El cronómetro de Carlos Del Cerro marcaba los 43 minutos del segundo tiempo. El marcador estaba 2 a 1 a favor del Barcelona por los goles de Gerard Piqué y la obra maestra de Dembélé, a la vez que Pablo Sarabia había abierto el marcador para el Sevilla.

Una desinteligencia defensiva llevó a que Ter Stegen cometa un penal indiscutido que le dio la posibilidad al conjunto andaluz de igualar las acciones y estirar la definición al tiempo suplementario.

Desde los 12 pasos, el francés Ben Yedder se hizo cargo de la ejecución, pero el ataque de pánico favoreció al arquero alemán. Su remate débil y anunciado convirtió al germano en héroe. La atajada concretó el título catalán para que Lionel Messi rompa un nuevo récord al adquirir su estrella número 33.

En los festejos, Ter Stegen se transformó en uno de los protagonistas principales por la escena que improviso en la pena máxima. El Culé arrancó la temporada con el pie derecho gracias a la actuación de su arquero, el máximo responsable de la gesta blaugrana.

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