
Veracruz es reconocido por su arroz a la tumbada, sus bellos puertos, los voladores de Papantla o los Brujos de Catemaco, pero hay un hecho del cual muchos se olvidan y es muy importante señalar: es la cuna del reguetón mexicano.
Este género urbano, actualmente, es el más influyente en la industria. Genera millones de dólares, reproducciones y presentaciones, aunque algunos aún sean reacios a aceptarlo, pues los prejuicios a su alrededor jamás terminarán.
Muchos son los artistas que la rompen en la escena en la actualidad. Bad Bunny, J Balvin, Daddy Yankee, Anuel AA, Karol G, Nati Natasha o Cazzu, pero no hay que dejar atrás al talento nacional.
Si hablamos de perreo mexicano, inmediatamente pensamos en Uzielito Mix, Chino el Gorila, Pablito Mix o Rosa Pistola, pero antes de ellos hubo varios grupos y cantantes que les abrieron paso para convertirse en lo que son ahora.
Corría el año de 1980 cuando una nueva discoteca abrió en el Puerto de Veracruz. El gigante nombre de Capezzio sería sinónimo de bebidas embriagantes, risas y mucha música, entre ella el reguetón.

En aquel entonces, el reguetón ni siquiera existía y estaba muy lejos de llegar a ser el monstruo musical que es hoy. Tras su formación en Panamá, con influencias jamaiquinas, llegaron los ritmos a Nueva York y Puerto Rico para engendrar este género que, poco a poco, ganó terreno.
Conociendo las ciudades donde nació el perreo, surge la pregunta ¿cómo llegó a México? En ese momento sólo había dos maneras: la radio o presentaciones en vivo. La primera más sencilla que la segunda porque ¿quién tomaría el riesgo de invitar a un artista que canta música que nadie conoce en el país?
Pero eso no fue impedimento para Capezzio. Luego de 10 años en funcionamiento, hubo un “bajón” en el consumo, así que se tenía que hacer un cambio drástico. De esta manera, en 1990, los dj’s tomaron la decisión de agregar reguetón a sus repertorios . A pesar del temor que pululaba en sus consolas, fue un completo éxito.
A partir de ese momento, Capezzio explotó y comenzó a generar talentos y a ser el antro por obligación de los jóvenes durante un viaje a Veracruz. La influencia del género fue tanta que los asistentes frecuentes adoptaron el lenguaje caribeño y el look de cantantes como Daddy Yankee, Héctor el Father, Tego Calderón y Vico C.
Los primeros artistas de esta nueva música que pisaron tierra nacional, en eventos dentro de las playas veracruzanas, fueron Los Ilegales y Big Boy, afamado cantautor por su canción “Mis ojos lloran por ti”.
Esto también llegó a los gustos musicales y a las carreras de los pequeños artistas que se estaban gestando en Veracruz. El toque jarocho en el reggaetón llegó de la mano de un grupo y de un joven cantante. Ambos dejaron huella con algunos de sus éxitos.
La agrupación es La Dinastía. Nació en 2005, un año después de que Daddy Yankee pusiera en el ámbito internacional al género con su canción “Gasolina”. La entrada de estos ritmos era inminente.
Mc Magaña y Baby King tuvieron la idea y se juntaron para grabar algunos temas. No obstante, el éxito llegó meses después, cuando publicaron “Vaquero”, una rola que no puede faltar en las fiestas o celebraciones.
Ese ritmo, con un toque jarocho, la rompió por completo. No había centro nocturno que no la tocara. La Dinastía ya era reconocida a nivel nacional y así siguió hasta su separación. De manera individual, continuaron sacando rolas, pero ya no fue el mismo impacto que tuvieron hace más de 15 años, aunque siguen siendo considerados como “héroes” en Veracruz.
Pocos años antes de ellos, un joven se adentró en un pequeño estudio improvisado en su casa. Con una computadora y pequeñas consolas inició sus ritmos urbanos para darle paso a grandes éxitos del reguetón.
Aunque sus inicios se dieron en el rap, hip-hop y break dance alrededor de 1990, con el paso del tiempo, y las influencias del reguetón caribeño, su estilo se transformó. Tuvo la oportunidad de colaborar con Luis Santibáñez y Marcelo Dj para, en el 2000, sacar el primer tema de perreo posiblemente a nivel nacional.
Nos referimos a Mr. Grillo, quien en sus inicios formó parte del grupo Clímax que realizó hitazos como “Mesa que más aplauda”, la cual salió en 2004. Después de un año, emprendió su carrera como solista para sacar cuatro rolas: Duro, Batería, Dame una noche y Bajo la luna.
Los primeros tres tuvieron poco éxito, pero el cuarto, aunque no se recuerde de primera por su nombre, es una canción que pegó duro por su ritmo lento y la letra, la cual dice: “Hagamos el amor, mami, mami, yo quiero tenerte, yo quiero besarte, acariciarte...”.
Es muy probable que haya muchos nombres más que representen esta primera ola del reguetón mexicano, pero La Dinastía y Mr. Grillo fueron los encargados de abrir muchos caminos y dejar claro que el dembow también suena desde tierras mexicanas.
Ahora, en esta segunda ola, los jóvenes están tomando partido para no dejar morir este legado del perreo. Será una carrera dura contra los representantes puertorriqueños, panameños y colombianos, pero, con seguridad, muchos nombres destacarán a nivel mundial, como ya lo hacen en todo el país. Sólo es cuestión de esperar.
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