Las rodillas de Nefertari fueron descubiertas por el arqueólogo italiano Ernesto Schiaparelli en 1904. Las halló en la tumba de la reina que había sido destruida y saqueada
Las rodillas de Nefertari fueron descubiertas por el arqueólogo italiano Ernesto Schiaparelli en 1904. Las halló en la tumba de la reina que había sido destruida y saqueada

Cuando Ernesto Schiaparelli ingresó en la cámara, todo era destrucción. Alguien, en algún momento de la historia -reciente o antigua- había saqueado parte de lo que se conoce como el Valle de las Reinas en Egipto. Pero halló algo que le llamó la atención, y que desde entonces se convirtió en uno de los principales misterios arqueológicos del planeta. Era el año 1904 y el reconocido pionero italiano encontró allí -además de pocos tesoros de oro- lo que parecían los restos de dos piernas momificadas.

En esa cámara milenaria sólo sobrevivieron las pinturas de las paredes, unos pocas esculturas de animales recubiertas en oro, un par de sandalias y no mucho más. Todo era honrar los restos "inmortales" de la Reina Nefertari, la esposa de Ramsés II, una de las figuras más bellas del antiguo Egipto. El lugar tenía en aquel entonces 3.200 años y Schiaparelli un gran trabajo por delante. Alguna vez, aseguran los expertos, tuvo la belleza de la Capilla Sixtina. 

Nefertari fue la esposa favorita del gran Ramsés II
Nefertari fue la esposa favorita del gran Ramsés II

Desde el descubrimiento hecho por el arqueólogo italiano, los sucesivos expertos que estudiaron la cámara y las ya famosas piernas, coincidieron que las extremidades serían de la esposa favorita de Ramsés II, quienes vivieron en el siglo XII antes de Cristo. Pero nunca, hasta ahora, se pudo confirmar científicamente esa hipótesis. Debieron pasar más de 100 años.

En una entrevista con la National Public Radio (NPR), Joann Fletcher egiptólogo de la Universidad de York explicó que a pesar de que las piernas fueran encontradas en la tumba de Nefertari eso no era una conclusión inequívoca sobre que le pertenecieran. "No teníamos cómo saber que fueran de ella. Podrían haber llegado hasta la cámara tiempo después durante una de las típicas inundaciones que son comunes en esa parte de Egipto", dijo el científico.

Escultura de Nefertari
Escultura de Nefertari

Los estudios digitales comenzaron a echar luz sobre la pertenencia de las piernas más famosas de la antigüedad. Rayos X determinaron que eran de la misma persona, algo fundamental y un primer indicio. El segundo de los datos indicaba que la mujer había muerto entre los 40 y los 60 años. También que medía 1,52 metros, una media superior al promedio de las mujeres egipcias de ese tiempo. Las sandalias -elaboradas y no comunes- que habían sido descubiertas en la cámara también coincidían con las medidas.

Otra de las prácticas que se realizaron para determinar la autenticidad fue comparar el sistema de momificación de esas piernas con otras piezas que se conocían como pertenecientes al tiempo de Ramsés II. El resultado fue positivo. Los arqueólogos creen además que cuando los saqueadores irrumpieron en la tumba desmembraron el cuerpo al robarle sus pertenencias, seguramente joyas invaluables y oro.