La adrenalina por el título conseguido había empezado a bajar y el análisis del entrenador Tiago Nunes era inminente en la conferencia de prensa. Pero justo antes de empezar a responder las preguntas de los medios en el Arena da Baixada, los jugadores del Atlético Paranaense irrumpieron en la sala y lo bañaron con agua helada.

Los futbolistas estuvieron algunos segundos gritando por el campeonato de Copa Sudamericana obtenido ante Junior de Barranquilla y, mientras el DT lucía empapado, su hija rompió en llanto.

En brazos de su madre, la pequeña no comprendió el "ataque" contra su papá y se mostró acongojada. El técnico del equipo de Curitiba demostró que además de ser gran estratega es un buen padre de familia y fue a calmarla.

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