Necesitamos medicinas oncológicas sin caer en las trampas de la corrupción

José Narro Céspedes*

(Foto: EFE/José Méndez)
(Foto: EFE/José Méndez)

La crisis del abastecimiento de medicamentos oncológicos es un problema a nivel mundial.

Si bien el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador planteó la lucha a la corrupción evitando la compra a las 2 empresas que controlaban el mercado en México y en contubernio con el sistema salud nacional.

Los primeros síntomas de la restricción de medicamentos se dieron en 2018, antes de que Andrés Manuel López Obrador tomara posesión como presidente de México. Estamos inmersos en una problemática mundial, pues al tiempo que las dos empresas que producen los principios activos de los medicamentos oncológicos, una en China y otra en India, están saturadas.

Según el presidente, la falta de medicamento se debe a varios factores: personas de hospital que presionan para que se conserven contratos monopólicos con empresas que daban los medicamentos y la falta del químico a nivel mundial.

Había empresas que concentraban la venta de medicamentos de materiales de curación, grandes monopolios que hacían jugosos negocios con las medicinas, con los materiales de curación y habían y siguen existiendo complicidad con directivos de hospitales que obtenían cuotas de recuperación, lo que se cobraba por la atención médica lo manejaban y siguen manejando en algunos casos en forma discrecional ni control de nada.

Cofepris cerró varias plantas propiedad de Laboratorios Pisa, con el fin de desbaratar el control monopólico de este laboratorio y combatir las prácticas corruptas alrededor del mercado de las medicinas.

(Foto: REUTERS)
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Que una sola empresa domine más de dos tercios del mercado de los medicamentos oncológicos debe ser, en efecto, una preocupación para el sistema de salud. Sin embargo, no tendría por qué ser Cofepris quien combata la dominancia de Pisa, sino la Comisión Federal de Competencia. Había otro camino para diversificar el mercado sin afectar el tratamiento de los pacientes.

Pisa era la farmacéutica que tenía monopolio del medicamento para el cáncer en el servicio de salud pública en México. Por lo que el gobierno de López Obrador decidió no continuar con esta práctica. Como respuesta, funcionarios y la compañía retuvieron la medicina para presionar a la administración federal.

El dolor de los niños enfermos de cáncer y sus familias es el dolor potencializado por los intereses de los gobiernos que nos precedieron que impulsaron el control de la salud, de la alimentación y la energía en manos de unos cuantos.

Poner la salud a la mano de todas y todos es un asunto que tiene que atravesar por una lucha para deshacer la red de privilegios de quienes controlan la producción de medicamentos y lucran con la enfermedad.

El capital y sus dueños y aliados necesitan a una sociedad enferma que se convierte en un cliente cautivo que hará cualquier cosa por acceder a su derecho a salud. Las ganancias obscenas de quienes controlan el mercado se basa en el control de los medicamentos.

Foto: EFE)
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Hoy el gobierno federal ha buscado romper esta lógica y desgraciadamente se encuentra con un mercado cooptado por unos cuantos y con un mercado internacional golpeado que impide que podamos encontrar los medicamentos para luchar con una enfermedad que no da tregua.

Mientras luchamos contra la enfermedad de los niños y niñas, luchamos con comerciantes sin escrúpulos que cierran el mercado para forzar la compra de las medicinas en los precios y los volúmenes que ellos quieran.

Las niñas y niños no están abandonados por la 4T, pero es ciento que se ha construido un discurso mezquino que encuentra culpables en el gobierno actual, cuando los culpables son los que anteponen intereses económicos frente al bienestar y la salud de las niñas y niños de México.

Necesitamos quitarnos los intereses de los colores partidarios, necesitamos legisladores y autoridades sin colores que luchemos juntos para acceder a las medicinas sin caer en las trampas de la corrupción. Estamos ante la disyuntiva de escoger construir un mundo mejor para los mismos niños y niñas o ceder ante quienes quieren mantener sus delincuenciales ganancias tomando a nuestras niñas y niños como rehenes para forzarnos a detener la lucha contra la corrupción.

Vamos a garantizar el derecho de todas y todos a la salud, pero no cederemos en nuestra lucha para transformar México.

*Senador de la República por el Estado de Zacatecas, en representación del partido Morena

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