(Getty)
(Getty)

Los precios del petróleo caen con fuerza esta martes, tras haberse disparado el lunes como consecuencia del ataque contra instalaciones petroleras en Arabia Saudita que hacen temer una escasez de crudo y una escalada militar con Irán.

La jornada había amanecido estable o con ligeras bajas para la cotización de los barriles. Sin embargo, la divulgación de informaciones según las cuales la producción de Arabia Saudita podría restablecerse dentro de dos a tres semanas, despejó temores sobre el abastecimiento mundial.

Hacia las 15 GMT, el petróleo de Texas (WTI, crudo de referencia estadounidense) marcaba los USD 59, una variación de -6,15% con respecto al cierre del lunes. A su vez, el barril de Brent cotiza a USD 64,5 (-6,5%).

"Una vez más, los mercados fueron engañados por las noticias sauditas", indicó Fawad Razaqzada, analista de Forex.com, quien destacó los nuevos reportes que son más optimistas sobre la recuperación de la refinería  más importante de la monarquía.

Previamente, un informe de S&P Global Platts señaló como "alta" la probabilidad de que cerca de 3 millones de barriles diarios de suministro estén fueron de servicio "al menos durante un mes".

En todo caso, el secretario estadounidense de Energía, Rick Perry, mostró su confianza este martes desde Viena en que el mercado petrolero mundial siga bien abastecido pese a la caída de la producción en Arabia Saudí por el ataque a sus refinerías, y reiteró que es pronto para recurrir a la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR).

El sábado los ataques de drones contra dos plantas petroleras en Arabia Saudita hicieron caer a la mitad la producción de petróleo del país, 5,7 millones de barriles diarios menos que representan aproximadamente un 6% del suministro mundial.

El lunes el precio del Brent, la referencia en el mercado mundial, se había disparado un 14,6%, el aumento más fuerte desde que se creó este tipo de contrato, en 1988. Por su parte el barril de WTI, la referencia del crudo en Nueva York, ganó 14,7% el lunes, su mayor aumento desde diciembre de 2008.

Además de disparar los precios, los ataques hacen temer una escalada militar entre Estados Unidos e Irán, acusado por Washington y Arabia Saudita de ser el responsable.

MÁS SOBRE ESTE TEMA: