Un estudio en situación real confirmó que las vacunas de Pfizer y Moderna reducen el riesgo de contagiarse COVID-19 en un 94%

Los resultados, basados en el más amplio estudio realizado hasta ahora por los CDC de Estados Unidos, sugieren que dichos inmunizantes podrían prevenir los contagios, además de evitar el desarrollo de la enfermedad y la muerte

Una trabajadora de la salud prepara una dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech. REUTERS/Lee Smith/File Photo
Una trabajadora de la salud prepara una dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech. REUTERS/Lee Smith/File Photo

Las vacunas contra el COVID-19 fabricadas por Pfizer y Moderna reducen el riesgo de enfermarse por el virus en un 94%, según datos recogidos en el estudio en situacón real más grande de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

El estudio monitoreó a1.800 trabajadores de salud que habían sido completamente vacunadas con las vacunas de ARNm, de los cuales solo el 6% contrajeron la enfermedad, según el nuevo estudio publicado el viernes. Ninguno de los participantes en el estudio había recibido la vacuna Johnson & Johnson.

La investigación fue diseñada para probar si las vacunas lograban evitar los contagios sintomáticos de COVID-19, pero el hecho de que solo una pequeña fracción del grupo que diera positivo en la prueba estando completamente vacunado sugiere que las vacunas probablemente prevengan la infección y la transmisión, no solo la enfermedad.

Gente sentada tras recibir su dosis de la vacuna contra el coronavirus en Pasadena, California. REUTERS/Lucy Nicholson
Gente sentada tras recibir su dosis de la vacuna contra el coronavirus en Pasadena, California. REUTERS/Lucy Nicholson

“Este informe proporcionó la información más convincente hasta la fecha de que las vacunas COVID-19 estaban funcionando como se esperaba en el mundo real”, dijo la directora de los CDC, la doctora Rochelle Walensky, en un comunicado que acompaña al nuevo estudio.

“Este estudio, sumado a los muchos otros que lo precedieron, fue fundamental para que los CDC cambiaran sus recomendaciones para aquellos que están completamente vacunados contra el COVID-19”, agregó.

En efecto, fue una de las pruebas en las que se basaron los CDC al actualizar su guía para que los estadounidenses completamente vacunados pueden pasar de manera segura sin máscaras al aire libre o en interiores, con algunas excepciones que incluyen lugares abarrotados como aviones y autobuses.

El estudio se hizo sobre 1843 enfermeras, médicos y personal sanitario de una red de más de 500.000 trabajadores de la salud. Es probable que todos ellos hayan estado expuestos al COVID-19 en el trabajo.

Imagen de archivo. Una enfermera aplica una dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech contra el COVID-19 en Ciudad de México, México. 13 de mayo de 2021. REUTERS / Edgard Garrido
Imagen de archivo. Una enfermera aplica una dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech contra el COVID-19 en Ciudad de México, México. 13 de mayo de 2021. REUTERS / Edgard Garrido

Entre el grupo había un total de 623 personas que habían dado positivo por COVID-19 y tenían al menos un síntoma de la infección, y 1,220 personas que dieron negativo.

Solo 40 de las 623 personas que dieron positivo en la prueba habían sido vacunadas por completo. En otras palabras, solo el tres por ciento de las personas que dieron positivo en la prueba se habían vacunado por completo, en comparación con el 15 por ciento de las personas que dieron negativo.

Eso sugiere (pero no prueba) que las personas completamente vacunadas tienen cinco veces menos riesgo de contraer COVID-19, y se traduce en una efectividad de la vacuna del 96%.

Sin embargo, el estudio no incluyó a personas que dieron positivo por coronavirus pero que nunca mostraron ningún síntoma, por lo que no es concluyente sobre si la vacuna previno la infección en esos casos.

Otras 64 de las personas que dieron positivo en la prueba habían recibido una primera dosis de las vacunas de Pfizer o Moderna, mientras que 241 personas que dieron negativo.

FILE PHOTO: A medical worker prepares to dilute a vial of Pfizer-BioNTech vaccine at a coronavirus disease (COVID-19) vaccination center in Singapore March 8, 2021. REUTERS/Edgar Su/File Photo
FILE PHOTO: A medical worker prepares to dilute a vial of Pfizer-BioNTech vaccine at a coronavirus disease (COVID-19) vaccination center in Singapore March 8, 2021. REUTERS/Edgar Su/File Photo

En total, esto significa que incluso una sola dosis fue 82% efectiva contra la prevención de COVID-19 sintomático. Las personas que dieron negativo en la prueba tenían el doble de probabilidades de haber recibido una primera dosis en comparación con las que dieron positivo y tenían síntomas.

Estos resultados son mucho mejores que los del ensayo clínico de Pfizer, en el que una sola dosis pareció prevenir solo el 52% de las enfermedades sintomáticas.

Resistentes contra la cepa india

Las vacunas de Pfizer y Moderna también han mostrado ser eficaces contra la variante de India, informó por su parte el miércoles pasado la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Los datos evaluados por el regulador de la Unión Europea sobre la eficacia de las vacunas ARNm frente a la variante B.1.617 de covid-19 son “alentadores”, afirmó Marco Cavaleri, responsable de la estrategia de vacunación de la EMA, en una conferencia de prensa.

El italiano también se mostró optimista sobre la capacidad de protección contra esta variante de las vacunas que funcionan sobre la base de un adenovirus, es decir las de AstraZeneca/Oxford y Johnson & Jonhson. Dijo que esperaba datos adicionales de India, donde se está administrando una versión de la vacuna AstraZeneca.

Croix Hill, de 15 años, recibe su primera dosis de la vacuna contra el coronavirus en Nueva Orleans, Louisiana, Estados Unidos.    REUTERS/Kathleen Flynn
Croix Hill, de 15 años, recibe su primera dosis de la vacuna contra el coronavirus en Nueva Orleans, Louisiana, Estados Unidos. REUTERS/Kathleen Flynn

“Hasta ahora, en general, estamos más bien convencidos de que las vacunas serán eficaces contra esta variante”, añadió.

La B.1.617, que apareció por primera vez en India en octubre, fue detectada en 44 países, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que esta semana la clasificó como “preocupante”.

Se unió a la lista de otras tres variantes, que aparecieron por primera vez en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica, respectivamente. Todas son consideradas más peligrosas que la versión original del coronavirus, porque son más contagiosas, mortales o resistentes a ciertas vacunas.

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