Crisis climática en Europa: el calor extremo provoca sequía y pone en riesgo el suministro de agua

La pérdida de humedad en los suelos debido al calor extremo dificulta la producción agrícola y energética. Países implementaron restricciones de emergencia en el uso del agua. Científicos advierten que Europa podría perder hasta 9 millones de toneladas de grano por el impacto de la sequía

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Suelo agrietado, vegetación seca, cartel de restricciones de agua, torres de agua, tubos de riego, cielo azul.
Un informe científico difundido este jueves señala que las olas térmicas aceleraron la evaporación en ríos, lagos y vegetación en Europa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las consecuencias del calentamiento global se sienten con fuerza este verano en Europa. Un análisis científico reveló que el calor extremo, impulsado por la crisis climática, está secando los suelos del continente y agudizando la sequía que atraviesa vastas regiones. Según el diario británico The Guardian, los efectos de las recientes olas de calor generan una atmósfera más seca, lo que impacta de lleno sobre los suministros de agua, la producción de alimentos y la generación energética.

El estudio, difundido este jueves, muestra que las temperaturas inéditas provocaron una rápida evaporación del agua presente en ríos, lagos, suelos y vegetación. Las probabilidades de experimentar estas condiciones aumentaron, según los científicos, 80 veces en Europa occidental y 40 veces en Europa oriental, en comparación con escenarios previos al calentamiento global.

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Además, la contaminación por combustibles fósiles incrementó el riesgo de suelos secos de forma significativa: cinco veces en el oeste y once en el este del continente.

Sequía extrema y redefinición del fenómeno

Infografía sobre sequía extrema en Europa con título, suelo agrietado, sol, un río seco, planta marchita, termómetros, grifo, mapa de Europa y embarcación.
La infografía de Infobae detalla la sequía extrema en Europa, sus causas ligadas al calor y al cambio climático, e indica impactos como la pérdida de 9 millones de toneladas de grano y las restricciones de agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con The Guardian, la sequía de este año en Europa occidental se clasifica como “extrema”, aunque, antes del aumento de las temperaturas globales, se habría considerado apenas moderada. Los expertos del consorcio internacional de científicos World Weather Attribution (WWA), que elaboraron el informe, sostienen que el calor se consolidó como el principal factor de la sequía actual, desplazando el tradicional protagonismo de la falta de precipitaciones.

“Ahora se observa una tendencia creciente a la sequía inusual del suelo ya en primavera, incluso antes del inicio del verano”, afirmó el Dr. Dominik Schumacher, investigador de la ETH Zúrich, citado por el medio británico.

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Las imágenes de ríos como el Loira, en el centro de Francia, evidencian el fenómeno: amplios tramos presentan cauces prácticamente secos, mientras en las orillas se acumulan restos de vegetación y las embarcaciones reposan sobre el lodo. Esta situación se repite en los Países Bajos, donde los niveles de agua se ubican por debajo del mínimo histórico registrado en 1976.

Impacto en agricultura y energía

Grupo de renacuajos negros nadando en agua clara con vegetación verde. Al fondo, suelo de barro seco y agrietado bajo un cielo claro.
Los investigadores sostienen que la actividad humana intensificó el episodio en Europa occidental y oriental, con mayor pérdida de humedad desde la primavera (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los efectos de este fenómeno climático ya repercuten en la vida cotidiana y la economía de la región. Numerosos países implementaron restricciones de emergencia en el uso del agua, y áreas del sur de Inglaterra enfrentan prohibiciones para el riego doméstico. Los agricultores de España y Francia reportaron daños severos en los cultivos, mientras los incendios forestales arrasaron extensas zonas rurales y amenazan a comunidades enteras.

Datos del consorcio WWA, recogidos por el portal de noticias, estiman una pérdida cercana a 9 millones de toneladas de grano en toda Europa, con la peor cosecha de maíz en medio siglo en Francia y la pérdida de más de un millón de hectáreas de cultivos en Rumania. Las consecuencias también afectan a la generación de energía hidroeléctrica y al transporte fluvial, ya que los niveles bajos de los ríos dificultan la navegación de buques de carga y reducen la capacidad de las represas.

Un futuro condicionado por el calentamiento global

El informe advierte que las condiciones actuales se intensificarán si las emisiones de gases de efecto invernadero no disminuyen de manera drástica. La Dra. Mariam Zachariah, del Imperial College de Londres, explicó en declaraciones recogidas por The Guardian: “Lo más alarmante es que estas condiciones se producen con un calentamiento de 1,4 °C. Si las emisiones globales llevan las temperaturas a 2,8 °C, como se prevé, la probabilidad de que se produzcan estas intensas condiciones de evaporación podría duplicarse”.

Las proyecciones apuntan a una merma agrícola generalizada, con la peor cosecha de maíz en 50 años en Francia - REUTERS/Stephane Mahe/Archivo
Las proyecciones apuntan a una merma agrícola generalizada, con la peor cosecha de maíz en 50 años en Francia - REUTERS/Stephane Mahe/Archivo

El jefe de la ONU para el clima, Simon Stiell, sostuvo que “el empeoramiento de las sequías es una señal de alarma ineludible de que nuestro planeta se está sobrecalentando”. Subrayó que mientras continúe la quema de combustibles fósiles, las sequías provocadas por el cambio climático seguirán agravándose y afectando a los hogares y a las economías en general.

La crisis climática altera también la estacionalidad de los eventos extremos

La sequía de este año llegó dos meses antes que la de 2022, según el Dr. Schumacher. Además, las condiciones peligrosas para los incendios forestales se intensificaron, ya que la vegetación creció rápidamente al inicio de la temporada y luego se secó por completo.

En paralelo, estudios recientes citados por The Guardian indican que la ola de calor de finales de junio fue la más grave jamás registrada en Europa y resultó responsable de unas 20.000 muertes vinculadas a las altas temperaturas, incluidas unas 2.200 en Inglaterra y Gales. Las pérdidas económicas derivadas de las horas de trabajo perdidas en el Reino Unido superaron los mil millones de libras (USD 1337,59).

El impacto de la sequía se refleja también en la gestión de los recursos hídricos. Helen Wakeham, presidenta del Grupo Nacional de Sequía de Inglaterra, explicó que “agota nuestras reservas de agua, mientras que las altas temperaturas hacen que consumamos más”.

Los expertos concluyeron que, tanto en Europa occidental como en oriental, el calentamiento global provocado por la actividad humana intensificó la sequía de 2026. El futuro del continente dependerá de la rapidez con que se implementen soluciones para reducir las emisiones y adaptar los sistemas productivos a condiciones climáticas cada vez más extremas.

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