El cuchillo quedó enterrado en el lado izquierdo de su cabeza (Foto: Especial)
El cuchillo quedó enterrado en el lado izquierdo de su cabeza (Foto: Especial)

Un niño de 8 años de edad lanzó un cuchillo de cocina a otro niño de 5 años, mientras jugaban.

Debido a que la arma blanca se quedó incrustada en la cabeza del menor, éste tuvo que ser trasladado al hospital 5 de diciembre del ISSSTE en Mexicali, Baja California. 

El incidente ocurrió el martes 23 de abril en la colonia San Rafael, municipio de Puerto Peñasco, Sonora, en torno de las 15:00 horas. La Dirección de Seguridad Pública Municipal informó que la madre del menor que lanzó el cuchillo estaba al cuidado del otro menor.

Gabriela "N", de 33 años de edad, manifestó estar al cuidado de Iván "N", de 5 años, quien estaba jugando con su hijo cuando éste le aventó el cuchillo y le provocó la herida en el lado izquierdo del cráneo.

El menor fue hospitalizado y sometido a cirugía (Foto: Twitter/@opinion_sonora)
El menor fue hospitalizado y sometido a cirugía (Foto: Twitter/@opinion_sonora)

Los médicos informaron que tras varias radiografías, se dictaminó que el menor sufrió  una herida punzocortante en la región craneal parietal izquierda. La herida tenía una profundidad de 1.5 pulgadas, lo cual puso en riesgo su vida.

El menor fue trasladado a Baja California, donde fue intervenido quirúrgicamente para extraerle el cuchillo. Su padre, identificado por medios locales como Domingo "N", dijo que no procedería legalmente contra la madre del menor debido a que son familia.

Hoy por la tarde, medios locales informaron que el menor se encuentra fuera de peligro luego de haber sido intervenido. Los pronósticos son alentadores y se espera que pueda ser dado de alta en los siguientes días.

Accidentes mortales 

Los hermanos Kerry, involucrados en el fatal accidente (Foto: @Courtney Redding Kelly)
Los hermanos Kerry, involucrados en el fatal accidente (Foto: @Courtney Redding Kelly)

Los mortales accidentes entre menores parecen estar a la alza. El 12 de este mes trascendió que Millie Drew Kelly, una niña de seis años, murió después de que su hermano, de cuatro años, le disparó accidentalmente en la cabeza en el condado de Paulding, en Georgia, al sur de Estados Unidos.

La Fiscalía informó que no realizaría ninguna acusación en el caso y afirmó que los "accidentes suceden" y "cosas malas también le ocurren a personas buenas".

Los detectives encargados del caso describieron que ambos niños se encontraban en el vehículo familiar, mientras los padres se encargaban de subir las cosas que necesitarían para una salida que harían.

Luego de que el auto no arrancara, la madre bajó del vehículo para verificar qué sucedía; momentos después escuchó el disparo.

Los detectives determinaron que el hermano menor, de cuatro años, había tomado un arma de la consola del vehículo y había disparado accidentalmente. La bala impactó la cabeza de su hermana, hiriéndola fatalmente. Todo esto sucedió en el estacionamiento de la casa de la familia involucrada.