El caso de Jan Marsalek, uno de los estafadores más buscados del mundo que ahora hace negocios custodiado por el servicio secreto ruso

Es considerado el cerebro del fraude Wirecard, la sociedad financiera alemana que quebró en 2020. Medios germanos sostienen que vive en Moscú y se dedica a vender vacunas Sputnik V y hacer tratos con paramilitares

Jan Marsalek estaba a cargo de supervisar las operaciones diarias de Wirecard, incluidas las del sureste asiático, donde ocurrió el fraude multimillonario
Jan Marsalek estaba a cargo de supervisar las operaciones diarias de Wirecard, incluidas las del sureste asiático, donde ocurrió el fraude multimillonario

Uno de los principales sospechosos del escándalo Wirecard, Jan Marsalek, buscado por Interpol tras la espectacular quiebra de la sociedad financiera en 2020, podría encontrarse en Moscú, bajo vigilancia de los servicios secretos rusos, afirmó este lunes el diario alemán Bild.

Localizado a principios de 2021, este austriaco “se habría escondido en un barrio especialmente seguro de Moscú donde todavía quizás está viviendo (...) bajo custodia de los servicios secretos de Putin, el FSB”, afirmo el diario alemán.

Wirecard, líder alemán de los pagos digitales, se hundió en junio de 2020 cuando sus directivos confesaron que 1.900 millones de euros (2.000 millones de dólares) de activos -una cuarta parte del total- no existían en realidad.

La sede central de Wirecard en Aschheim, cerca de Munich. (REUTERS/Andreas Gebert)
La sede central de Wirecard en Aschheim, cerca de Munich. (REUTERS/Andreas Gebert)

Esta quiebra supuso, como lo admitió el propio gobierno alemán, “el mayor escándalo financiero” de la historia en el país.

Bild afirma que los servicios de inteligencia rusos propusieron el año pasado a sus homólogos alemanes “interrogar al sospechoso”, ex numéro 2 de Wirecard, buscado desde hace casi dos años.

Los agentes alemanes presentes en Moscú pidieron a sus superiores “instrucciones para saber si se tenía que llevar a cabo un encuentro con Marsalek”.

La dirección del BND, los servicios de inteligencia alemanes, no habría dado respuesta, aunque el gobierno estaba “informado”.

Antiguo responsable financiero de Wirecard, Jan Marsalek, de 42 años, es sospechoso desde hace tiempo de estar vinculado a intereses rusos y de haberse beneficiado de complicidades en varios servicios secretos. El Financial Times había indicado que Marsalek estaba en contacto con el servicio de inteligencia militar ruso.

Marsalek viajó a Rusia con al menos 6 pasaportes austriacos diferentes
Marsalek viajó a Rusia con al menos 6 pasaportes austriacos diferentes

El sitio especializado en temas de de Inteligencia Bellingat revisó sus datos de inmigración y descubrió que era un visitante frecuente de Rusia, con más de 60 viajes al país en los últimos 10 años.

Según Bild, Marsalek se habría dedicado, desde el inicio de su huida, a la “venta de vacunas Sputnik V”, el fármaco anticovid desarrollado por Rusia, y mantendría relaciones con “mercenarios paramilitares”.

El ex director general, acusado

En tanto, el mes pasado fiscales alemanes acusaron al ex director general de Wirecard y a otros dos ex gerentes de fraude y contabilidad falsa en relación con el colapso de la empresa.

Los fiscales en Munich dijeron que el ex director ejecutivo Markus Braun firmó informes financieros que sabía que eran falsos. Dijeron que la firma registró ingresos inexistentes que atribuyó a múltiples sociedades en otros países y usó documentos falsos para demostrar que tenía fondos que no tenía. Supuestamente Braun, también vendió 6,6 millones de acciones poco antes de la declaración de insolvencia.

El ex CEO de WIrecar Markus Braun durante una audiencia ante el parlamento alemán (REUTERS/Fabrizio Bensch)
El ex CEO de WIrecar Markus Braun durante una audiencia ante el parlamento alemán (REUTERS/Fabrizio Bensch)

El ex jefe de contabilidad de la firma y el director general de una subsidiaria con sede en Dubái también fueron acusados.

El fraude costó a los bancos 3.100 millones de euros (3.400 millones de dólares) en préstamos y amortizaciones, según la declaración de los fiscales.

El caso de esa compañía de pagos electrónicos salpicó al propio gobierno alemán. En 2020 el Ministerio de Finanzas, cuyo titular era entonces el actual canciller socialdemócrata Olaf Scholz, fue acusado falta de supervisión y tuvo que anunciar reformas en la autoridad de supervisión financiera (BaFin), aunque aseguró que el organismo actuó correctamente.

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