Pasadizos secretos, droga y tensión: así son las vecindades ocupadas por el crimen en el Centro Histórico

Se cree que Alan y Héctor fueron asesinados en dos vecindades que son controladas por la Unión de Tepito

Cuartoscuro
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Desde hace años se sabe que en las vecindades del barrio de Tepito y Centro Histórico, más allá del mercado principal y los puestos de ropa y piratería, se desarrolla el bazar de drogas más importante de Ciudad de México con el cártel de La Unión al mando.

A unas cuadras de ahí, en una vecindad con pasadizos muy similares, la semana pasada fueron asesinados y torturados dos niños de 12 y 14 años. Ambos eran hermanos y sus padres indígenas mazahuas que habían migrado a la capital para incursionar en el comercio ambulante. El caso estremeció a la opinión pública y ha acaparado los titulares de casi todos los diarios.

Se cree que Alan y Héctor fueron asesinados en dos vecindades que son controladas por La Unión, una de ellas está ubicada a tan solo unos pasos de donde vivían con sus padres. Según el periodista Carlos Jiménez, la primera vecindad, ubicada sobre la calle Belisario Domínguez, es controlada por la familia de Irving Herrera Segura, El Irving, mientras que la otra, en el número 49 de República de Chile, está bajó el control de la familia de Omar Sánchez Oropeza, El Oropeza o El Gaznate, y además de estar plagada de halcones, conforma un laberinto de viviendas donde todo el tiempo se respira tensión.

En Tepito todo está conectado, todos saben quién entra y quién sale del barrio. El perímetro está sembrado de halcones. Jóvenes con radios en las manos. Y como toda empresa dedicada al tráfico, La Unión está mejor organizada que la misma policía de la capital.

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Siempre que se oye hablar del mexicano, en cualquier parte dice que es una persona floja, que no sabe organizarse, sin capacidad de sacar adelante un negocio con éxito. Pero vas a Tepito y eso es mentira, el mexicano es capaz de organizarse y lo hace bien, en Tepito hay un sistema y engranaje que funciona a la perfección, ni siquiera la policía funciona tan bien”, declaró el escritor Carlos Velázquez en su crónica Conectar un pasón en Tepito.

En diciembre del 2008, un operativo de la entonces procuraduría capitalina dejó al descubierto algo que probablemente ya sabían todos los habitantes del barrio y también de otras partes de la capital: en el número 4 de la calle Tenochtitlán encontraron una compleja red de comunicaciones que interconectaba al menos unas 16 viviendas del barrio, y en donde fueron asegurados aproximadamente 300 kilos de marihuana.

Las autoridades evidenciaron las viviendas con pasillos ocultos parecidos a un túnel, escaleras empotradas en las paredes de un baño o en la estancia y que daban a las azoteas para huir de la policía ante el menor pitazo de los halcones, estratégicamente dispuestos en las azoteas del primer cuadro del “barrio bravo”.

En una vivienda la policía halló una escalera en el baño conectada a una escotilla. En otro la escalera estaba en el centro de unas estancia con pinturas de los más celebres capos latinoamericanos como el Chapo y Pablo Escobar.

Una de las salidas por la azotea en una vecindad de Tepito (Crédito: Arturo Ortiz Mayén)
Una de las salidas por la azotea en una vecindad de Tepito (Crédito: Arturo Ortiz Mayén)

Son modificaciones hechas por los mismos traficantes en los cuartos que ocupan como bodegas y narcotienditas. Desde hace años en estos inmuebles ubicados en el corazón del barrio bravo se comercializan todo tipo de enervantes y la gente y policías de las cercanías lo saben perfectamente.

La Unión es una de las bandas delincuenciales que controlan los negocios ilícitos en aquella región. Según los propios comerciantes de la zona, lleva años cobrando a los vendedores por su “protección”.

Desde su creación en 2010, este cártel ha tenido varios líderes que han sido abatidos o detenidos por las autoridades en distintos operativos. Algunos de los más célebres han sido Pancho Cayagua, Roberto Moyazo Esparza El Betito o El Lunares.

En 2018, fue detenido El Betito, por lo que se consideró como uno de sus posibles sucesores a David García “El Pistache”.

Ese mismo año La Unión ya enfrentaba otra fractura y la violencia se recrudeció con el enfrentamiento contra “La fuerza Anti Unión”, que le disputó la zona aledaña a Garibaldi.

Al paso de los años, las operaciones de La Unión se han extendido a otros puntos de la ciudad.

Las últimas evidencias muestran que el grupo criminal tiene presencia al menos en alcaldías: Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Cuajimalpa, Azcapotzalco, Coyoacán, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Iztacalco, Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Tlalpan, aunque sus principales zonas de influencia son el Centro Histórico, La Merced, Condesa, Polanco y Zona Rosa.

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