
De los 3,55 millones de toneladas de plástico que ingresaron al ambiente europeo en 2015, solo el 0,6% alcanzó las desembocaduras de los ríos y llegó potencialmente al mar, según un estudio que analizó 8.671 cuencas hidrográficas del continente. La investigación, publicada en Environmental Science & Technology, plantea que los ríos retienen una proporción mucho mayor de residuos de la que se consideraba hasta ahora.
El trabajo fue desarrollado por la Universidad de Investigación de Wageningen (WUR), de los Países Bajos, junto con socios internacionales. Sus autores elaboraron un modelo para calcular el destino de los plásticos una vez que ingresan al ambiente, con una distinción entre microplásticos (partículas inferiores a 5 milímetros) y fragmentos de mayor tamaño.
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Los resultados cuestionan la idea de que los cauces son, ante todo, vías de traslado directo de basura hacia los océanos. Una parte considerable de los residuos queda atrapada antes de llegar al agua, mientras que otra permanece dentro de los sistemas fluviales.
El plástico se acumula en suelo, orillas, vegetación y sedimentos
El modelo estimó que más del 93% de los residuos plásticos permaneció en tierra y nunca ingresó a un río. Ese material puede quedar disperso en zonas urbanas, campos, caminos u otros espacios cercanos a las fuentes de contaminación.
Otro 6% quedó retenido en los propios ríos, sus márgenes o sus sedimentos. La vegetación de ribera, las represas y otros obstáculos pueden interceptar fragmentos durante su recorrido. En conjunto, esos mecanismos reducen de forma marcada la cantidad de plástico que llega a las desembocaduras.
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La cifra final fue de unas 20.000 toneladas de plástico transportadas hasta las bocas de los ríos, equivalente a una fracción mínima del total liberado al ambiente en el año de referencia. El estudio se concentró en 2015 para establecer una base comparable entre cuencas europeas.
“Los ríos son más que autopistas que llevan plástico al mar”, afirmó Miranda Stibora, autora principal del estudio. “Es momento de centrar la atención en el plástico que queda atrapado dentro de nuestros sistemas fluviales”, señaló la investigadora, según informó la WUR.
El Rin ocupa el tercer lugar en retención de plástico
El análisis elaboró una clasificación de ríos europeos según la cantidad total de plástico que retienen dentro de sus sistemas. El Rin quedó en el tercer puesto, por detrás del Kurbagalı Dere, en Turquía, y del Vístula, en Polonia.
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El caso del Rin presenta una particularidad: ocupa el primer lugar entre todos los ríos estudiados por la cantidad de microplásticos que conserva. Esa acumulación puede producirse en las orillas, entre la vegetación y en los sedimentos del lecho, donde las partículas pequeñas son difíciles de detectar y retirar.
Los autores evaluaron residuos con tamaños desde 1 micrómetro hasta 5.000 micrómetros para la categoría de microplásticos. Los fragmentos de 5 milímetros o más fueron considerados macroplásticos. La separación permitió observar que los patrones de transporte y retención varían de acuerdo con el tamaño de los materiales.
Un grupo reducido de cuencas concentra la mayor parte de los residuos

Aunque los grandes ríos concentran atención pública y recursos de monitoreo, las cuencas pequeñas también representan un foco relevante. De los 8.671 sistemas examinados, solo 141 reunieron el 80% de la contaminación por microplásticos. En el caso de los macroplásticos, 239 sistemas concentraron esa misma proporción.
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El estudio detectó niveles elevados en cuencas de menor tamaño ubicadas cerca de la costa, en especial cuando las fuentes de residuos se encuentran próximas a la desembocadura. Esa cercanía puede reducir la distancia que el plástico debe recorrer y favorecer su llegada al mar.
Los investigadores sostienen que estos resultados refuerzan la necesidad de incorporar ríos pequeños en los modelos de contaminación y en las medidas de prevención. Las estimaciones centradas únicamente en grandes cuencas podrían dejar fuera zonas donde la gestión de residuos tendría efectos directos.
El modelo podrá actualizarse con datos más recientes
La investigación, titulada “River Plastic Retention and Export across Europe”, reconoce límites en sus cálculos. No contempla todavía la acumulación de plástico durante varios años, ni los efectos de las inundaciones o de los movimientos de las mareas, factores que pueden modificar el desplazamiento de los residuos.
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Tanto los datos como el modelo quedaron disponibles para que otros equipos puedan actualizar las estimaciones con información más reciente. Esa posibilidad permitirá medir cambios en la contaminación plástica europea y localizar con mayor precisión los puntos donde pueden aplicarse acciones de reducción o retiro.
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