(Video: Juan Vicente Manrique/Infobae)

De la bolsa del jefe del Departamento de Atención de Emergencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, Julio Alejandro Velázquez Rodríguez, cuelga un objeto verde: es una pelota para perro. Ese, es justamente  el juguete favorito de Baco, pastor belga y agente canino de la UNAM con quien Velázquez Rodríguez forma lo que se llama binomio canino, uno de los varios que estuvieron desplegados en diversas partes de México después del terremoto del 19 de septiembre, y que se volvieron héores entre los mexicanos.

De los años de vida de Baco, Velázquez Rodríguez lleva ocho a su lado. Juntos, pasan 12 horas diarias en las que entrenan, juegan y realizan otras actividades, y pasan más tiempo todavía cuando están desplegados en caso de algún desastre. Aún así, el jefe siempre porta un recuerdo de su dupla canina.

Eso responde, en parte, al apego que debe desarrollarse entre el perro y su entrenador cuando forman un binomio. Pero también el cariño y agradecimiento que hay hacia éstos canes.

En la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de la UNAM, establecida en 1987, dos años después del otro terremoto en 19 de septiembre que causó devastación en México, los perros son integrados cuando tienen entre 18 meses, explica el coordinador de Adiestramiento, Alejandro Velázquez para Infobae México. 

“Baco” lleva toda su vida en el grupo de Perros Rescatistas de la UNAM. Ha participado en eventos notorios como la explosión de Torre Pemex y el sismo del 19 de septiembre  (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
“Baco” lleva toda su vida en el grupo de Perros Rescatistas de la UNAM. Ha participado en eventos notorios como la explosión de Torre Pemex y el sismo del 19 de septiembre  (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)

"La gente cree que todos los perros pueden ser rescatistas, y no. Así como los seres humanos algunos podrán ser pianistas, otros ingenieros, con los perros rescatistas pasa lo mismo, hay una vena que se les da. Obviamente, mucho más generalizado, porque todos los perros tienen nariz y tienen ganas de jugar. En la UNAM nuestro nivel de capacitación y habilidad tiene que ser muy alto, entonces no todos los animales alcanzan los parámetros", detalló Velázquez.

Los perros reciben 24 meses de entrenamiento inicial. La capacitación para que sepan detectar olores, incluso en circunstancias difíciles, se hace a través de un juego: el tipo de juguete al que más se apeguen los canes se vuelve su "atractor" lo que siempre tienen que buscar.

El juego se va haciendo más complejo, cuando esconden a los objetos en diversas áreas que el perro no conoce y también hay partes con obstáculos como los que deben librar en los desastres.

También hay cuidados especiales. Baños cada tres semanas, cepillado una vez por semana, revisión médica, incluidos masajes para aliviar la tensión muscular.

“Baco” y Julio Velázquez forman lo que se llama binomios caninos. Pasan 12 horas diarias en las que entrenan, juegan y realizan otras actividades (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
“Baco” y Julio Velázquez forman lo que se llama binomios caninos. Pasan 12 horas diarias en las que entrenan, juegan y realizan otras actividades (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)

La vida de perro rescatista en México 

Por más que haya un entrenamiento de dos años, siempre y sin lugar a dudas, hay tensión cuando el perro se mete a un recoveco. "Una de las partes más difíciles es cuando hemos tenido que atender a alguna persona. Han sido por lo menos tres ocasiones que  hemos tenido que  hacerlo, dos de ellas ya lamentables, perdidas humanas", señaló.

Los canes no son los únicos que reciben capacitación. Enmarcados en la pared del despacho de Velázquez resaltan sus reconocimientos nacionales e internacionales como entrenador de perros de rescate. El hombre con pantalón y camisa reflejante inició en 1996, como voluntario, después se hizo coordinador del equipo y, finalmente, hace tres años ocupó su puesto actual.

"Un entrenador requiere gusto por los perros, en mi caso, gusto por la universidad y querer hacer algo con ellos, que en lugar de que sólo estén comiendo y sin nada qué hacer, es mejor que el perro haga un servicio social", indicó.

