Por qué Hamilton se convirtió en el piloto más ganador de la Fórmula 1

Diez razones que explican el dominio del piloto inglés, que se encamina a su séptimo título y a batir todos los récords en la Máxima. El mejor auto y equipo, su eficacia, el factor humano, las guerras psicológicas con sus rivales y otros motivos. Cuál es su método. Cuándo terminaría su hegemonía

Lewis, luego de su último triunfo (REUTERS/Rafael Marchante)
Lewis, luego de su último triunfo (REUTERS/Rafael Marchante)

Trascender en el tiempo enaltece. Un deportista lo consigue cuando logra títulos, marca hitos y bate récords. Lewis Hamilton hizo historia y seguirá dejando su sello en la Fórmula 1. Es el piloto más ganador de la Máxima con 92 victorias y superó por una a Michael Schumacher. El alemán sigue siendo el más laureado con siete campeonatos, pero el inglés está cerca de igualarlo esta temporada. Y en la próxima apunta a ser el rey de reyes.

Puede resultar aburrido que en la mayoría de las carreras el ganador sea siempre el mismo. Pero hay un mérito en el protagonista, como es el caso de Hamilton. Es una combinación de factores, no eventos circunstanciales. Es verdad que en el automovilismo siempre fue clave tener el mejor auto. Pero Lewis no gana solo por eso. Hay otros motivos que ayudan a clarificar el tema.

1. Estratega. Su vínculo con Mercedes data de 1998 cuando formó parte del programa de jóvenes pilotos de McLaren, que ya contó con motores alemanes desde 1995. El pequeño Lewis a los 13 años conoció el nivel de los fierros alemanes, con los que corrió sus 262 carreras en la F-1. En 2013 fue a la escudería alemana para reemplazar a Schumi, pero supo el desarrollo previo que hizo ése equipo con los impulsores híbridos (a combustión y eléctricos) que debutaron en 2014, cuando arrancó la hegemonía de sus autos en este siglo.

La fábrica alemana usó el trabajo de esos motores para emplearlos luego en los autos de calle. Y respecto de la parte eléctrica, lo que se vino luego en la Fórmula E donde también tiene su equipo oficial. Hamilton siempre estuvo al tanto de todo. Hace más de siete años puso los cimientos del éxito de hoy.

2. Talento. Puede discutirse si es el mejor de la historia. Lo que es indudable es su capacidad conductiva. Es letal con un buen auto. Lo demuestra su efectividad con Mercedes. Desde 2014 (inicio de los motores híbridos) corrió 133 carreras y ganó 70, un porcentaje del 52,63. En toda su campaña en la F-1 corrió 262 carreras y sumó puntos en 225 (85,87 %).

Su estilo no es espectacular, si no muy prolijo. En él no se van a ver maniobras agresivas como las de Max Verstappen. Tampoco es una gran largador. Ataca en los momentos justos y conoce sus límites. En ocasiones roza la perfección. Son los momentos en los que Hamilton es la máquina y su Mercedes solo un instrumento.

3. Mejor auto y equipo. Mercedes y Ferrari son los dos equipos que tienen los mejores presupuestos de la categoría (400 millones de euros). Pero los alemanes supieron administrar y optimizar mejor sus recursos para capitalizar resultados. Hicieron un gran trabajo con los motores híbridos y llegaron mejor armados al comienzo de esta era. Hasta finales de 2013 estuvo en el equipo Ross Brawn (hoy jefe técnico de la categoría), uno de los dos mejores ingenieros en los últimos 25 años (el otro es Adrian Newey, de Red Bull). Su trabajo fue determinante para liderar ese desarrollo previo. También es importante Toto Wolff, el jefe del equipo y amigo de Hamilton. Obsesivo y ganador como el británico, es el responsable de la armonía interna y que todo esté bajo control.

