El día que David Bowie se enamoró de Ciudad de México

Visitó el Palacio Nacional, las pirámides de Teotihuacán, el Palacio de Bellas Artes y solo dio un concierto

Guardar
David Bowie ofreció un concierto
David Bowie ofreció un concierto el 23 de octubre de 1997 (Foto: Archivo)

Solo un concierto ofreció David Bowie en México, y esa noche quedará guardada en la memoria de todos aquellos que pudieron estar presentes el jueves 23 de octubre de 1997.

La gira de su álbum Earthling permitió a los mexicanos ver en vivo al británico en el recinto llamado Foro Sol, con capacidad para más de 50.000 personas.

Han pasado 72 años desde el nacimiento de David Robert Jones y casi tres años de su fallecimiento. Bowie, quien además de ser un representante de la música, también fue actor, productor y artista plástico, quedó maravillado por los lugares que visitó en la Ciudad de México.

Dentro de los destinos hizo una parada en el Museo Frida Kahlo, las Pirámides de Teotihuacán, el Museo de Bellas Artes y hasta Palacio Nacional.  En este recorrido, que la empresa que lo trajo a México planeó solo para él, lo acompañó el fotógrafo mexicano Fernando Aceves quien platicó con El País en 2016 sobre la experiencia de haber documentado esos momentos.

"David amaba la riqueza cultural de México, y en 1997 quiso simplemente documentarse frente a ciertas obras. No había mejor homenaje al patrimonio artístico de México que ese. Bowie todo lo respiraba, se integraba, miraba en silencio, sonreía y no comentaba", recalcó Aceves.

Bowie era un amante de la expresión cultural y lo demostró en este viaje en el que se dio tiempo de visitar algunos de los lugares más representativos de la ciudad, pues le gustaba documentarse a donde iba.

En las pirámides de Teotihuacán se le vio libre y asombrado por la arquitectura del lugar, mientras que en Palacio Nacional parecía más meditativo con los murales, pero siempre sonriente y presto a vivir la experiencia.

Tras aquellos días libres que pasó en la capital, David Bowie se reunió con la prensa de México para recordar la época de los setenta con una fuerte nostalgia y arremetió contra el consumismo norteamericano: "No me gusta ver la naturaleza homogénea, no me gusta McDonald's ni el Holiday Inn, pues son cosas que vienen a aplanar la cultura, y eso me asusta", dijo Bowie.

Esa sería la única conferencia que ofrecería y el único momento de Bowie en México, pero sería una noche mágica para 40.000 personas que se congregaron para ver y escuchar un set de 24 canciones de Bowie, quien en ese momento tenía 50 años. 

El concierto inició con "Quicksand", la canción que Bowie eligió para arrancar una actuación irrepetible e inmemorable. Del nuevo álbum sonaron temas como: "I'm Afraid of Americans", "Little Wonder", "Looking for Satellites" o "Seven Years in Tibet", alternados con clásicos como "Jean Genie", "Fashion", "Under Pressure" y "Fame". 

Como era de esperarse, fue un concierto con cambios de vestuario e imágenes que quedaron para siempre en la memoria de aquellos afortunados, por su excentricidad y su libertad. Los abridores del concierto en su momento eran todo menos cercanos a los fans de Bowie de aquel entonces, entre ellos se encontraban Erasure y Control Machete.

Esa noche, el Camaleón, mote que recibió por su versatilidad para cambiar tanto de imagen como de sonidos, se despidió para siempre del público mexicano para siempre con el tema: "All the Young Dudes", aquel sencillo de 1972.

Bowie falleció el 10 de enero del 2016. Dejó obras como The Next Day, que fue lanzado en 2013 y se despidió del público con Black Star, lanzado poco antes de morir.

MÁS SOBRE ESTE TEMA: