Argentina y México firmaron una declaración para reasignar recursos del FMI a países de ingresos medios

Por un lado, los países de ingresos elevados tiene una tasa preferencial al contraer deuda; y por el otro, los Estados pobres obtuvieron apoyos de la comunidad internacional, dejando “olvidados” a las naciones que están en medio

México y Argentina promueven declaración en beneficio de países de ingresos medios (Foto: Freepik)
México y Argentina promueven declaración en beneficio de países de ingresos medios (Foto: Freepik)

Para evitar que la crisis económica derivada de la pandemia de COVID-19 termine en un sobreendeudamiento en países de medianos ingresos, Argentina y México firmaron una declaración conjunta en la que se promueve la posibilidad de que los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI) sean asignados proporcionalmente a este tipo de naciones.

De acuerdo con la página oficial del Banco de México, “el Derecho Especial de Giro es un activo de reserva internacional creado en 1969 por el FMI para complementar los activos de reserva existentes. El valor del DEG se calcula diariamente sumando determinados montos en dólares de EEUU basados en los tipos de cambio de mercado de las siguientes monedas: euro, yen japonés, libra esterlina, yuan chino y dólar de EEUU”.

Los encargados de establecer el diálogo entre ambas naciones y poder generar la declaración fueron Martín Guzmán, jefe del Ministerio de Economía de Argentina, y Arturo Herrera, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México. Cabe destacar que dicha iniciativa cuenta con el respaldo de los gobiernos de Canadá, España y Brasil.

Arturo Herrera, titular de Hacienda de México, expuso en Enero porqué México no contrajo deuda para combatir al COVID-19 (Foto: Reuters / Gustavo Graf Maldonado)
Arturo Herrera, titular de Hacienda de México, expuso en Enero porqué México no contrajo deuda para combatir al COVID-19 (Foto: Reuters / Gustavo Graf Maldonado)

En este llamamiento, ambos países señalaron el crecimiento global de los niveles de endeudamiento provocado por la nueva cepa de coronavirus en los gobiernos del mundo y señalan que esto podría dañar al mediano y largo plazo a los Estados menos favorecidos en materia económica. Esto porque los países que contrataron deuda y manejan tasas preferentes, incluso negativas, no les representa un verdadero desafío el saldar los préstamos obtenidos por el FMI.

Del otro lado del espectro, también mencionaron que los países más pobres obtuvieron el apoyo de la comunidad internacional con iniciativas que otorgan beneficios a la deuda contraída; sin embargo, los países de ingresos medios quedaron en un punto oprobio para el desarrollo de su economía una vez que pase la crisis sanitaria de SARS-CoV-2, pues la baja robustez de su sistema económico hace que no tengan tasas de interés preferenciales como los países de la Unión Europea y, al mismo tiempo, al no ser países sumergidos en profundas crisis económicas, no fueron acreedores de beneficios.

En este sentido, reiteraron que los países que se encuentran en esa situación normalmente tienen acceso a los mercados de capitales pero a tasas de interés elevadas. Añadieron que muchas naciones de América Latina se encuentran en esa situación y explicaron por qué es primordial que reciban este beneficio.

El ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, estableció un diálogo con Herrera Gutiérrez que tuvo como resultado la declaración conjunta (Foto: Reuters / Agustín Marcarián)
El ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, estableció un diálogo con Herrera Gutiérrez que tuvo como resultado la declaración conjunta (Foto: Reuters / Agustín Marcarián)

Guzmán especificó que los Estados de ingresos medios representan al 75% de la población mundial y que el 62% de las personas en situación de pobreza viven en dichas naciones. Aunado a esto, agregó, que el Banco Mundial (BM) estima que alrededor de cinco de cada seis personas que cayeron en la indigencia durante el año pasado habitan en territorios de ingresos medios.

“Los países de ingresos medios no deberían quedar al margen de las políticas de asistencia en 2021”, aseguró el ministro argentino.

Este discurso confirma lo señalado por Herrera Gutiérrez en enero de este año, cuando explicó por qué México decidió no contratar deuda para combatir al COVID-19. El economista de la UAM publicó un video en sus redes sociales para esbozar un comparativo amplio y concreto en el cual se optó por un mecanismo distinto al de países como Italia o Francia.

Los países de ingresos medios tienen acceso a los préstamos del FMI pero a un costo elevado (Foto: Reuters / Yuri Gripas)
Los países de ingresos medios tienen acceso a los préstamos del FMI pero a un costo elevado (Foto: Reuters / Yuri Gripas)

En el material audiovisual explicó que con la propagación del virus, el gobierno mexicano estuvo atento de las medidas tanto sanitarias como económicas para combatirlo, de ahí observó que las principales potencias se dieron el lujo de poder contratar deuda porque las tasas de interés que manejan son muy bajas, incluso hasta negativas, lo cual quiere decir que el manejo post COVID sería mucho más fácil que en México.

“Esos países se pudieron dar ese lujo porque aumentaron la deuda, pero las tasas de interés que estaban pagando eran muy cercanas a cero o, incluso, negativas. Esto quiere decir que cuando son países que se están endeudando les están pagando intereses, Es una situación muy distinta en países como nosotros”, detalló.

Mientras que Alemania, Italia y España manejan tasas de -0.5%, México tiene una del 4.25%, lo cual proyecta cualquier tipo de endeudamiento al otro lado del espectro: uno más difícil de pagar. A esto se debe de tomar en cuenta que la recuperación económica debería ser administrada con miras a lo interno, no a lo externo.

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