La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern (Reuters)
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern (Reuters)

El gobierno de Nueva Zelanda anunció este lunes que hará un análisis independiente del riesgo de utilizar tecnologías del gigante Huawei, acusado por Estados Unidos de realizar espionaje para el gobierno chino, en medio de un creciente conflicto entre Wellington y Beijing que se ha profundizado en las última semanas con la cancelación de un proyecto turístico en conjunto.

La primera ministra Jacinda Ardern aseguró que la Oficina de Seguridad en las Comunicaciones de Gobierno (GCSB) tendrá en cuenta "nuestra propia legislación y nuestro análisis de seguridad" para tomar una decisión con respecto al desarrollo de una red 5G en Nueva Zelanda, según reportó el South China Morning Post.

"Es justo decir que Five Eyes, por supuesto, comparte información pero nosotros tomamos nuestras decisiones independientes", dijo la mandataria en relación a la empresa de ciberseguridad estadounidense que mantiene una red de intercambio con varios países, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda.

El gigante chino de telecomunicaciones está siendo cuestionado por numerosos países en occidente (Reuters)
El gigante chino de telecomunicaciones está siendo cuestionado por numerosos países en occidente (Reuters)

De hecho Londres anunció el domingo la decisión de mitigar los riesgos de incluir equipo Huawei en la red 5G y aseguró que sus conclusiones "tendrán peso" entre otras naciones que busquen tomar precauciones, según indicó The Financial Times.

Nueva Zelanda, que en noviembre rechazó un pedido de la empresa de telecomunicaciones Spark de utilizar equipos de Huawei, señala ahora que hará su propia investigación al respecto antes de tomar una decisión de fondo.

Pero lo cierto es que la medida y la postura de Wellington han generado un conflicto con Beijing, en tiempos que en las relaciones entre ambos países, especialmente las comerciales, vienen en auge.

Un Boeing 787 de Air New Zealand como al que se le negó el permiso de aterrizaje en Shanghai (AP)
Un Boeing 787 de Air New Zealand como al que se le negó el permiso de aterrizaje en Shanghai (AP)

Incluso Ardern había sido invitada a visitar China este año, aunque ahora la posibilidad de una cumbre se ha enfriado luego de que el gobierno del presidente chino Xi Jinping pospusiera el lanzamiento de una campaña de turismo en Nueva Zelanda.

Se esperaba que el llamado "2019 – Año del turismo entre China y Nueva Zelanda" fuera anunciado la semana próxima por ambos gobiernos, una muestra del creciente interés chino por la isla en el Océano Pacífico. Pero en estos momentos no hay una fecha prevista.

Además, la semana pasada un Boeing 787 de Air New Zealand tuvo que dar vuelta en el aire y retornar a Auckland luego de que se le negara el permiso para aterrizar en Shanghai, presuntamente porque en el papeleo presentado por la aerolínea kiwi había una referencia a Taiwán, con quien China mantiene una larga disputa por soberanía, como país independiente.

La semana pasada Huawei lanzó publicidades a página completa en los principales periódicos neozelandeses. "El 5G sin Huawei es como el rugby sin Nueva Zelanda", decía el mensaje.

Estos gestos muestran un descontento de Beijing, aunque aún no se sabe hasta dónde llegara el conflicto entre ambos países, que mantienen un acuerdo de libre comercio desde 2008.

Lo cierto es que China es un socio comercial importante de Nueva Zelanda, destino de sus exportaciones lácteas y fuente de turismo, aunque la creciente expansión de influencia de Beijing en el Pacífico y sus cuestionadas conductas en el ciberespacio han tensado la relación con otro socio importante de la isla: los Estados Unidos.

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