecha.
“Nadie goza de mayoría absoluta actualmente”, y “la mayoría relativa que acompaña al gobierno es a día de hoy la menos relativa”, defendió Barnier, denunciando que la izquierda presentó la moción de censura antes incluso de conocer su programa.
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El NFP justificó también su iniciativa en las “orientaciones políticas” del nuevo gobierno, que busca recrudecer la política migratoria y recortar el gasto público en sus presupuestos para 2025, que debe presentar el jueves.
Pese a superar esta primera censura, el gobierno de Barnier puede caer en cualquier momento, ya que su supervivencia depende por el momento de la voluntad de la extrema derecha.
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El partido Agrupación Nacional (RN) de la líder ultraderechista Marine Le Pen, que enfrenta actualmente un juicio por malversación de fondos públicos europeos, anunció que por el momento no lo hará, mientras influye en sus políticas.
“Escogimos no caer en el caos, no censurar inmediatamente a Michel Barnier para darle la oportunidad de desarrollar un proyecto (...) Si no nos conviene, censuraremos”, advirtió el vicepresidente del partido, Sébastien Chenu.
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RN también se abstuvo este martes en la decisión de la mesa de la Asamblea Nacional de enterrar la propuesta de destitución de Macron, presentada por LFI y que una comisión parlamentaria ya rechazó la semana pasada.
(Con información de AFP)
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