Erich Priebke con su uniforme de las SS y durante el juicio en Italia donde fue condenado
Erich Priebke con su uniforme de las SS y durante el juicio en Italia donde fue condenado

Rick Eaton llegó el domingo pasado a Buenos Aires desde Los Angeles, California. Es su segunda vez en la Argentina, pero la primera no llegó a conocer la capital. Siguió de largo hacia Bariloche en los comienzos de la década del 90. Más específicamente en 1993. Estaba tras las huellas de los nazis refugiados en el sur de la Argentina.

Por entonces, se hizo pasar por un multimillonario norteamericano que estaba dispuesto a apoyar económicamente a un grupo neonazi alemán que pretendía tomar el poder y regenerar, literalmente, el IV Reich.

Eran los tiempos inmediatamente posteriores a la caída del Muro de Berlín y previos a la reunificación de las dos Alemania. Los neonazis occidentales odiaban tener que compartir su Madre Patria con los comunistas provenientes del otro lado. Para ellos eran refugiados que quitaban el trabajo a los nativos.

Un periodista israelí logró convencer a los neonazis que Eaton era uno de ellos. De origen australiano el hombre trabajaba para un periódico neonazi norteamericano cuyo dueño multimillonario los iba a ayudar en su renovada lucha. Así se infiltró en toda la organización y logró conocer, contactar a todos, filmarlos y en su momento, exponerlos.

El Centro Wiesenthal brindó todo el apoyo logístico e Eaton, quien ya trabajaba en esa organización internacional de derechos humanos. La reconocida ONG era ese "potentado empresario" detrás del falso periodista.

En la investigación, alguien refirió a un criminal nazi de guerra que vivía en la Argentina y se hacía llamar Juan Mahler.  Se trataba del alias de Reinhard Kopps. Eaton contactó en Bariloche al nazi y grabó todas las conversaciones que mantuvo con él, entre las que reconocía haber trabajado para traer a criminales de la Segunda Guerra Mundial al continente a través de la Ruta de las Ratas.

Erich Priebke y su esposa durante sus años en Bariloche. Fue detenido en 1994 luego de una investigación iniciada por el Centro Simon Wiesenthal
Erich Priebke y su esposa durante sus años en Bariloche. Fue detenido en 1994 luego de una investigación iniciada por el Centro Simon Wiesenthal

El Centro Wiesenthal no pudo encontrar mayor evidencia de crímenes cometidos por Kopps/Mahler que condujeran a una condena y resolvieron darle las grabaciones al periodista de ABC Sam Donaldson. El cronista haría el resto de la tarea, sin saber bien cuál sería el insólito final.

Este encontró a Kopps en Bariloche y lo sentó frente a las cámaras. Al verse arrinconado por las preguntas del periodista norteamericano sostuvo que él no era nadie y que debían "buscar a un pez grande. Mucho más grande que él y que sería más interesante para su investigación", recuerda Eaton.

El "pez gordo" al que hacía referencia Kopps era ni más ni menos que el ex criminal nazi principal responsable de la Matanza de las Fosas Ardeatinas en Roma, consistente en el fusilamiento de más de 330 partisanos en respuesta a la muerte de 33 oficiales nazis, un "10 x 1" ordenado directamente por Adolf Hitler. Erich Priebke, no solo no se escondía sino que era un referente de la comunidad alemana en aquella ciudad en la Patagonia.

Rick Eaton, del Centro Simon Wiesenthal, en su reciente visita a Buenos Aires (Foto: Centro Simon Wiesenthal)
Rick Eaton, del Centro Simon Wiesenthal, en su reciente visita a Buenos Aires (Foto: Centro Simon Wiesenthal)

Donaldson ubicó a Priebke, lo filmó y 24 horas luego de la transmisión del hallazgo en TV, Alemania e Italia pidieron su extradición. Fue entregado a las autoridades de Roma, donde fue condenado, recluido a prisión domiciliaria y murió sin arrepentirse de sus crímenes contra la humanidad a los 100 años en 2013.

Consultado por Infobae sobre sus años como cazador de nazis, Eaton se arrepiente de no haber podido reunir más datos que pudiera dar con los criminales. "Desafortunadamente sabíamos que había muchos otros nazis al alcance pero el no contar con toda la información para reunirla e ir tras ellos fue decepcionante", dijo el investigador.

También lamentó haber cometido un error cuando Kops ya estaba sin salida y estaba a punto quebrarse. "Se sabía que (Joseph) Mengele había estado en el hotel Campana, el hotel de (Juan) Mahler. Desafortunadamente yo cometí un error porque yo le pregunté a él si había conocido a Mengele. Creo que me equivoqué porque debía preguntarle si había conocido a Pedro Olmo que era el nombre español de Mengele", explicó Eaton.

Joseph Mengele o Pedro Olmo, uno de los más siniestros nazis que también vivió en la Argentina
Joseph Mengele o Pedro Olmo, uno de los más siniestros nazis que también vivió en la Argentina

De acuerdo al cazador de nazis, Kops/Mahler se dio cuenta que estaban tras él y su historia oculta en Bariloche. Fue por eso que no pudo sacarle mucha más información aunque supiera que algo más ocultaba el criminal.

Eaton es el Codirector del Proyecto de Odio Digital y Ciberterrorismo del Centro Wiesenthal, que se presenta todos los años desde hace más de 20 en el Congreso de los Estados Unidos, exhibiendo y denunciando las nuevas formas de captación de terroristas, la diseminación de doctrinas de odio y las incitaciones a crímenes.

El bien ganado prestigio de este reporte anual, otorga una calificación a los proveedores de redes sociales basándose en cómo enfrentan estos disvalores. Twitter tenía una baja calificación por permitir durante el apogeo del Estado Islámico (ISIS) que se emitan más de 100.000 mensajes de odio diarios y consiguió filtrarlos con algoritmos para mejorarla.

Facebook tenía, por el contrario, buenas calificaciones hasta la aparición de la transmisión en vivo. El ejemplo de Christchurch en Nueva Zelanda puso en evidencia la necesidad de trabajar para evitar la diseminación de odio en directo. El propio Mark Zuckerberg reconoció que se pondrían manos a la obra.

Eaton se reunió en Tucumán con el gobernador Juan Manzur junto al titular del Centro Simon Wiesenthal para América Latina, Ariel Gelblung, donde disertaron sobre delitos de odio y cómo combatirlos.

Redacción Infobae.

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