En la UNAM, los manejadores de perros de búsqueda de personas también deben tener conocimiento de rescates, primeros auxilios e ingeniería.

“Delta”, un bolder collie, es uno de los perros en proceso de adiestramiento. Lleva menos de un año y ha tenido avances importantes en su adiestramiento (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
“Delta”, un bolder collie, es uno de los perros en proceso de adiestramiento. Lleva menos de un año y ha tenido avances importantes en su adiestramiento (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)

Al llegar a un sitio, el humano del binomio revisa la zona lo mejor que se puede: si otros expertos ya identificaron que un área es propensa a colapsar, si hay materiales punzocortantes en el camino, encontrar donde se puede empezar la búsqueda y pensar en un patrón por donde irse moviendo.

"Existen muchas complicaciones con los perros que no están habituados a los escombros o a los sitios complicados. Por ejemplo, si un perro toca una superficie metálica a veces les causa sorpresa y no les gusta mucho, entonces, hay que introducirlo para que el perro pueda tocar superficies metálicas, plásticos, láminas de asbesto", señaló.

"Es importante escuchar el ladrido de los perros y mirar su comportamiento: notar ciertos patrones, para que el entrenador sepa si el perro tuvo un hallazgo o podría estar en peligro aunque no pueda verlo".

Aunque los canes son incansables, tienen que hacer reposo. Es por ello que, aunque algunos perros pueden tener una vida laboral de hasta doce años, la mayoría se jubila después de ocho, como "Gala", quien ha cubierto operativos notorios como la explosión de la Torre Pemex, el 31 de enero de 2013, en la que murieron 37 personas, y el estallido en el Hospital Materno Infantil en la alcaldía Cuajimalpa, en el 2015. El más reciente se trató del sismo del 2017.

El proceso para la certificación de un perro rescatista es un camino largo. En la UNAM es necesario aprobar diversas pruebas, además de 2 años de entrenamiento (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
El proceso para la certificación de un perro rescatista es un camino largo. En la UNAM es necesario aprobar diversas pruebas, además de 2 años de entrenamiento (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)

Después de la jubilación perruna, los perros de UNAM pueden permanecer en la unidad canina, así se asegura de que el can vaya a vivir en buenas condiciones.

Baco y Gala fueron de los primeros perros, pero luego vinieron muchos más. Junto con Delta (bolder collie), Jade (pastor alemán) y Cremas (mezcla entre bolder collie y pastor italiano), juegan un papel clave en la búsqueda de personas desparecidas y desastres en el país.

Éste es el primer año que el  grupo de Perros de Rescate de Búsqueda y Recate de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), participa en el Desfile Militar 2019, en conmemoración de la Independencia de México.

Hasta 2017, el grupo ya contaba con 700 solicitudes de personas interesadas en conformar un binomio. Para el adiestramiento de los perros, es necesario enviar un correo, luego pasaran por la selección de un grupo especializado. El grupo se encuentra ubicado en CU 04510, en la Ciudad de México. 

Julio Velázquez, jefe del Departamento de Atención de Emergencias de la UNAM, inició como voluntario en 1996. (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae).
Julio Velázquez, jefe del Departamento de Atención de Emergencias de la UNAM, inició como voluntario en 1996. (Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae).

Probablemente muchos mexicanos querrán adoptar a los perros rescatistas de la UNAM  cuando llegue el momento de su jubilación. Su entrenador, Julio Velázquez parece haberse adelantado a ese momento.

Con un sonrisa irónica, Velázquez confesó: "Cuando platicó con las personas, llegamos a la conclusión que su primer amor fue un perro… Siempre son más fáciles las relaciones caninas, que las relaciones humanas".

Contacto Programa de Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de la UNAM:

Correo electrónico: etapaselecciónunamk9@gmail.com
Facebook: Perros de Búsqueda y Rescate de la UNAM