Madeleine McCann fue secuestrada en mayo de 2007 en Praia da Luz, Portugal
Madeleine McCann fue secuestrada en mayo de 2007 en Praia da Luz, Portugal

La búsqueda de Madeleine McCann se ve revitalizada con el estreno de un documental de Netflix sobre su desaparición, en el que se afirma que la niña británica, vista por última vez hace 12 años en Portugal, todavía está viva y permanece secuestrada por una red de tráfico de personas.

The Disappearance of Madeleine McCann, disponible desde este viernes 15, entrevista a decenas de expertos y figuras clave del caso, con la esperanza de reavivar el misterio y llegar a, entre los más de 150 millones de suscriptores, alguien que pueda reconocerla, si es que la niña sigue con vida.

Jim Gamble, autoridad policial británica que lideró la primera investigación, se mostró enfático: "Creo absolutamente que antes que muera averiguaremos qué le pasó". En ese sentido, destaca los importantes avances de la tecnología de ADN y el reconocimiento facial con los que se revisa la evidencia de casos antiguos.

La principal hipótesis construida en el documental es que la niña fue secuestrada para una red de trata, debido a su apariencia rubia, lo que le da más valor en el mercado negro.

El rostro de Maddie ha sido analizado para intentar trazar proyecciones sobre cómo se vería en la actualidad
El rostro de Maddie ha sido analizado para intentar trazar proyecciones sobre cómo se vería en la actualidad

Julián Peribánez, investigador privado que fue contratado por la familia, explicó: "(Las mafias) usualmente van por niños pobres de países del tercer mundo. Es la principal fuente. El valor que tenía Madeleine era muy alto, iban a conseguir mucho dinero". Además, el documental argumenta que Portugal es una ubicación perfecta para los secuestradores, al poder llevar en barco a las víctimas a casi incontables puntos de Europa.

No obstante, la producción no cuenta con los testimonios de Kate y Gerry McCann, quienes no creen que el documental ayude en la búsqueda, se negaron a participar de las entrevistas e incluso podrían presentar demandas judiciales.

Kate y Gerry McCann, los padres de Maddie (AP)
Kate y Gerry McCann, los padres de Maddie (AP)

Si bien la pareja -que estaba en una reunión con amigos cuando la niña desapareció de su casa de veraneo- apoya la teoría de un secuestro, ambos están sumamente irritados con la aparición en el documental de Gonçalo Amaral, un policía portugués que está seguro de que la niña murió en un accidente y que los padres ocultaron el cuerpo. La familia y el oficial ya tienen abierto un juicio, actualmente en manos de la Corte Suprema lusa.

Tras el análisis sobre las mafias y el detalle sobre la desaparición en Praia da Luz, la veta de esperanza en los capítulos de la serie está puesta por Ernie Allen, ex titular del Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados de los EEUU. "Hay muchos, muchos casos en los que los niños son encontrados y vuelven a sus hogares después de meses, años". Entre otros ejemplos, menciona la historia de Jaycee Dugard, secuestrada en California cuando tenía 9 años y encontrada 18 años después.

Por su parte, la productora ejecutiva del documental, Emma Cooper, destacó: "Estamos tratado de mostrar todos los datos posibles sobre el caso, que pueden despertar un dato en la memoria de alguien. Mantener la historia en la conciencia de la gente, particularmente a nivel global, es algo muy importante".

Por ahora, la Operación Grange de búsqueda continúa siendo financiada por el Reino Unido, con cerca de 16 millones de dólares de fondos públicos, según The Sun, por lo que la fundación creada por los padres para apoyar las tareas de investigación continúa sin usarse y ya acumula más de un millón de dólares.

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