Desde 2014 hasta este domingo, sobre 133 carreras, Mercedes obtuvo: 99 victorias, 106 poles positions, 69 récords de vueltas y en 52 ocasiones sus pilotos terminaron en el 1-2. En 2020 alcanzará un global de 16 títulos: ocho Campeonatos de Pilotos y ocho de Constructores. Ninguna escudería logró tanto de forma consecutiva en 70 años de historia.

4. Diferencia con el resto. Cuando se modificó el reglamento técnico, Ferrari estuvo cerca en 2017 y 2018. Pero en la segunda mitad de esas temporadas Mercedes dejó en claro quién es el que manda. Y Hamilton no falló. Hoy Red Bull con Verstappen son los que más cerca están, pero ningún otro equipo desde 2014 le dio una pelea real a los monopostos alemanes. Tampoco un piloto de otra escudería a Lewis. No por falta de capacidad de sus rivales, sino por no contar con un medio mecánico a la altura de los Mercedes.

5. Líder de equipo. En Mercedes no hay órdenes, pero Hamilton demuestra en la pista que es el número uno. Valtteri Bottas es muy buen corredor y ganador con el equipo alemán, pero al lado tiene uno excepcional. Además, Lewis también supo encolumnar detrás suyo a toda su escudería.

6. Mente de acero. Se trata de alguien que se hizo a los golpes, literalmente. De chico sufrió bullying y aprendió karate para defenderse. A los diez años le pidió una chance al entonces jefe de McLaren, Ron Dennis y lo reclutaron por sus buenos resultados en el karting. Si bien su compañero de equipo, Nico Rosberg, en 2016 le ganó el campeonato, fue tan dura la guerra psicológica, que el alemán (con apenas 31 años) se retiró a fines de esa temporada…

En la carrera mental, Hamilton también es el mejor. Sabe trasferir la presión a sus rivales más allá de que él tiene el mejor coche y es el favorito. Puede tener un problema en carrera o penalización que lo retrase, pero nunca hay que darlo por muerto.

7. Mejora constante. Las clasificaciones son un ejemplo. Hay tres instancias y siempre va de menor a mayor. No suele dominar el primer corte, pero en el segundo ya empieza a golpear. En la última parte, cuando faltan pocos segundos, da la estocada y desmoraliza a sus rivales logrando el “1”. Suma 97 poles positions.

Su último triunfo fue una muestra de su método en una carrera: largó primero, perdió la punta, cayó al tercer puesto, pero no perdió la cabeza. Se acomodó y pronto recuperó el liderazgo.

8. Conocimiento de su coche. Con su experiencia de 14 temporadas está muy involucrado en los detalles de su auto. Incluso llegó a discrepar por radio con su equipo por el plan de carrera y cuándo entrar a hacer el recambio de las cubiertas. En plena competencia transmite tanta seguridad que parecería que nadie como él conoce tanto a su coche.

En carrera cuida su monoposto, pero no pierde el ritmo, como lo hacía Jim Clark, el recordado Escocés Volador. Sabe administrar las gomas y hacer igual la diferencia. Este domingo, en un circuito con poca adherencia, cuidó el caucho y ganó por 25 segundos sobre Bottas. Fue una paliza al estilo de Ayrton Senna, su ídolo.

9. Reglamento técnico. Mercedes fue el que mejor se adaptó. Les hizo la pole positions al resto en la era de los motores híbridos. La renovación del contrato con Lewis sería un hecho. En condiciones normales, su hegemonía seguirá hasta 2021. En 2022 será una bisagra para Hamilton con el cambio drástico en el reglamento técnico y los autos de nueva generación. Ahí deberá decidir: ser leal al equipo alemán o ver la posibilidad de un cambio si no cuenta con un buen coche. Por eso no se descarta una cláusula de salida.

10. Hambre de gloria. No se cansa de ganar. Dice que batir récords no le quita el sueño. Él mismo se pone la presión de dar el 110 por ciento en cada carrera y ese es otro punto clave. Se viene su séptimo título. En 2021 alcanzará las 100 victorias y el octavo campeonato para ser el más laureado. Por todo esto, Hamilton es una leyenda viva del automovilismo y del deporte.

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