
El acelerado derretimiento del hielo en Groenlandia ya anticipa consecuencias profundas para el clima global y las políticas ambientales internacionales. Un estudio de la Universidad de Barcelona, publicado en la revista científica Nature Communications, reveló que los episodios de deshielo extremo en la región se multiplicaron por seis desde 1990, reflejando el impacto cada vez más intenso del calentamiento global.
El norte de la isla se perfila como el área de mayor riesgo, con un incremento sostenido en la producción de agua de deshielo que amenaza la estabilidad del nivel del mar a escala planetaria.
PUBLICIDAD
El análisis, a cargo del grupo de investigación ANTALP de la Universidad de Barcelona, cubre el periodo 1950-2023 y señala un cambio drástico a partir de 1990. El promedio de agua de deshielo pasó de 12,7 a 82,4 gigatoneladas por década en ese intervalo.
Además, siete de los diez episodios más extremos se registraron después de 2000, con picos observados en agosto de 2012, julio de 2019 y julio de 2021.
PUBLICIDAD
Áreas en riesgo y extensión del deshielo extremo

La superficie expuesta a deshielo extremo crece en 2.800.000 kilómetros cuadrados por década desde 1990, según la Universidad de Barcelona. El norte de Groenlandia sobresale como el principal foco, lo que preocupa a especialistas por su impacto global potencial.
Las proyecciones indican que, si las emisiones de gases de efecto invernadero se mantienen elevadas, hacia finales de siglo las anomalías extremas de agua de deshielo podrían triplicarse. Esto pondría en peligro la estabilidad del hielo y aumentaría los riesgos sobre ecosistemas y zonas costeras.
PUBLICIDAD
Causas y factores que incrementan el deshielo
El estudio coordinado por la Universidad de Barcelona introduce una metodología que combina datos de circulación anticiclónica y ciclónica de masas de aire con modelización climática regional, para precisar las causas del deshielo. Se diferencian factores termodinámicos —relacionados con el calentamiento atmosférico— y dinámicos vinculados a la circulación del aire.

La investigación concluye que, desde 1990, la intensificación térmica elevó en 25% la generación de agua de deshielo durante episodios con patrones de circulación similares respecto al periodo 1950-1975, y hasta en un 63% considerando todos los episodios extremos analizados. Comprender estos procesos es importante para anticipar riesgos y orientar políticas basadas en pruebas científicas.
PUBLICIDAD
Riesgos globales asociados al derretimiento
El deshielo en Groenlandia implica un riesgo real para el aumento del nivel del mar y posibles alteraciones en la circulación oceánica global. La Universidad de Barcelona advierte que, bajo escenarios de altas emisiones, la magnitud de estos episodios podría multiplicarse por tres hacia fines de siglo, afectando gravemente a zonas costeras de varios continentes.
La transformación acelerada del hielo de Groenlandia impacta los sistemas ambientales globales y sitúa al Ártico como una región central para el futuro planetario.
PUBLICIDAD
Distintos informes científicos coinciden en que la aceleración del deshielo en Groenlandia no solo amenaza territorios cercanos al Ártico, sino que tiene implicancias directas sobre regiones costeras densamente pobladas en América, Europa, Asia y África.

Un aumento sostenido del nivel del mar podría provocar desplazamientos de comunidades, pérdidas económicas y daños a infraestructuras clave. Ciudades como Nueva York, Londres y Buenos Aires figuran entre las más vulnerables a estos cambios.
PUBLICIDAD
Además, los cambios en la circulación oceánica, derivados del ingreso masivo de agua dulce proveniente del deshielo, pueden influir en el clima global. Alteraciones en la corriente del Golfo, por ejemplo, modificarían los patrones de temperatura y precipitación en el hemisferio norte, con consecuencias sobre la agricultura, la biodiversidad y la disponibilidad de agua potable.
Expertos en cambio climático insisten en la urgencia de implementar políticas de mitigación y adaptación, ya que la ventana de oportunidad para evitar escenarios extremos se reduce año tras año. El seguimiento de estos procesos en Groenlandia resulta esencial para diseñar estrategias internacionales que permitan reducir las emisiones y proteger ecosistemas y comunidades en riesgo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Elena Martínez, la oceanógrafa que revoluciona en República Dominicana: del sargazo tóxico a la innovación gallega y el reconocimiento de Forbes
Una joven investigadora traslada soluciones biotecnológicas a varias regiones y transforma residuos en oportunidades. Su proyecto abre nuevos caminos para comunidades afectadas y redefine el futuro de las costas

Un hueso fósil reveló que los humanos de la era de hielo tallaban piedras con una técnica inesperada
Científicos de Estados Unidos y China examinaron herramientas de 146.000 años. Por qué su hallazgo obligó a reescribir lo que se sabía sobre la inteligencia en el este asiático

Incendio arrasa planta de reciclaje en Tennessee: evacuaciones, humo tóxico y pérdida total de empleos
Las advertencias sobre posible afectación por la exposición a partículas y gases derivaron en indicaciones para la población vulnerable, especialmente personas con afecciones respiratorias, ante las emisiones generadas por la combustión de plásticos

Así avanza la deforestación en Ecuador, uno de los países más biodiversos del mundo
En 2025, el territorio andino perdió 33.000 hectáreas de bosque natural, una superficie que liberó 22 millones de toneladas de CO₂

Descubren que los elefantes marinos ajustan su respiración por edad y calor: claves de su adaptación fuera del agua
Científicos de Argentina y Estados Unidos analizaron más de 16.000 ciclos respiratorios de 478 animales en Península Valdés. Por qué la investigadora principal dijo a Infobae que los resultados podrían servir para mejorar el manejo de la especie desde la costa de Buenos Aires hasta la Patagonia


