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La inteligencia artificial avanza en América Latina, pero la región enfrenta un nuevo desafío: la soberanía digital

La región busca reducir su dependencia tecnológica con mayor infraestructura, gobernanza de datos y el impulso del código abierto como camino hacia la soberanía digital

Múltiples monitores muestran un mapa holográfico de América Latina con datos de ataque y gráficos. Varias personas operan teclados en un entorno oscuro.
La inteligencia artificial avanza en América Latina y abre un debate sobre la soberanía digital y el control de datos, plataformas e infraestructura. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La inteligencia artificial avanza en América Latina, pero su expansión abre un nuevo debate: quién controla los datos, las plataformas y la infraestructura que hacen posible esta tecnología. Esa capacidad de decisión, cada vez más relevante para gobiernos y empresas, es lo que se conoce como soberanía digital.

Un análisis del Digital Sovereignty Index, elaborado por el BRICS+ Tech Forum, señala que, aunque varios países de la región han fortalecido sus servicios digitales y capacidades tecnológicas, aún mantienen una dependencia estructural del hardware, la computación en la nube y otras tecnologías desarrolladas fuera de América Latina.

De acuerdo con especialistas, esta dependencia puede limitar la capacidad de los gobiernos y organizaciones para tomar decisiones autónomas sobre infraestructuras críticas, además de generar nuevos riesgos relacionados con la seguridad, la gestión de datos y la continuidad de servicios digitales.

Seis hombres y dos mujeres observan un panel de control curvo con múltiples pantallas de IA en una oficina, con racks de servidores detrás de una pared de vidrio.
La soberanía digital implica controlar infraestructura, software y tecnologías esenciales para operar servicios digitales críticos sin dependencia total de terceros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué implica la soberanía digital en la era de la IA?

La soberanía digital se ha transformado en un concepto más amplio que la simple protección de datos personales. Según el Foro Económico Mundial, implica que un país pueda controlar la infraestructura, el software y las tecnologías esenciales para sus servicios digitales, evitando la dependencia total de terceros para operar sistemas considerados críticos.

Es en este contexto que América Latina comienza a buscar un mayor control sobre sus datos, aplicaciones e infraestructuras críticas, encontrando en el código abierto un gran aliado para avanzar en su autonomía digital.

“El control es la moneda más valiosa en la TI moderna. La soberanía es hoy una prioridad crítica que representa la capacidad de una organización o de un país para mantener el control sobre su trayectoria tecnológica, independientemente de cambios geopolíticos, restricciones externas o una dependencia excesiva de proveedores”, afirma Thiago Araki, director sénior de Tecnología para América Latina en Red Hat.

Para Thiago Araki, la soberanía digital será clave para que organizaciones y gobiernos mantengan el control de sus tecnologías
Para Thiago Araki, la soberanía digital será clave para que organizaciones y gobiernos mantengan el control de sus tecnologías (Red Hat)

El rol del código abierto en la autonomía digital

El modelo de código abierto ha ganado protagonismo como vía sostenible para alcanzar la independencia tecnológica. Permite a gobiernos y empresas auditar, revisar y adaptar el código, aumentando la transparencia y la capacidad de control.

Andrea Cavallari, Field CTO para América Latina en Red Hat, sostuvo que el código abierto posibilita verificar el funcionamiento de las plataformas sin depender exclusivamente de un proveedor. Según la especialista, “la estructura de una tecnología deja de ser una caja negra y se convierte en un entorno donde es posible auditar y comprender cómo opera”.

Andrea Cavallari, resalta el papel del código abierto para impulsar la transparencia tecnológica.
Andrea Cavallari, resalta el papel del código abierto para impulsar la transparencia tecnológica. (Red Hat)

Riesgos y desafíos ante la dependencia tecnológica

La preocupación no es exclusiva de América Latina. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el 79% de los países que cuentan con legislación sobre privacidad y protección de datos manifiestan preocupación por la soberanía digital, un tema que ha cobrado mayor relevancia con el crecimiento de la inteligencia artificial.

Ya no basta con controlar dónde se almacenan los datos. También es necesario garantizar la gobernanza de los modelos, algoritmos, infraestructuras, cadenas de actualización de software e incluso de los mecanismos que operan sistemas críticos.

En América Latina, a medida que los gobiernos exploran el uso de la IA en diferentes ámbitos, aumentan los riesgos relacionados con la dependencia tecnológica, la protección de datos sensibles y la transparencia de los sistemas. “Si no controla la plataforma donde su IA es entrenada, ajustada y desplegada, no controla su negocio”, afirma Jaime Bejarano, Country Manager en Red Hat Andino.

Jaime Bejarano, Country Manager en Red Hat Andino, advierte que el control sobre las plataformas donde se desarrolla la IA será clave para reducir riesgos tecnológicos.
Jaime Bejarano, Country Manager en Red Hat Andino, advierte que el control sobre las plataformas donde se desarrolla la IA será clave para reducir riesgos tecnológicos. (Red Hat)

“Al basar su estrategia en una plataforma abierta, obtiene auditabilidad, transparencia y la libertad de inspeccionar y modificar el código, ayudando a responder a necesidades operativas específicas y no a las de un proveedor”, agrega.

En los últimos años, compañías como Red Hat han desarrollado iniciativas orientadas a nube privada, nube soberana e IA soberana, ofreciendo a organizaciones y gobiernos mayor control sobre sus datos y operaciones. Entre las capacidades anunciadas se destacan recursos para entornos aislados, gobernanza de datos, cumplimiento normativo y operación local de servicios críticos.

Estrategia, gobernanza y resiliencia regional

Los especialistas de Red Hat consideran que la soberanía digital no debe tratarse solo como un proyecto tecnológico, sino que requiere políticas públicas, capacitación profesional, modelos claros de gestión de riesgos y mecanismos de supervisión para el uso responsable de la inteligencia artificial.

Mapa de América del Sur y parte de América Central y del Norte rodeado por edificios de servidores conectados con líneas de luz azul y un escudo de seguridad
Los especialistas sostienen que la soberanía digital en América Latina requiere políticas públicas, capacitación, gestión de riesgos y resiliencia para reducir la dependencia tecnológica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

América Latina tiene la oportunidad de construir una estrategia propia que combine innovación, seguridad y desarrollo económico, sin limitarse a replicar modelos internacionales.

El primer paso, según los expertos, es comprender que la soberanía digital es una decisión estratégica que va más allá del cumplimiento regulatorio. Consiste en mantener el control sobre datos, aplicaciones e infraestructuras críticas en contextos volátiles.

“La soberanía digital es, en esencia, libertad de elección. Significa garantizar que gobiernos y organizaciones puedan decidir dónde ejecutar sus cargas de trabajo, cómo gestionar sus datos y qué tecnologías utilizar de acuerdo con sus objetivos estratégicos, y no debido a limitaciones impuestas por terceros”, resume Araki.

Fortalecer la autonomía tecnológica resulta fundamental para la resiliencia, la innovación y el desarrollo de la región. Lograrlo depende de identificar los riesgos, reducir dependencias y mantener la flexibilidad en los distintos entornos digitales.