Mark Jackson jugando para los New York Kincks en 1990
Mark Jackson jugando para los New York Kincks en 1990

La tarjeta de Mark Jackson de 1990 valía no más de 20 centavos hasta hace unos meses, cuando su precio tocó el techo de USD 1.500 luego de que se descubriese un espeluznante detalle en ella que ha bloqueado su venta en eBay.

Detrás del jugador de los New York Knicks que se retiró en 2004 se ven cuatro personas en el público, un par de mujeres y un par de hombres. Un ciudadano de Estados Unidos descubrió hace algunas semanas que los dos jóvenes que aparecen entre el público son los hermanos Menéndez.

Lyle y Erik Menéndez asesinaron el 20 de agosto de 1989 a sus padres, José y  María "Kitty", en la mansión de su familia para cobrar el dinero del seguro. Durante la década del 90, su caso tomó notoriedad en la opinión pública y en 1996 fueron sentenciados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

Stephen Zerance, quien advirtió el detalle en la imagen, no es ni siquiera fanático de la NBA, pero una tarde cualquiera decidió revisar sus antiguas tarjetas: "Mi amigo y yo, que también somos jefes de crímenes de verdad, sabíamos que los hermanos pasaron por una gran cantidad de gastos luego de recibir un pago del seguro por la muerte de sus padres".

La tarjeta original en donde se ve a los hermanos Menéndez (uno con gorra y el otro en camisa)
La tarjeta original en donde se ve a los hermanos Menéndez (uno con gorra y el otro en camisa)

Según descubrieron los investigadores, Lyle y Erik Menéndez despilfarraron cerca de USD 700 mil en apenas unos meses, hasta que fueron arrestados en 1990. Entre sus gastos, figuran varias entradas para disfrutar de partidos de la NBA.

"Nos dimos cuenta de que compraron boletos para los Knicks en el Madison Square Garden", explicó al sitio Slam On Line Zerance, quien escribe novelas sobre crímenes y se dedicó los últimos meses a buscar fotos viejas para encontrarlos en algún partido. Sin embargo, con el correr de los días descubrió que no aparecían en ninguna agencia de fotos.

Finalmente, los halló en una vieja tarjeta, 29 años después del crimen. "Estado de ánimo: mi tarjeta de baloncesto de Mark Jackson con camafeos de los hermanos Menéndez en el fondo", escribió en su cuenta de Twitter.

A pesar del hallazgo, su tuit no se viralizó y apenas tuvo dos retuits. Pero meses después un usuario publicó la historia en Reddit y se hizo viral. "Me alegro de que se haya vuelto viral, de verdad. Es un pequeño chisme genial", comentó, al tiempo que agregó: "Estoy seguro de que esto seguirá sucediendo. Tiene que haber tantas cosas escondidas a simple vista".

Las tarjeta que muestra a Mark Jackson aumentó su precio considerablemente, pero eBay prohibió su venta debido a una inquebrantable política del sitio: No se permite comprar nada "relacionado con asesinatos o asesinos en serie".

El crimen de los Menéndez

Joseph Lyle Menéndez y Erik Galen Menéndez se criaron en Princeton, Nueva Jersey, y se mudaron a California en 1987. En ese momento, Lyle, abandonó la Universidad de Princeton por acusaciones de plagio y bajo rendimiento.

El 20 de agosto de 1989, tras haber disfrutado de una tarde en yatte José y Kitty volvieron a su mansión de Beverly Hills y se acomodaron para ver una película de James en la sala de estar. Allí, fueron acribillados por sus hijos.

El padre recibió un escopetazo en la cabeza, mientras que Kitty, quien estaba durmiendo, se despertó por el ruido, intentó escapar, pero recibió un disparo en la pierna y otros varios en el brazo, pecho y cara. Cuando ambos estaban muertos, sus hijos les dispararon en las rodillas (para que parezca un crimen de la mafia) y fueron al cine para tener la coartada perfecta.

Cuando regresaron a su hogar, cerca de la medianoche, Lyle llamó al 911 y denunció los asesinatos, aunque no confesó. Sin pruebas, la Policía los dejó libres y ellos se gastaron la fortuna del seguro en poco tiempo, entre viajes al exterior, partidos de NBA, joyas y otras excentricidades.

El crimen se resolvió cuando Erik le contó a su psiquiatra el crimen y éste los delató. Finalmente, en el juicio fueron condenados a cadena perpetua, sentencia que fue reafirmada por dos cámaras superiores.

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