Alcalde de Cali cuestiona al ministro de Justicia por crisis carcelaria: “Lo más triste es que connotado jurista no vea la gravedad de esto”

Los dos funcionarios se han contradicho en varias ocasiones a raíz del incendio que se produjo en la cárcel de Tuluá y que dejó más de media centena de presos muertos

Alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orjuela
Alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orjuela

Mientras se trata de establecer lo ocurrido al interior del pabellón 8 de la cárcel de mediana seguridad de Tuluá, Valle del Cauca, en la madrugada del pasado 28 de junio; el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orjuela se han atribuido mutuamente el deber político para organizar los penales del país.

El mandatario caleño arremetió nuevamente contra el ministro, a quien le pidió condolerse con las historias humanas que dejó la tragedia, luego de que este le pidiera que estudiara el ordenamiento jurídico respecto a la administración carcelaria en el país.

“Dice el ministro Wilson Ruiz que estoy fuera de base por solicitarle una “Emergencia Carcelaria”, lea ministro las crónicas de las 52 víctimas en Tuluá o repase las 30 víctimas de la Modelo en Bogotá o las 8 en Soacha para que vea la crisis que ha sido incapaz de intervenir”, sostuvo el alcalde Ospina a través de su cuenta de Twitter.

El mandatario de Cali se refería al motín ocurrido el 21 de marzo de 2020 en la cárcel La Modelo de Bogotá, en el que murieron 24 reclusos tanto por riñas entre los mismos presos como por acciones de los dragoneantes que utilizaron incluso fusiles. Así mismo, el incendio del 4 de septiembre de 2021 en la estación de Policía de San Mateo, en el municipio de Soacha, cerca de la capital, en el que por presunta negligencia murieron 8 detenidos.

A estos hechos precedentes se sumó la muerte de 53 presos y los 24 heridos que dejó una conflagración en la cárcel de Tuluá y que las autoridades buscan establecer su origen. En principio se contempló un motín, así como un intento de fuga, pero ahora, según el diario El Tiempo, se sabe que hubo una riña por disputas internas de bandas del narcotráfico momentos antes del incendio que se habría producido para llamar la atención de los guardias.

Lo de Tuluá es tan doloroso, tan doloroso que todos debemos encontrar una solución. Lo más triste es que connotado jurista no vea la gravedad de esto”, sostuvo Ospina en su nueva crítica al ministro Orjuela, quien rechazó la idea del alcalde sobre una emergencia carcelaria a nivel nacional.

Alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orjuela
Alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orjuela

Según el mandatario caleño, en varios centros de reclusión del país se presentan problemas de hacinamiento, “comportamientos faltos a la legalidad”, entre otras situaciones que hacen necesario que se establezca el estado de emergencia para tomar medidas.

Al parecer, la cárcel de Tuluá, al momento de la contingencia, albergaba 1.267 privados de la libertad con un hacinamiento cercano al 17 %. Sin embargo, las cifras que tiene el Inpec actualmente señala que en ese penal no hay sobrecupo, pues tiene 1.013 presos de los 1.011 de capacidad, luego de que varios fueran trasladados a otras prisiones por la emergencia.

El objetivo de declarar la situación, según explicó Ospina, es: “Primero, que se tengan planes de contingencia frente a cualquier evento al interior de los diferentes sitios de reclusión que tiene la ciudad, que se sepa qué hacer frente a un incendio, frente a un terremoto, frente a un motín, frente a cualquier siniestro que ocurra, tiene que haber todo un plan de contingencia y todos los guardas deben estar calificados para saber qué hacer”.

Ante la solicitud, el ministro de Justicia señaló que la responsabilidad no era del gobierno nacional. “El alcalde de Cali siempre está fuera de base. Yo pienso que él tiene que leerse la Ley 65 del 93 y Plan Nacional de Desarrollo. (Debería tomar como) ejemplo de Barranquilla y otras ciudades del país que están construyendo centros carcelarios para poder atender los sindicados (...) gran parte de los que han muerto en Tuluá eran sindicados, cuando esta obligación de los sindicados es de los alcaldes y gobernadores, a nosotros (refiriéndose al gobierno nacional) nos corresponden los condenados”, señaló Ruiz Orjuela.

El Tiempo señaló que entre los reclusos había perfiles de alto calibre, entre ellos alias Brayan y Miller, quienes habrían iniciado la pelea en las duchas con puñales, el primero al servicio de la banda La Inmaculada y el segundo de Los caleños. Lo cierto es que la cifra de hacinamiento nacional se encuentra, según las cifras de la entidad, en un 20 % que para el Valle es de 33 %.

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